Enfermedades infecciosas: lo que necesita saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las enfermedades infecciosas son causadas por microbios, como virus, bacterias, hongos o parásitos, que entran en el cuerpo y provocan una infección. Pueden ser leves, como un resfriado, o más graves, según el microbio y la salud de la persona.
Datos clave
- Se transmiten de persona a persona, por alimentos, agua, insectos o superficies contaminadas.
- Muchas infecciones se pueden prevenir con higiene, vacunas y cuidados básicos.
- El tratamiento correcto y a tiempo ayuda a curar la mayoría de las infecciones.
Sí, son muy comunes. La mayoría de las personas tiene una o dos infecciones leves al año, como un resfriado o una gastroenteritis.
Pueden afectar a cualquier persona, pero los niños pequeños, los mayores, las embarazadas y quienes tienen las defensas bajas tienen más riesgo de complicaciones.
Síntomas
- Dificultad para respirar o falta de aire
- Dolor en el pecho que no cede
- Desmayo o pérdida de conciencia
- Convulsiones
- Rigidez en el cuello junto con fiebre alta
- Sangrado que no se detiene
- ⚠Fiebre muy alta (más de 39,5 °C) o que no baja con medidas físicas
- ⚠Dolor intenso en cualquier parte del cuerpo
- ⚠Vómitos o diarrea que impiden beber líquidos
- ⚠Sarpullido que no desaparece al estirar la piel
- ⚠Cambio súbito en el comportamiento o confusión
- ⚠Síntomas que empeoran rápidamente
Síntomas comunes
- Fiebre (temperatura mayor de 38 °C)
- Tos o estornudos
- Dolor de garganta
- Cansancio o debilidad
- Dolores de cabeza o musculares
- Vómitos o diarrea
Síntomas en niños
- Fiebre alta o persistente
- Irritabilidad o decaimiento
- Dificultad para beber o comer
- Vómitos o diarrea frecuentes
- Manchas o sarpullido en la piel
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o somnolencia (estar menos despierto de lo normal)
- Caídas o pérdida de equilibrio
- Apatía o pérdida de apetito
- Fiebre baja o ausencia de fiebre
- Empeoramiento de enfermedades previas, como diabetes o insuficiencia cardíaca
Causas
Causas principales
- Virus: gripe, resfriado, covid, hepatitis
- Bacterias: amigdalitis, infección de orina, tuberculosis
- Hongos: candidiasis, pie de atleta
- Parásitos: paludismo, lombrices intestinales
Factores de riesgo
- Tener las defensas bajas por enfermedad o medicación
- Edades extremas: recién nacidos, niños pequeños y personas mayores
- Contacto cercano con personas infectadas
- No estar vacunado o tener las vacunas atrasadas
- Viajar a zonas con infecciones más frecuentes
- Mala higiene, agua contaminada o alimentos poco cocinados
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Fiebre que dura más de 48 horas o que sube a pesar de las medidas
- Tos que empeora o dolor al respirar
- Dolor de garganta con dificultad para tragar saliva
- Dolor o ardor al orinar
- Síntomas que mejoran y luego empeoran
Programe una cita de rutina si:
- Síntomas leves que duran más de una semana, como mucosidad o tos
- Cansancio o malestar general sin causa clara
- Contacto con una persona con tuberculosis u otra enfermedad contagiosa
- Viaje reciente a una zona con infecciones frecuentes y fiebre posterior
Diagnóstico
El médico le preguntará por sus síntomas, su historia y si ha estado en contacto con personas enfermas. Después le hará una exploración física: mirar garganta, oídos, tomar la tensión, etc.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para detectar infección o identificar el germen
- Análisis de orina si se sospecha infección urinaria
- Muestra de la zona afectada, como frotis de garganta o herida
- Radiografía de tórax en algunos casos
- Prueba rápida o PCR en enfermedades como gripe o covid
Qué esperar en su cita
En la consulta, el médico puede pedirle una prueba en el momento o derivarle al laboratorio más cercano. En la mayoría de los casos le dará recomendaciones para casa y, si hace falta, una cita para ver los resultados.
