Epilepsia: qué es, síntomas y cómo vivir con ella
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La epilepsia es una afección del cerebro que causa convulsiones repetidas. Una convulsión es una explosión repentina de actividad eléctrica anormal en el cerebro que puede afectar el movimiento, la conciencia, las sensaciones o el comportamiento.
Datos clave
- La epilepsia no es una enfermedad mental; es una afección neurológica.
- Las convulsiones pueden tener muchas formas, desde miradas fijas hasta sacudidas del cuerpo.
- Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con epilepsia pueden controlar sus convulsiones y llevar una vida plena.
Sí, es una de las afecciones neurológicas más frecuentes. Se calcula que afecta a aproximadamente 1 de cada 100 personas en el mundo.
Puede aparecer a cualquier edad, aunque es más común que comience en la niñez o después de los 60 años. Tanto hombres como mujeres pueden tener epilepsia.
Síntomas
- Una convulsión que dura más de 5 minutos sin parar
- Una convulsión en el agua (piscina, bañera o mar)
- La persona no despierta o tiene dificultad para respirar después de la convulsión
- La primera convulsión que la persona ha tenido en su vida
- Convulsiones repetidas sin recuperar el conocimiento entre una y otra
- Lesiones durante la convulsión, como golpe en la cabeza o sangrado
- Convulsión en una mujer embarazada
- ⚠Aparición de un tipo de convulsión que no había tenido antes
- ⚠Las convulsiones se vuelven más frecuentes o más intensas de lo habitual
- ⚠Debilidad, dolor de cabeza fuerte o confusión que no mejora después de descansar
- ⚠Dudas o problemas con los medicamentos anticonvulsivantes
Síntomas comunes
- Confusión o sensación de estar aturdido
- Mirada fija en blanco sin respuestas
- Movimientos de sacudida o temblor incontrolable en brazos o piernas
- Pérdida de conciencia o desmayo
- Sensaciones extrañas como olores, sonidos o cosquilleos que otros no notan
- Aturdimiento o sensación de estar fuera de la realidad
Síntomas en niños
- Quedarse mirando sin responder brevemente
- Caerse de repente sin motivo claro
- Movimientos repetitivos como chuparse el labio o masticar
- Faltas de atención en la escuela que no se explican por otra causa
- Temblores o sacudidas rápidas del cuerpo
Síntomas en adultos mayores
- Períodos de confusión que duran minutos y luego desaparecen
- Lagunas de memoria que no son típicas de la edad
- Miradas fijas o parpadeos repetidos
- Sensaciones raras como mareos, ansiedad o cambios de temperatura
- Caídas inexplicables
Causas
Causas principales
- Factores genéticos: algunos tipos de epilepsia se heredan.
- Lesiones en la cabeza por traumatismos (golpes) o accidentes.
- Enfermedades que dañan el cerebro, como infecciones cerebrales o accidentes cerebrovasculares.
- Problemas en el desarrollo del cerebro antes de nacer.
- Tumores cerebrales, aunque son una causa menos común.
Factores de riesgo
- Edad: es más frecuente en niños pequeños y en adultos mayores.
- Antecedentes familiares de epilepsia.
- Historial de lesiones en la cabeza.
- Enfermedades vasculares que afectan al cerebro.
- Infecciones como meningitis o encefalitis.
- Fiebres altas en la niñez muy prolongadas (convulsiones febriles complicadas).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si una persona tiene una convulsión por primera vez, debe ser evaluada por un médico lo antes posible, incluso si se siente bien después.
- Si las convulsiones cambian en frecuencia o tipo, hay que comunicarlo con el médico tratante.
Programe una cita de rutina si:
- Si usted o un familiar experimenta episodios de miradas fijas, confusiones breves, temblores o sensaciones extrañas que aparecen y desaparecen, pida una cita con el médico de cabecera o neurólogo.
- Si tiene epilepsia, es importante acudir a los controles regulares para ajustar el tratamiento.
Diagnóstico
El médico hará una historia clínica detallada, preguntará sobre las características de las convulsiones y los antecedentes familiares. Puede pedir pruebas para confirmar el diagnóstico y descartar otras causas.
Pruebas que se pueden realizar
- Electroencefalograma (EEG): una prueba que registra la actividad eléctrica del cerebro mediante pequeños sensores en el cuero cabelludo.
