Pérdida de audición: qué es y cómo manejarla
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La pérdida de audición es la incapacidad total o parcial para escuchar sonidos. Puede ser leve, moderada o profunda, y puede afectar a uno o ambos oídos. En lenguaje médico también se llama hipoacusia.
Datos clave
- La pérdida de audición puede ocurrir de repente o poco a poco.
- Existen muchos tratamientos y ayudas, como los audífonos, que mejoran la calidad de vida.
- Proteger los oídos del ruido fuerte ayuda a prevenir la pérdida auditiva.
Es muy común. Se calcula que más de 1 de cada 5 personas en el mundo tiene algún grado de pérdida auditiva.
Afecta a personas de todas las edades, aunque es más frecuente en adultos mayores. También puede afectar a niños recién nacidos y a jóvenes por exposición a ruidos fuertes.
Síntomas
- Pérdida auditiva repentina, de golpe, en uno o ambos oídos.
- Pérdida auditiva acompañada de mareo intenso, vértigo o pérdida de equilibrio.
- Pérdida auditiva con dolor intenso, sangrado o supuración por el oído.
- Pérdida auditiva después de un golpe en la cabeza o una lesión en el oído.
- ⚠Dolor de oído con fiebre, especialmente en niños.
- ⚠Sensación de taponamiento o pérdida auditiva con secreción por el oído.
- ⚠Zumbido intenso o cambios bruscos en la audición que no son repentinos.
- ⚠Pérdida auditiva que empeora a lo largo de pocos días.
Síntomas comunes
- Dificultad para seguir conversaciones, especialmente con ruido de fondo.
- Necesidad de subir el volumen de la televisión o la radio.
- Pedir con frecuencia que repitan lo que dicen.
- Sensación de que los demás hablan bajito o mascullan.
- Zumbido o pitido en los oídos (tinnitus).
Síntomas en niños
- No se sobresalta ante ruidos fuertes.
- No gira la cabeza hacia los sonidos a los pocos meses de edad.
- Retraso en el desarrollo del habla y el lenguaje.
- Dificultad en la escuela o para atender instrucciones.
Síntomas en adultos mayores
- Dificultad para oír conversaciones en grupo.
- Aislamiento social por no escuchar bien.
- Sensación de que los demás no hablan claro.
- Subir el volumen de la televisión sin que la persona se dé cuenta.
Causas
Causas principales
- Envejecimiento natural (presbiacusia).
- Exposición prolongada a ruidos fuertes.
- Tapones de cera en el conducto auditivo.
- Infecciones de oído.
- Otosclerosis (crecimiento anormal de hueso en el oído medio).
- Ciertos medicamentos que pueden dañar los oídos (ototóxicos).
- Herencia o causas genéticas.
- Lesiones en la cabeza o el oído.
Factores de riesgo
- Edad avanzada.
- Trabajar o vivir en ambientes ruidosos.
- Escuchar música a volumen alto con auriculares.
- Antecedentes familiares de pérdida auditiva.
- Enfermedades crónicas como diabetes o hipertensión.
- Fumar, porque afecta la circulación del oído.
Cuándo consultar a un médico
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus síntomas y antecedentes, le examinará los oídos y podrá realizar pruebas sencillas de audición. También puede derivarle a un especialista para un estudio más completo.
Pruebas que se pueden realizar
- Otoscopia: mirar el interior del oído con un instrumento especial.
- Audiometría: prueba para medir su capacidad de oír distintos tonos y volúmenes.
- Pruebas de diapasón: valoran la conducción del sonido.
- Pruebas de imagen como tomografía o resonancia magnética, si se sospecha una causa estructural.
Qué esperar en su cita
Durante la consulta, el médico le hará preguntas sobre su salud y le examinará los oídos. Las pruebas de audición son indoloras y no requieren preparación especial. Es posible que le deriven a un audiólogo o a un otorrinolaringólogo para un diagnóstico más detallado.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa y la gravedad de la pérdida. Puede incluir desde la extracción de cera hasta el uso de audífonos, implantes u otras técnicas. Es importante hablar con su médico para elegir la mejor opción.
Autocuidado en el hogar
- Evitar la exposición a ruidos fuertes y usar protección auditiva cuando sea necesario.
- No introducir objetos en el oído, como bastoncillos de algodón, porque pueden empujar la cera hacia dentro.
- Secarse bien los oídos después de nadar o ducharse.
- Mantener controladas enfermedades como la diabetes o la hipertensión.
- Limitar el volumen y el tiempo de uso de auriculares.
Tratamientos médicos
Existen diferentes enfoques según la causa: medicamentos para tratar infecciones (siempre bajo receta médica), extracción de tapones de cera, audífonos o prótesis auditivas, y para algunos casos, implantes cocleares. Su médico le explicará las opciones adecuadas para usted. No utilice tratamientos por su cuenta ni deje de tomar un medicamento prescrito sin consultar antes.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En ciertos casos, como la otosclerosis o las infecciones crónicas, puede estar indicada una operación. El especialista valorará si la cirugía puede mejorar su audición.
Vivir con esta afección
Vivir con pérdida auditiva puede llevarse bien con apoyo y adaptaciones. Hable con su familia y amigos para que le hablen de frente y más claro. Busque entornos con menos ruido de fondo y no dude en pedir que repitan las palabras.
Consejos de estilo de vida
- Usar audífonos o dispositivos de ayuda si su médico los recomienda.
- Aprender lectura de labios o lenguaje de signos si la pérdida es importante.
- Participar en grupos de apoyo para compartir experiencias.
- Informar a su entorno sobre cómo facilitarle la comunicación.
Dieta y ejercicio
Mantener una alimentación saludable y hacer ejercicio regular ayuda a proteger la circulación del oído interno. No hay una dieta específica que cure la pérdida auditiva, pero un corazón sano contribuye a unos oídos sanos.
Salud mental y bienestar emocional
La pérdida auditiva puede hacer que se sienta aislado, frustrado o triste. Estos sentimientos son normales. Hable de ellos con su médico o con un profesional de salud mental. Si tiene pensamientos de hacerse daño, busque ayuda de inmediato.
Prevención
No todas las pérdidas auditivas se pueden prevenir, pero muchas se pueden evitar o retrasar: proteja sus oídos del ruido fuerte, use protectores auditivos y limite el volumen de los dispositivos personales.
Vacunas
Algunas infecciones que pueden causar pérdida auditiva se previenen con vacunas, como la rubéola, las paperas o la meningitis. Consulte a su centro de salud sobre el calendario de vacunación.
Programas de detección
En muchos países se hace una prueba de audición a los recién nacidos. Si usted tiene dudas sobre su audición o la de un familiar, pida una evaluación auditiva a su médico.
Complicaciones
Si no se trata
- Mayor riesgo de aislamiento social y soledad.
- Problemas de comunicación y relaciones personales.
- Dificultad para aprender en niños.
- Pérdida de memoria o deterioro cognitivo en adultos mayores.
- Riesgo de lesiones por no oír alarmas o avisos de peligro.
Pronóstico a largo plazo
Con la ayuda adecuada, muchas personas con pérdida auditiva tienen una vida plena y activa. Los audífonos modernos y otras ayudas pueden mejorar mucho la comunicación. Detectar el problema a tiempo es clave para obtener mejores resultados.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.