Testículos no descendidos (criptorquidia)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Un testículo no descendido significa que uno o ambos testículos no han bajado al escroto (la bolsa de piel debajo del pene) como deberían. Esto ocurre durante el desarrollo del bebé y, en la mayoría de los casos, se resuelve solo en los primeros meses de vida.
Datos clave
- Es la condición congénita más común en niños recién nacidos varones.
- Generalmente no causa dolor, pero necesita seguimiento médico.
- Si no baja solo, puede tratarse con cirugía sencilla en la infancia.
- El tratamiento temprano ayuda a proteger la fertilidad futura y reduce riesgos de salud.
Sí, es bastante común. Afecta a alrededor de 3 de cada 100 bebés nacidos a término y hasta a 1 de cada 3 bebés prematuros.
Afecta principalmente a bebés varones recién nacidos. Es más frecuente en bebés prematuros o con bajo peso al nacer. También puede detectarse por primera vez en niños mayores o incluso en adultos, aunque es menos común.
Síntomas
- Dolor intenso y repentino en la ingle o el abdomen.
- Inflamación o enrojecimiento en la zona del testículo.
- Náuseas o vómitos acompañando el dolor.
- Si el testículo que no ha bajado se vuelve extremadamente sensible al tacto.
- ⚠Dolor persistente en la ingle o el escroto sin causa clara.
- ⚠Cambio en el tamaño o consistencia de un testículo.
- ⚠Fiebre sin motivo aparente con molestia en la zona genital.
Síntomas comunes
- El escroto se ve vacío o poco desarrollado en uno o ambos lados.
- El testículo no se siente al tocar el escroto.
- Puede palparse un bulto en la ingle que es el testículo que no bajó.
Síntomas en niños
- Los padres o el pediatra pueden notar que un lado del escroto está plano o menos desarrollado.
- El niño puede tener un testículo que sube y baja (testículo retráctil), lo cual suele ser normal.
- En niños mayores, puede haber molestia leve en la ingle durante actividad física.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos no diagnosticados, el escroto puede verse asimétrico.
- Puede haber una masa en la ingle que no causa dolor.
- A veces se descubre al estudiar problemas de fertilidad.
Causas
Causas principales
- Durante el embarazo, los testículos del bebé se forman dentro del abdomen y deben descender al escroto cerca del nacimiento. A veces este proceso no se completa.
- Se desconoce la causa exacta, pero se cree que intervienen factores hormonales y genéticos.
- Puede haber una obstrucción física o un desarrollo incompleto de las estructuras que guían el testículo.
Factores de riesgo
- Nacimiento prematuro.
- Bajo peso al nacer.
- Antecedentes familiares de testículos no descendidos.
- Exposición materna a ciertos químicos o tabaco durante el embarazo.
- Algunas condiciones genéticas o del desarrollo.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el bebé, niño o adulto siente dolor agudo en la ingle o el escroto.
- Si aparece un bulto doloroso en la ingle.
- Si hay fiebre y sensibilidad en la zona genital.
Programe una cita de rutina si:
- Si el escroto se ve vacío en la revisión del recién nacido.
- Si en un chequeo rutinario el médico no encuentra un testículo en el escroto.
- Si un niño mayor o adulto presenta un escroto asimétrico o un bulto en la ingle.
Diagnóstico
El médico examina al paciente: observa el escroto y palpa la ingle para intentar sentir el testículo. En bebés, esto suele hacerse en las revisiones del recién nacido y en los meses siguientes.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico que se repite en varias visitas para ver si el testículo baja solo.
- Ecografía (ultrasonido) de la ingle o el abdomen para localizar el testículo.
- En algunos casos, análisis de sangre para evaluar hormonas.
- A veces, pruebas de imagen como resonancia magnética si el testículo no se encuentra con ecografía.
Qué esperar en su cita
La valoración es sencilla y no duele. El médico puede pedir que el niño esté relajado y en una posición cómoda. En adultos o niños mayores, puede ser necesario un examen más detallado. No requiere preparación especial.
Tratamiento
El objetivo es llevar el testículo hasta su lugar normal en el escroto para que pueda desarrollarse y funcionar bien. En muchos bebés el testículo baja solo en los primeros 4 a 6 meses. Si no lo hace, se suele recomendar tratamiento antes de los 2 años.
Autocuidado en el hogar
- Observar la evolución en casa sin preocuparse demasiado: muchas veces el testículo aparece y desaparece, pero el pediatra debe confirmar que sea normal.
- Mantener las revisiones médicas programadas.
- No aplicar calor local ni masajes en la ingle para intentar 'bajar' el testículo; eso puede ser dañino y no funciona.
Tratamientos médicos
Existen opciones hormonales que, en algunos casos, pueden estimular el descenso del testículo. Estas se usan solo bajo indicación médica y no siempre son efectivas. La cirugía es el tratamiento más común y consiste en bajar el testículo al escroto y fijarlo en su lugar. Es una operación segura y sencilla, generalmente ambulatoria, para niños pequeños.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Se recomienda cirugía cuando el testículo no ha bajado espontáneamente después de los primeros meses de vida (generalmente entre los 6 y los 12 meses, o idealmente antes de los 2 años). También se realiza en niños mayores y adultos cuando el testículo está en una posición anormal.
Vivir con esta afección
La mayoría de los niños con testículo no descendido llevan una vida normal y activa. Después de la cirugía, la recuperación es rápida. En adultos que no fueron tratados en la infancia, es importante el control médico regular para vigilar la salud del testículo.
Consejos de estilo de vida
- Acudir a las revisiones médicas periódicas.
- Realizar autoexamen testicular mensual a partir de la adolescencia para detectar cualquier cambio.
- Usar protección adecuada en deportes de contacto para evitar lesiones en la zona inguinal.
Dieta y ejercicio
No se conoce una dieta especial para esta condición. Mantener una alimentación equilibrada y ejercicio regular es bueno para la salud general. Después de la cirugía, el médico indicará cuándo puede retomarse la actividad física intensa.
Salud mental y bienestar emocional
En niños mayores y adultos, tener una afección genital puede generar vergüenza o ansiedad. Es importante hablar del tema con naturalidad y ofrecer apoyo emocional. En adultos, la preocupación por la fertilidad es normal; buscar ayuda profesional puede ser útil.
Prevención
No existe una forma segura de prevenir el testículo no descendido, ya que se origina durante el desarrollo del bebé. Lo que sí se puede hacer es detectarlo a tiempo con revisiones periódicas y tratarlo oportunamente.
Complicaciones
Si no se trata
- Mayor riesgo de infertilidad o menor calidad del esperma.
- Mayor probabilidad de torsión testicular, una emergencia que corta la irrigación de sangre al testículo.
- Aumento del riesgo de cáncer de testículo en la edad adulta.
- Mayor riesgo de hernia inguinal.
- Efectos estéticos o emocionales por la asimetría del escroto.
Pronóstico a largo plazo
Con tratamiento temprano, la mayoría de los niños tienen un desarrollo testicular normal y una fertilidad similar a la población general. Incluso en casos detectados más tarde, la cirugía y el seguimiento permiten controlar los riesgos. La esperanza de vida y la salud general no se ven afectadas en la mayoría de los casos.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 1 de agosto de 2026
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