Tratamiento
El tratamiento dependerá de la causa de la infección. Las infecciones por virus suelen mejorar con reposo y líquidos. Las bacterianas pueden necesitar antibióticos recetados. Los hongos y parásitos requieren fármacos específicos. Es importante no automedicarse y seguir las indicaciones sanitarias.
Autocuidado en el hogar
- Descansar y dormir lo suficiente
- Beber agua, caldos o suero de rehidratación en pequeños sorbos
- Comer en poca cantidad y alimentos suaves si hay molestias digestivas
- Aplicarse paños de agua templada en la frente o nuca si hay fiebre
- Aislarse en casa si la infección es contagiosa y el médico lo indica
Tratamientos médicos
El médico puede recetar analgésicos para el dolor, antitérmicos para la fiebre, suero oral para la deshidratación o antibióticos cuando la infección es bacteriana. También existen medicamentos antivirales para algunas infecciones como la gripe o el herpes, y antifúngicos para los hongos. Todos deben tomarse según la indicación médica, sin aumentar ni suspender la dosis por cuenta propia.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En raras ocasiones, una infección puede requerir un drenaje o cirugía, por ejemplo, un absceso (acumulación de pus) o una infección en una articulación. El médico de cabecera le derivará a un especialista si fuera necesario.
Vivir con esta afección
Mientras dure la infección, priorice el descanso. Mantenga la habitación ventilada y lávese las manos después de toser o estornudar. Si tiene fiebre, controle la temperatura y la hidratación. No intente hacer todas sus actividades habituales; su cuerpo necesita energía para sanar.
Consejos de estilo de vida
- Duerma entre 7 y 9 horas diarias para recuperarse
- Lávese las manos con frecuencia
- Ventile el hogar cada día
- Retome el ejercicio de forma gradual solo cuando se sienta con fuerzas
- Evite fumar y el alcohol hasta estar completamente recuperado
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta baja en grasas y sin irritantes como picantes o fritos. Beba abundantes líquidos: agua, infusiones o sopas. Coma frutas y verduras que aporten vitaminas. El ejercicio intenso no es recomendable durante la infección; cuando ya no haya fiebre, puede caminar suavemente.
Salud mental y bienestar emocional
Pasar por una infección puede producir tristeza, aburrimiento o ansiedad. Es normal. Hable de cómo se siente con su familia o amigos, dedique tiempo a leer o ver películas, y recuerde que la recuperación tiene su ritmo. Si la angustia le impide descansar o comer, coméntelo con su médico.
Prevención
Se puede prevenir en gran medida. El lavado de manos, cocinar bien los alimentos, beber agua potable, usar preservativo y evitar el contacto con personas enfermas son las medidas más eficaces.
Vacunas
Las vacunas protegen contra muchas enfermedades infecciosas, como el sarampión, la gripe, la hepatitis y el tétanos. Siga el calendario de vacunas de su país y consulte a un profesional sanitario para saber cuáles le corresponden.
Programas de detección
Algunas infecciones se pueden detectar mediante pruebas de cribado aunque no haya síntomas, especialmente en embarazadas, personas con riesgo de VIH o hepatitis, o antes de una cirugía. Pregunte a su médico si necesita alguna.
Complicaciones
Si no se trata
- La infección puede extenderse a otros órganos y volverse grave
- Puede causar deshidratación, sobre todo en niños y ancianos
- Puede derivar en sepsis, es decir, una infección en la sangre
- Puede quedar daño en pulmones, riñones o corazón
- Algunas infecciones pueden hacerse crónicas y requerir tratamiento prolongado
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de las infecciones se curan sin dejar secuelas si se tratan a tiempo. Con las medidas adecuadas y seguimiento médico, el pronóstico es bueno. Cada día hay mejores tratamientos y vacunas, así que hay razones para la esperanza y la confianza.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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