Alergia a los ácaros del polvo
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La alergia a los ácaros del polvo es una reacción exagerada del sistema de defensa del cuerpo (sistema inmunitario) a unos bichitos microscópicos llamados ácaros. Estos ácaros viven en el polvo doméstico y se alimentan de las escamas de piel que perdemos. Cuando una persona alérgica los respira o los toca, su cuerpo libera sustancias que causan síntomas como estornudos, picor y congestión nasal.
Datos clave
- Los ácaros del polvo son tan pequeños que no se ven sin microscopio.
- La alergia no es contagiosa y no es lo mismo que una infección.
- Se puede controlar reduciendo la humedad del hogar y la acumulación de polvo.
Es una de las alergias respiratorias más comunes en el mundo. Muchas personas la padecen sin saberlo.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más frecuente en niños y en personas con antecedentes familiares de alergias, asma o eccema.
Síntomas
- Dificultad grave para respirar o falta de aire que empeora rápidamente.
- Silbido intenso al respirar que no se alivia.
- Hinchazón de labios, lengua o cara.
- Sensación de que la garganta se cierra.
- Confusión o pérdida de conciencia.
- Cuando haya signos de peligro, llame de inmediato al número de emergencias local (por ejemplo, 112 en España, 911 en la mayoría de los países de América Latina).
- ⚠Ataque de asma que no mejora con el tratamiento habitual.
- ⚠Fiebre alta con tos o dificultad para respirar.
- ⚠Síntomas muy intensos que impiden las actividades diarias.
Síntomas comunes
- Estornudos, especialmente por la mañana o al levantarse.
- Nariz tapada o con secreción clara.
- Picor u ojos rojos y llorosos.
- Tos o silbido al respirar (sibilancias).
- Picor de nariz, garganta o paladar.
Síntomas en niños
- Frotarse la nariz hacia arriba con la mano (saludo alérgico).
- Respirar por la boca debido a la congestión nasal.
- Tos nocturna o dificultad para dormir.
- Otitis o infecciones de oído frecuentes.
Síntomas en adultos mayores
- Congestión nasal que dura semanas o meses.
- Empeoramiento de problemas respiratorios como asma o EPOC.
- Fatiga y somnolencia diurna por mal descanso.
Causas
Causas principales
- Exposición a los excrementos y trocitos de los ácaros del polvo.
- Los ácaros se multiplican en ambientes húmedos y cálidos.
- Se acumulan en colchones, almohadas, alfombras, cortinas y peluches.
Factores de riesgo
- Tener familiares con alergias o asma.
- Vivir en zonas húmedas o con mucha humedad en casa.
- Tener muchas alfombras o muebles de tela en el hogar.
- Pasar mucho tiempo en interiores sin ventilación.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dificultad para respirar o sibilancias importantes.
- Si los síntomas empeoran a pesar de las medidas caseras.
Programe una cita de rutina si:
- Si los síntomas son frecuentes y afectan su sueño, trabajo o estudios.
- Si sospecha que puede tener una alergia y quiere confirmarlo.
- Si tiene asma y nota que los síntomas empeoran en casa.
Diagnóstico
El médico suele sospecharlo por los síntomas y la historia clínica. Para confirmarlo, puede recomendar una prueba de alergia.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba cutánea: se colocan en la piel pequeñas cantidades de alérgenos y se observa si aparece una reacción.
- Análisis de sangre: mide la cantidad de anticuerpos específicos (IgE) frente a los ácaros.
- Valoración de la función respiratoria si hay síntomas de asma.
Qué esperar en su cita
Las pruebas son sencillas y seguras. En la prueba cutánea puede sentir un ligero picor, pero desaparece pronto. Los resultados y el diagnóstico tardan unos días.
Tratamiento
El tratamiento se basa en tres pilares: reducir la exposición a los ácaros del polvo, aliviar los síntomas con medicamentos y, en algunos casos, hacer inmunoterapia para que el cuerpo se acostumbre al alérgeno.
Autocuidado en el hogar
- Lavar la ropa de cama cada semana con agua caliente (más de 60°C).
- Usar fundas especiales antiácaros en colchón, almohadas y edredón.
- Evitar las alfombras y moquetas, o aspirarlas con filtro HEPA si es posible.
- Limpiar el polvo con un paño húmedo en lugar de un plumero.
- Mantener la humedad del hogar por debajo del 50% con deshumidificadores o ventilación.
Tratamientos médicos
Existen medicamentos como los antihistamínicos, descongestionantes y corticosteroides nasales que ayudan a controlar los síntomas. Su médico puede recetarle el tratamiento más adecuado. La inmunoterapia, a veces llamada 'vacuna de la alergia', consiste en recibir el alérgeno en dosis crecientes para reducir la sensibilidad a largo plazo.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No se utiliza cirugía para tratar la alergia a los ácaros del polvo.
Vivir con esta afección
Vivir con esta alergia requiere algunos hábitos de limpieza y control ambiental, pero no impide llevar una vida normal. La clave está en ser constante y seguir las recomendaciones médicas.
Consejos de estilo de vida
- No fumar y evitar el humo del tabaco en casa.
- Ducharse y cambiarse de ropa después de estar en lugares con mucho polvo.
- Elegir muebles de cuero, madera o plástico, más fáciles de limpiar.
- Reducir el número de peluches o lavarlos con frecuencia.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial para curar la alergia. Comer de forma equilibrada y hacer ejercicio de forma regular ayuda a mantener un buen estado de salud general. Si el ejercicio al aire libre le desencadena síntomas, consulte con su médico.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentirse cansado, frustrado o desanimado cuando los síntomas no mejoran. El mal descanso y la congestión constante pueden afectar el ánimo. Si nota que la alergia le genera angustia o afecta su vida diaria, hable con su médico o con un profesional de la salud mental. Si tiene pensamientos de hacerse daño o se siente en crisis, busque ayuda inmediata llamando a una línea de crisis local o al número de emergencias.
Prevención
No se puede prevenir por completo, pero se pueden reducir mucho los síntomas con medidas para controlar los ácaros del polvo en el hogar.
Vacunas
No existe una vacuna para prevenir esta alergia, pero la inmunoterapia puede ayudar a tratarla.
Programas de detección
No se hace un cribado sistemático en personas sin síntomas. Las pruebas se realizan cuando la persona presenta molestias.
Complicaciones
Si no se trata
- Puede aumentar el riesgo de crisis de asma.
- Puede favorecer la aparición de sinusitis (inflamación de los senos nasales).
- En niños, puede contribuir a infecciones de oído o problemas de aprendizaje por falta de sueño.
Pronóstico a largo plazo
Con el diagnóstico y el tratamiento adecuados, la mayoría de las personas logra controlar muy bien los síntomas y llevar una vida plena. No es una enfermedad grave en la mayoría de los casos, pero conviene tratarla para evitar complicaciones.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.