Epididimitis: qué es y cómo cuidarse
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La epididimitis es la inflamación del epidídimo, el conducto pequeño y enrollado que está detrás de cada testículo. En él se almacenan y maduran los espermatozoides.
Datos clave
- Es una causa común de dolor e hinchazón en el escroto.
- Suele aparecer en un solo lado y puede empeorar al moverte o caminar.
- Se trata con reposo, líquidos y medicamentos recetados por el médico.
Es bastante común. Se estima que muchos hombres la padecen al menos una vez en la vida.
Afecta sobre todo a hombres adultos jóvenes y de mediana edad, aunque también puede aparecer en niños y en hombres mayores, especialmente si tienen problemas de próstata.
Síntomas
- Llame inmediatamente a emergencias (en España, el 112) si tiene dolor testicular intenso y repentino, especialmente si aparece sin aviso y se acompaña de náuseas o vómitos.
- Dolor abdominal fuerte con fiebre y que empeora.
- Lesión reciente en los genitales con dolor muy fuerte o sangre en la orina.
- ⚠Fiebre alta (por ejemplo, más de 38 °C) con dolor testicular.
- ⚠Dolor que no mejora con el reposo y los analgésicos habituales.
- ⚠Secreción con pus o sangre desde el pene.
- ⚠Dificultad para orinar o no poder orinar.
Síntomas comunes
- Dolor o molestia en un testículo o en el escroto que suele aparecer de forma gradual.
- Inflamación, enrojecimiento o calor en la zona del escroto.
- Dolor al orinar, necesidad de orinar más frecuente o secreción por el pene.
- Fiebre, escalofríos o malestar general.
Síntomas en niños
- Dolor o inflamación en los genitales que aparece de repente.
- Enrojecimiento de la zona del escroto.
- Dolor al caminar o cuando se toca la zona.
Síntomas en adultos mayores
- Dolor sordo en la ingle o el escroto que dura varios días.
- Inflamación que puede notarse como una bolsa blanda o endurecida.
- Fiebre o molestias al orinar, a menudo relacionadas con problemas de próstata.
Causas
Causas principales
- Infecciones bacterianas, como una infección urinaria o una infección de transmisión sexual (ETS).
- Retroceso de orina por el conducto del epidídimo, lo que puede irritarlo.
- El uso de una sonda urinaria o un procedimiento quirúrgico en la zona de los genitales o la vejiga.
Factores de riesgo
- Mantener relaciones sexuales sin protección, especialmente con varias parejas o si se ha tenido una ETS.
- Ser mayor de 40 años y tener un agrandamiento de la próstata.
- Haber tenido una operación en la próstata o la vejiga.
- Retener la orina durante mucho tiempo o no hidratarse lo suficiente.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor testicular que comienza de repente o es muy intenso.
- Fiebre alta o sensación de estar muy enfermo.
- No poder orinar o hacerlo con mucha dificultad.
Programe una cita de rutina si:
- Dolor o hinchazón en el escroto que aparecen poco a poco y no desaparecen en uno o dos días.
- Secreción por el pene o dolor al orinar.
- Molestia en la ingle o el testículo que no tiene causa clara.
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus síntomas, su actividad sexual y su historial de salud. Luego examinará el escroto para ver dónde hay dolor o inflamación y descartará otras causas.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico: tocar suavemente el escroto para identificar el punto de dolor.
- Análisis de orina para buscar signos de infección.
- Ecografía del escroto: una prueba indolora con un aparato que utiliza sonido para ver los órganos internos.
- Si se sospecha una ETS, se puede tomar una pequeña muestra de secreción o sangre para detectar la bacteria.
Qué esperar en su cita
El examen puede ser algo incómodo pero no suele causar dolor intenso. La ecografía y las pruebas de orina ayudan a distinguir la epididimitis de otros problemas graves, como la torsión testicular, que requiere atención urgente.
Tratamiento
El tratamiento busca calmar el dolor, reducir la inflamación y eliminar la infección. Con reposo y el tratamiento adecuado, la mayoría de los hombres mejora en unas dos semanas.
Autocuidado en el hogar
- Descansar acostado o con la pelvis ligeramente elevada para reducir la presión en el escroto.
- Aplicar frío local (como una bolsa de hielo envuelta en un paño) durante 15 minutos varias veces al día.
- Beber mucha agua y orinar con frecuencia para limpiar el tracto urinario.
- Usar ropa interior ajustada o un suspensorio escrotal para sujetar los testículos y evitar molestias al moverte.
Tratamientos médicos
Su médico podrá recetar antibióticos si hay una infección bacteriana, así como medicamentos antiinflamatorios o analgésicos para aliviar el dolor y la hinchazón. Es importante tomar el tratamiento completo, incluso si ya se siente mejor. Si la causa es una infección de transmisión sexual, su pareja también necesitará tratamiento y usted debe evitar las relaciones sexuales hasta que el médico lo indique.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía casi nunca se necesita. Solo se considera si se forma un absceso (acumulación de pus) que no drena con el tratamiento, o si aparece una complicación como una torsión testicular que requiera cirugía urgente.
Vivir con esta afección
Durante la etapa aguda, lo mejor es descansar y evitar esfuerzos. Evite andar en bicicleta, montar a caballo o cualquier actividad que presione la zona. Con el tratamiento correcto, el dolor va cediendo poco a poco y puede retomar su vida normal al cabo de unas semanas.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga una buena higiene íntima diaria para evitar nuevas infecciones.
- Use preservativo en las relaciones sexuales hasta terminar el tratamiento y confirmar con el médico que está curado.
- Evite la ropa muy ajustada y prefiera ropa interior de algodón que transpire.
- No aguante las ganas de orinar y beba suficiente agua a lo largo del día.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada y una buena hidratación favorecen la recuperación. Puede caminar suavemente cuando el dolor mejore, pero evite el ejercicio vigoroso o los deportes que puedan golpear o rozar los testículos durante al menos dos semanas o el tiempo que indique su médico.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentirse preocupado o estresado por el dolor, la inflamación o la posible causa de la infección. Si estos sentimientos le impiden vivir con normalidad, hable con su médico o busque apoyo de un profesional de salud mental.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero adoptar hábitos seguros y saludables reduce la probabilidad: practicar sexo seguro, beber mucha agua, orinar cuando sientas necesidad y cuidar la higiene íntima.
Vacunas
No existe una vacuna específica contra la epididimitis. Sin embargo, algunas vacunas previenen enfermedades que pueden causar infecciones, como la vacuna contra las paperas (parotiditis) en la niñez.
Programas de detección
No hay una prueba de cribado rutinaria para la epididimitis. La mejor forma de detectarla a tiempo es consultar al médico ante cualquier dolor o inflamación en los testículos.
Complicaciones
Si no se trata
- La infección puede extenderse al otro testículo o ascender hacia la ingle o el abdomen.
- Puede formarse un absceso que requiera drenaje quirúrgico.
- En raras ocasiones, puede dejar cicatrices que bloqueen el paso de los espermatozoides y afectar a la fertilidad.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y un tratamiento completo, la mayoría de los hombres se recupera por completo sin secuelas. El dolor suele desaparecer en pocas semanas. Solo si se retrasa la atención pueden aparecer complicaciones, por eso es importante acudir al médico a tiempo.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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