Aneurisma de aorta torácica
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Un aneurisma de aorta torácica es un abultamiento o ensanchamiento anormal en la pared de la aorta, la arteria principal que lleva la sangre del corazón al resto del cuerpo, en la zona del pecho. Es como un punto débil que se infla. Muchos no causan síntomas y se descubren por casualidad, pero si crece demasiado puede ser peligroso.
Datos clave
- A menudo no presenta síntomas hasta que es grande o se rompe.
- Se puede detectar en pruebas de imagen hechas por otro motivo.
- El riesgo principal es la rotura, que es una emergencia grave.
No es muy frecuente, pero se diagnostica más a medida que las personas envejecen y con el uso de pruebas de imagen.
Afecta principalmente a hombres mayores de 60 años, aunque puede aparecer en personas más jóvenes si hay antecedentes familiares o enfermedades del tejido conectivo.
Síntomas
- Dolor repentino, muy intenso y desgarrador en el pecho o la parte alta de la espalda.
- Desmayo o sensación de mareo intenso.
- Dificultad para respirar muy marcada.
- Debilidad en un lado del cuerpo o dificultad para hablar.
- ⚠Dolor en el pecho o la espalda que no se quita o que empeora.
- ⚠Ronquera o tos persistente sin causa clara.
- ⚠Molestia al tragar que va aumentando.
Síntomas comunes
- Por lo general, no produce síntomas.
- Si crece, puede aparecer dolor en el pecho, la espalda o el cuello.
- También puede causar tos, ronquera, dificultad para respirar o para tragar.
Síntomas en niños
- Es muy raro en niños y suele estar asociado a enfermedades genéticas.
- Los síntomas pueden incluir dificultad para tragar o respirar, y dolor en el pecho.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, puede no haber síntomas o confundirse con problemas del corazón.
- También pueden aparecer molestias en la espalda o el pecho.
Causas
Causas principales
- Debilidad en la pared de la aorta.
- Presión arterial alta que con el tiempo daña la pared arterial.
- Enfermedades genéticas como el síndrome de Marfan o el síndrome de Loeys-Dietz.
- Traumatismos en el pecho, como accidentes de tráfico.
- Infecciones poco frecuentes que afectan la arteria.
Factores de riesgo
- Tener más de 60 años.
- Ser hombre.
- Fumar o haber fumado.
- Tener presión arterial alta.
- Antecedentes familiares de aneurisma aórtico.
- Padecer enfermedades del tejido conectivo.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor repentino y desgarrador en el pecho o la espalda, llame a los servicios de emergencia de su país (por ejemplo, 112 en España) de inmediato.
- Si tiene falta de aire grave, desmayo o debilidad repentina.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene factores de riesgo como presión alta o antecedentes familiares, hable con su médico.
- Si nota tos, ronquera o molestias al tragar de forma persistente.
Diagnóstico
Se suele diagnosticar con pruebas de imagen que permiten ver la aorta y medir su tamaño. Muchas veces se encuentra de casualidad al hacer una radiografía o una ecografía por otro motivo.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de tórax.
- Ecocardiograma (ecografía del corazón).
- Tomografía computarizada (TAC).
- Resonancia magnética (RM).
Qué esperar en su cita
Las pruebas son indoloras y no requieren hospitalización en la mayoría de los casos. En algunas se usa un contraste que se inyecta por una vena para ver mejor la arteria. Su médico le explicará los resultados y si necesita seguimiento.
Tratamiento
El tratamiento depende del tamaño, la velocidad de crecimiento y su estado general. Los aneurismas pequeños se vigilan con pruebas periódicas. Los grandes o de crecimiento rápido pueden necesitar cirugía.
Autocuidado en el hogar
- No fume.
- Acuda a sus revisiones médicas.
- Tome la medicación que le recete su médico.
- Comunique cualquier síntoma nuevo a su médico.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para bajar la presión arterial y reducir la fuerza con la que la sangre golpea la pared de la aorta. También puede recomendar cambios en el estilo de vida. En algunos casos se plantea una intervención quirúrgica o un procedimiento con una endoprótesis (un tubo que refuerza la arteria). Su cirujano vascular explicará las opciones adecuadas para usted.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Se considera cirugía si el aneurisma es grande (más de 5 o 5,5 centímetros en el tórax), si crece rápidamente o si causa síntomas. La decisión es individual y la toma el equipo médico junto a usted.
Vivir con esta afección
Vivir con un aneurisma de aorta torácica implica hacerse revisiones periódicas y llevar un estilo de vida saludable. Muchas personas conviven con un aneurisma pequeño durante años sin problemas.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga la presión arterial en los valores que le indique su médico.
- Evite fumar y el humo del tabaco.
- Controle su peso y su colesterol.
- Evite esfuerzos físicos muy intensos sin consultar antes.
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta baja en sal, rica en frutas, verduras y granos integrales. Haga ejercicio moderado, como caminar, siempre que su médico lo apruebe. Evite levantar pesos muy grandes.
Salud mental y bienestar emocional
Recibir el diagnóstico puede generar ansiedad o miedo. Es normal. Hable con su familia y pida apoyo a su médico. Si la preocupación le impide hacer su vida normal, buscar ayuda psicológica puede ser de gran utilidad. Si en algún momento tiene pensamientos de hacerse daño, busque ayuda de inmediato llamando a una línea de crisis o acudiendo a urgencias.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero sí se pueden reducir los factores de riesgo. Controlar la presión arterial, no fumar y llevar una vida sana ayudan a proteger las arterias.
Vacunas
No hay una vacuna específica para el aneurisma, pero mantenerse al día con las vacunas generales ayuda a prevenir infecciones que pueden afectar la salud cardiovascular.
Programas de detección
Se puede hacer una prueba de imagen para detectar un aneurisma en personas con alto riesgo, como quienes tienen antecedentes familiares o enfermedades del tejido conectivo. Hable con su médico si cree que necesita una.
Complicaciones
Si no se trata
- Crecimiento progresivo del aneurisma.
- Disección aórtica, que es un desgarro en la pared de la arteria.
- Rotura del aneurisma, que causa sangrado interno grave.
- Formación de coágulos que pueden viajar a otras partes del cuerpo.
- Daño en las válvulas del corazón o en otros órganos.
Pronóstico a largo plazo
Con un seguimiento adecuado y, si es necesario, tratamiento, muchas personas con aneurisma de aorta torácica viven muchos años con buena calidad de vida. La clave está en las revisiones y en cuidar los factores de riesgo.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.