Placenta accreta: entendiendo esta condición del embarazo
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La placenta es el órgano que nutre a tu bebé dentro del útero. Normalmente, después del parto, la placenta se separa sola de la pared del útero. En la placenta accreta, la placenta está demasiado pegada a esa pared y no se desprende como debería. Esto puede causar un sangrado muy fuerte en el momento del nacimiento.
Datos clave
- La placenta se adhiere de forma anormal a la pared del útero.
- Es una condición que se detecta mejor durante el embarazo, con ecografías.
- El parto requiere planificación cuidadosa, casi siempre con cesárea y en un hospital preparado.
No es frecuente. Afecta aproximadamente a 1 de cada 1000 embarazos, aunque en los últimos años ha aumentado un poco, sobre todo por el mayor número de cesáreas previas.
Afecta a mujeres embarazadas, especialmente a quienes han tenido cesáreas, cirugías en el útero o placenta previa (cuando la placenta cubre la abertura del cuello del útero).
Síntomas
- Sangrado vaginal abundante o que no se detiene.
- Dolor abdominal intenso y constante.
- Sensación de desmayo, mareo fuerte o palidez.
- ⚠Sangrado leve o manchado en cualquier momento del embarazo.
- ⚠Contracciones o presión en la pelvis antes de la fecha prevista de parto.
- ⚠Disminución o falta de movimientos del bebé.
Síntomas comunes
- Sangrado vaginal durante el embarazo, aunque no siempre aparece.
- Dolor o contracciones, en algunos casos.
- Ausencia de síntomas: con frecuencia se descubre por una ecografía de rutina.
Síntomas en niños
- No se aplica: es una condición del embarazo y no afecta directamente a los niños o niñas.
Síntomas en adultos mayores
- No se aplica: es una condición del embarazo.
Causas
Causas principales
- La placenta crece hacia el músculo del útero en lugar de quedarse solo en la capa interna.
- La causa exacta no se conoce por completo, pero suele estar relacionada con una cicatriz o daño previo en el útero.
Factores de riesgo
- Haber tenido una o varias cesáreas anteriores.
- Cirugías previas en el útero, como miomectomía o legrados.
- Placenta previa (la placenta cubre el cuello del útero).
- Edad materna mayor de 35 años.
- Fumar durante el embarazo.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes sangrado vaginal abundante o dolor intenso, busca atención médica de inmediato.
- Si te han diagnosticado placenta accreta y empiezas con contracciones, ve al hospital según las indicaciones de tu médico.
Programe una cita de rutina si:
- Asiste a todas tus citas de control prenatal.
- Sigue las ecografías que te indique tu médico para evaluar la posición y adherencia de la placenta.
Diagnóstico
El médico suele diagnosticarla con una ecografía en el segundo o tercer trimestre del embarazo. A veces se realiza una resonancia magnética para obtener más detalle si la ecografía no es suficiente.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía obstétrica con Doppler, que examina el flujo sanguíneo y las características de la placenta.
- Resonancia magnética (RM) del abdomen, si el médico lo considera necesario.
Qué esperar en su cita
Si te diagnostican placenta accreta, te derivarán a un equipo médico con experiencia en embarazos de alto riesgo. Planificarán el parto en un hospital que cuente con recursos para controlar posibles sangrados. Te explicarán todas las opciones y resolverán tus dudas.
Tratamiento
El tratamiento principal es planificar el momento y la forma del parto. En la mayoría de los casos, se recomienda una cesárea programada. Dependiendo de la situación, puede ser necesario extraer el útero (histerectomía) para evitar un sangrado que ponga en peligro la vida. En algunos casos seleccionados, se intentan técnicas para conservar el útero.
Autocuidado en el hogar
- Asiste a todas las citas prenatales y sigue las indicaciones médicas.
- Descansa lo suficiente, especialmente en los últimos meses del embarazo.
- Evita cargar peso o hacer esfuerzos bruscos, salvo que tu médico lo permita.
- Pide apoyo emocional si sientes ansiedad o miedo; es normal.
Tratamientos médicos
El médico puede indicar medicamentos para madurar los pulmones del bebé si el parto debe adelantarse, o tratamientos para ayudar a controlar el sangrado durante el parto. La decisión depende de la gravedad, de la etapa del embarazo y de tu salud general. No se recomienda ningún medicamento por cuenta propia.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La mayoría de las mujeres con placenta accreta necesitan una cesárea. En algunos casos, durante la operación, el cirujano decide también extirpar el útero si el sangrado no se puede controlar de otra manera. Es una decisión que se toma en el momento, con el equipo médico.
Vivir con esta afección
Durante el embarazo, evita levantar objetos pesados, esfuerzos bruscos o actividades que puedan provocar contracciones. Sigue las recomendaciones de tu médico sobre reposo y actividad. Ten preparada una maleta para el hospital y un plan para llegar rápidamente si se presenta una urgencia.
Consejos de estilo de vida
- Descansa en un ambiente tranquilo.
- No fumes ni consumas alcohol.
- Mantén una buena hidratación y evita el estrés en la medida de lo posible.
Dieta y ejercicio
Lleva una dieta equilibrada, rica en hierro y vitaminas, según te recomiende tu médico. El ejercicio debe ser suave y siempre consultado antes, como caminatas cortas o estiramientos ligeros, si tu médico lo aprueba.
Salud mental y bienestar emocional
Recibir un diagnóstico de embarazo de alto riesgo puede generar ansiedad, miedo o tristeza. Es muy normal sentir esto. Habla con tu pareja, familia o amigos. También puedes pedir apoyo psicológico profesional para manejar estas emociones durante el embarazo y el posparto.
Prevención
No se puede prevenir por completo, pero se puede reducir el riesgo evitando cesáreas innecesarias y cirugías uterinas que no sean estrictamente necesarias. Si tienes antecedentes de cesárea o cirugía uterina, coméntalo con tu médico antes de un nuevo embarazo.
Vacunas
No existe una vacuna para prevenir la placenta accreta.
Programas de detección
Las ecografías prenatales rutinarias ayudan a detectar esta condición. Si tienes factores de riesgo, tu médico puede recomendar ecografías más detalladas o con más frecuencia.
Complicaciones
Si no se trata
- Sangrado grave y potencialmente mortal durante el parto.
- Necesidad de transfusiones de sangre.
- Parto prematuro.
- En casos extremos, pérdida del útero (histerectomía).
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico oportuno y la atención en un hospital preparado, la mayoría de los embarazos con placenta accreta pueden tener un desenlace positivo. Es un proceso desafiante, pero los equipos médicos cuentan con estrategias y experiencia para reducir los riesgos. La recuperación varía, pero muchas mujeres se recuperan bien y pueden llevar una vida saludable después.
Encontrar apoyo
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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