Ácido úrico alto (hiperuricemia): qué es y cómo manejarlo
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La hiperuricemia es cuando hay demasiado ácido úrico en la sangre. El ácido úrico es una sustancia normal que el cuerpo produce al descomponer otras sustancias llamadas purinas. Si el nivel es muy alto, puede formar cristales en las articulaciones o los riñones y causar problemas como gota o piedras en el riñón. Pero tener el ácido úrico alto no siempre significa que vayas a tener síntomas.
Datos clave
- El ácido úrico alto no siempre causa síntomas; muchas personas lo tienen sin saberlo.
- Los cristales de ácido úrico pueden acumularse en las articulaciones y causar ataques de gota (dolor, hinchazón y enrojecimiento).
- Los riñones también pueden verse afectados, con riesgo de piedras en el riñón.
- Con cambios en la alimentación y la hidratación, y con la ayuda de un profesional de salud, se puede controlar el nivel.
Es bastante común. Muchas personas tienen el ácido úrico alto, aunque solo una parte desarrolla síntomas como gota. Se estima que alrededor del 5% al 8% de los adultos pueden tener niveles altos.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en hombres adultos, personas con sobrepeso, hipertensión, diabetes o con antecedentes familiares. En las mujeres, el riesgo aumenta después de la menopausia.
Síntomas
- Dolor torácico o dificultad para respirar (puede indicar un problema grave).
- Fiebre alta junto con dolor articular intenso (puede ser una infección).
- Imposibilidad total para orinar o ausencia de orina durante muchas horas.
- ⚠Dolor articular muy intenso que no mejora con el reposo y que aparece de repente.
- ⚠Dolor en la espalda o el costado muy fuerte, con náuseas, vómitos o sangre en la orina.
- ⚠Inflamación y enrojecimiento de una articulación que empeora rápidamente.
Síntomas comunes
- Dolor intenso y repentino en una articulación, a menudo el dedo gordo del pie.
- Enrojecimiento, hinchazón y calor en la articulación afectada.
- Dolor al tocar la articulación o al moverla.
- Sensación de piedra en el riñón: dolor fuerte en la espalda o el costado, sangre en la orina o molestias al orinar.
Causas
Causas principales
- El cuerpo produce demasiado ácido úrico (por ejemplo, por causas genéticas o enfermedades como la psoriasis).
- Los riñones no eliminan suficiente ácido úrico, lo que acumula en la sangre.
- La alimentación rica en purinas: carnes rojas, vísceras, mariscos, algunas legumbres y bebidas con azúcar.
- Ciertos medicamentos (como algunos diuréticos, aspirina en dosis bajas o inmunosupresores) pueden elevar el ácido úrico.
Factores de riesgo
- Ser hombre o mujer después de la menopausia.
- Tener sobrepeso u obesidad.
- Tener presión alta, diabetes, colesterol alto o enfermedad renal.
- Beber alcohol, sobre todo cerveza, o bebidas con fructosa.
- Antecedentes familiares de gota o piedras en el riñón.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes un dolor articular intensísimo que aparece de repente, especialmente en el dedo gordo del pie o en otra articulación.
- Si ves sangre en la orina o sientes un dolor muy fuerte en la espalda o el costado.
- Si la articulación está roja, caliente y muy hinchada, y además tienes fiebre.
Programe una cita de rutina si:
- Si te has hecho un análisis de sangre que muestra el ácido úrico alto y quieres saber qué significa.
- Si notas dolores articulares que aparecen y desaparecen sin causa clara.
- Si tienes enfermedades como diabetes, presión alta o enfermedad renal y quieres controlar tu ácido úrico.
Diagnóstico
El médico te hará preguntas sobre tus síntomas, tu historial médico y tus hábitos de vida. Para confirmar si hay ácido úrico alto, pedirá un análisis de sangre. En ocasiones, también puede analizar el líquido de una articulación inflamada para ver si hay cristales de urato, y puede pedir algunas pruebas de imagen o de función renal.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir el nivel de ácido úrico.
- Análisis de orina de 24 horas para ver cuánto ácido úrico eliminan tus riñones.
- Ecografía o radiografía de las articulaciones si hay inflamación.
- Análisis del líquido sinovial (el líquido de la articulación) para confirmar la gota.
- Pruebas de función renal (creatinina, urea) para revisar la salud de los riñones.
Qué esperar en su cita
El médico te explicará los resultados y te dará recomendaciones según tu caso. No siempre hace falta tratamiento con medicamentos; a veces basta con cambios en la alimentación y en el estilo de vida. Si decides seguir un plan, te hará revisiones periódicas para comprobar cómo evolucionas.