- Resonancia magnética (RM): toma imágenes detalladas del cerebro para buscar lesiones o anomalías.
- Tomografía computarizada (TC): otra técnica de imagen, útil en urgencias.
- Análisis de sangre para descartar infecciones, problemas de azúcar o electrolitos.
- A veces se usa una cámara de video junto con el EEG para registrar las convulsiones.
Qué esperar en su cita
Estas pruebas suelen ser indoloras. El EEG consiste en estar relajado con sensores en la cabeza durante un tiempo, a veces durmiendo o con luz intermitente. La resonancia es una prueba que dura unos 30 minutos y no usa radiación. El médico explicará los resultados y, si se confirma la epilepsia, hablará sobre el tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento de la epilepsia busca reducir o eliminar las convulsiones. La mayoría de las personas logra controlarlas con medicamentos tomados de forma regular. El médico elige el mejor plan según el tipo de convulsión, la edad y la salud general.
Autocuidado en el hogar
- Tomar los medicamentos exactamente como lo indicó el médico y no suspenderlos sin consultar.
- Dormir las horas suficientes: la falta de sueño puede provocar convulsiones.
- Evitar el alcohol y las drogas recreativas.
- Reducir el estrés con técnicas de relajación como respiración profunda o meditación.
- Llevar un registro de las convulsiones y los posibles desencadenantes.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos incluyen medicamentos antiepilépticos (que previenen convulsiones). Si los medicamentos no funcionan bien, existen otras opciones como la cirugía para extirpar el área del cerebro que origina las convulsiones, la estimulación del nervio vago o la dieta cetogénica en niños seleccionados. Siempre debe ser el especialista quien decida el tratamiento más adecuado.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos casos, cuando las convulsiones no mejoran con medicamentos y se puede identificar con claridad el área del cerebro donde se inician, la cirugía puede ser una opción para eliminar o reducir las convulsiones.
Vivir con esta afección
Vivir con epilepsia implica tomar algunos cuidados diarios: llevar una identificación de alerta médica, informar a amigos y familiares cómo ayudar durante una convulsión, y evitar situaciones de riesgo como bañarse solo o nadar sin supervisión.
Consejos de estilo de vida
- Mantener un horario regular de sueño.
- No consumir alcohol ni drogas.
- Saltarse las comidas es mejor evitar; lleve horarios estables.
- Realizar actividad física moderada, siempre con seguridad.
- Evitar luces parpadeantes solo si el médico ha indicado sensibilidad a la luz.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada y saludable es recomendable para todos, pero no existe una dieta estándar que cure la epilepsia. En ciertos casos, el médico puede indicar una dieta especial como la cetogénica, bajo supervisión. El ejercicio regular, como caminar o montar en bicicleta, es bueno para el bienestar general, pero evite deportes de alto riesgo o practíquelos con protección y compañía.
Salud mental y bienestar emocional
La epilepsia puede generar ansiedad, depresión o baja autoestima. Es normal sentirse abrumado a veces. Hablar con un profesional de salud mental puede ayudar, y no hay que tener vergüenza en pedir apoyo.
Prevención
No siempre se puede prevenir la epilepsia, porque muchas veces se debe a factores genéticos o del desarrollo. Sin embargo, se puede reducir el riesgo evitando lesiones en la cabeza (por ejemplo, usando casco en bicicleta o moto), tratando rápidamente infecciones del cerebro y controlando enfermedades como la hipertensión que pueden causar accidentes cerebrovasculares.
Complicaciones
Si no se trata
- Convulsiones más frecuentes o intensas con el tiempo.
- Lesiones físicas durante las convulsiones, como golpes, caídas o quemaduras.
- Estado epiléptico: una convulsión que dura más de 5 minutos, una emergencia médica grave.
- Mayor riesgo de accidentes, como ahogamiento o atropello.
- Problemas cognitivos, de memoria o del estado de ánimo si la actividad eléctrica altera el cerebro de manera prolongada.
Pronóstico a largo plazo
Aunque la epilepsia puede ser un desafío, la mayoría de las personas controla las convulsiones con el tratamiento adecuado y lleva una vida plena, productiva y con muchas satisfacciones. Con el apoyo médico y de los seres queridos, es posible adaptarse y vivir bien.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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