Tratamiento
El tratamiento de la hiperuricemia dependerá de la causa y de si tienes síntomas. El objetivo es reducir el ácido úrico a un nivel seguro y prevenir complicaciones como la gota o las piedras en el riñón. El plan suele incluir cambios en la dieta, aumento del consumo de agua, y en algunos casos medicación recetada por el médico. Nunca tomes medicamentos por tu cuenta sin que un profesional de salud te los indique.
Autocuidado en el hogar
- Bebe abundante agua a lo largo del día (al menos 2 litros, salvo que tu médico te diga otra cosa).
- Limita el consumo de alcohol, especialmente la cerveza.
- Reduce la ingesta de carnes rojas, vísceras y mariscos, que son ricos en purinas.
- Evita las bebidas azucaradas con fructosa (refrescos, zumos envasados).
- Mantén un peso saludable, pero evita dietas muy rápidas que pueden elevar el ácido úrico.
- Haz ejercicio moderado de forma regular, como caminar o nadar.
Tratamientos médicos
En algunos casos, si los niveles son muy altos o hay síntomas, el médico puede recetar medicamentos que ayudan a reducir la producción de ácido úrico o a aumentar su eliminación por la orina. También puede indicar antiinflamatorios para aliviar un ataque de gota. Estos tratamientos siempre deben ser prescritos y supervisados por un profesional de salud; nunca te automediques.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No se necesita cirugía para la hiperuricemia en sí. Si hay piedras grandes en el riñón que obstruyen el paso de la orina y no se expulsan solas, puede ser necesario algún procedimiento urológico, pero eso lo valorará el especialista.
Vivir con esta afección
Vivir con el ácido úrico alto es algo que se puede manejar bien con pequeños cambios diarios. Lleva un ritmo constante y no dejes de beber agua. Si algún día tienes un ataque de gota, descansa la articulación, aplica frío con un paño y evita moverla hasta que el dolor baje. Habla con tu médico para tener un plan de acción claro.
Consejos de estilo de vida
- Haz de la hidratación un hábito: lleva siempre una botella de agua contigo.
- Planifica comidas caseras con más verduras, frutas, cereales y lácteos bajos en grasa.
- Reduce el estrés con técnicas sencillas como la respiración profunda o dar paseos.
- Duerme al menos 7 horas cada noche; el descanso ayuda a tu cuerpo a recuperarse.
- Evita el sedentarismo: levántate cada hora y muévete un poco.
Dieta y ejercicio
La dieta es clave. Come muchas frutas y verduras, especialmente las ricas en vitamina C (como naranjas y kiwis), que pueden ayudar a reducir el ácido úrico. Los lácteos desnatados parecen tener un efecto protector. Limita las carnes rojas y los mariscos. En cuanto al ejercicio, la actividad moderada como caminar, montar en bicicleta o nadar es ideal. Evita el ejercicio extremo, que puede deshidratarte y disparar los niveles.
Salud mental y bienestar emocional
Tener un valor alto en un análisis puede generar preocupación o ansiedad, especialmente si has tenido dolor. Es normal sentirse así, pero recuerda que en la mayoría de los casos se puede controlar bien. Si el dolor crónico o el miedo a otro ataque te afecta emocionalmente, no dudes en comentarlo con tu médico. La salud emocional es parte del bienestar general.
Prevención
En gran medida, sí. Llevar una alimentación equilibrada, mantener un peso saludable, beber suficiente agua y moderar el consumo de alcohol y azúcares son medidas que ayudan a prevenir la hiperuricemia. No siempre se puede evitar porque a veces hay causas genéticas, pero los buenos hábitos reducen mucho el riesgo.
Vacunas
No hay vacunas específicas para el ácido úrico alto. Mantén al día las vacunas recomendadas por tu médico para evitar infecciones, ya que una infección puede elevar el ácido úrico.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado universal para el ácido úrico. Si tienes factores de riesgo como diabetes, presión alta, obesidad o antecedentes de gota, tu médico puede incluir el ácido úrico en los análisis de control. La detección suele ocurrir al hacer análisis por otros motivos.
Complicaciones
Si no se trata
- Ataques repetidos de gota con dolor e inflamación, que pueden dañar la articulación con el tiempo.
- Depósitos de cristales de urato bajo la piel, llamados tofos, que pueden afectar a las articulaciones y los tejidos.
- Piedras en los riñones, que pueden causar dolor intenso, infecciones y daño renal.
- Insuficiencia renal crónica si los riñones se dañan de manera progresiva.
Pronóstico a largo plazo
Con la detección precoz y un buen manejo, la mayoría de las personas con hiperuricemia viven sin problemas graves. Si sigues las recomendaciones de tu equipo de salud y mantienes hábitos saludables, puedes reducir mucho el riesgo de gota y de daño renal. No estás solo: hay tratamientos y estrategias eficaces para que recuperes el control.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 1 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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