Síndrome de Dressler: Qué es y cómo se trata
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El síndrome de Dressler es una inflamación del pericardio (la membrana que envuelve al corazón) que aparece semanas después de una lesión en el corazón, como un infarto o una cirugía cardíaca. Es un tipo de pericarditis y se cree que ocurre cuando el sistema inmunitario responde de forma exagerada a la lesión inicial.
Datos clave
- Es una inflamación de la membrana que rodea el corazón, llamada pericardio.
- Se presenta típicamente entre 2 y 6 semanas después de un infarto o una cirugía de corazón.
- Con tratamiento y seguimiento, la mayoría de las personas se recupera por completo.
Hoy en día es menos frecuente que hace años, porque los tratamientos para los infartos han mejorado mucho. Aun así, sigue siendo posible, especialmente después de una cirugía cardíaca.
Puede afectar a cualquier persona que haya tenido una lesión en el corazón, pero es más común en adultos que han tenido un infarto reciente o una operación cardíaca. También puede aparecer después de un golpe en el pecho o de ciertos procedimientos médicos sobre el corazón.
Síntomas
- Dolor de pecho intenso, opresivo o que no se alivia con el reposo
- Dificultad para respirar grave o sensación de que falta el aire
- Desmayo o pérdida del conocimiento
- Palpitaciones muy fuertes o latidos irregulares que no cesan
- ⚠Fiebre alta que no baja con las medidas habituales
- ⚠Dolor de pecho que aparece o empeora sin una razón clara
- ⚠Mareos o debilidad importante
- ⚠Hinchazón en las piernas o en el abdomen
Síntomas comunes
- Dolor en el pecho, que a veces empeora al respirar profundamente, al toser o al estar acostado
- Fiebre
- Cansancio o debilidad
- Dolor o molestias en los hombros, la espalda o los brazos
- Palpitaciones o sensación de que el corazón late rápido
Síntomas en niños
- En niños es muy poco frecuente, pero si aparece suele ser después de una cirugía cardíaca.
- Los síntomas pueden ser menos claros: irritabilidad, falta de apetito, quejas de dolor en el pecho o fiebre sin causa evidente.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, el dolor de pecho puede ser más leve o confundirse con otros problemas.
- También pueden aparecer mareos, confusión o dificultad para respirar, incluso sin dolor de pecho típico.
Causas
Causas principales
- Una reacción del sistema inmunitario después de un infarto de miocardio (daño en el músculo del corazón)
- Una respuesta inflamatoria posterior a una cirugía a corazón abierto
- Otras lesiones del corazón, como un golpe en el pecho, una biopsia cardíaca o ciertos procedimientos médicos
Factores de riesgo
- Haber tenido un infarto reciente
- Haber sido operado del corazón
- Tener entre 20 y 60 años (aunque puede aparecer a cualquier edad)
- Padecer enfermedades autoinmunes, aunque en estos casos es menos común
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si sientes dolor de pecho nuevo o que empeora, sobre todo si has tenido un infarto o cirugía cardíaca
- Si tienes fiebre junto con dolor en el pecho
- Si te cuesta respirar o notas que el corazón late muy rápido
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor de pecho es leve y aparece solo con el esfuerzo, pide cita en unos días
- Si llevas semanas con cansancio o dolor en el pecho después de una operación de corazón, consulta con tu médico
Diagnóstico
El médico te preguntará sobre tus síntomas y tu historial médico, y te hará una exploración física. Para confirmar el diagnóstico, solicitará algunas pruebas que ayudan a ver si hay inflamación en el pericardio y a descartar otros problemas cardíacos.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para detectar signos de inflamación
- Electrocardiograma (ECG), que registra la actividad eléctrica del corazón
- Ecocardiograma, una ecografía del corazón que permite ver el pericardio y si hay líquido a su alrededor
- Radiografía de tórax para observar el tamaño del corazón y descartar líquido en los pulmones
Qué esperar en su cita
Las pruebas son indoloras y no suelen requerir preparación especial. Se hacen en el hospital o en un centro de salud y, según los resultados, el médico te explicará el diagnóstico y las opciones de tratamiento.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es reducir la inflamación del pericardio, aliviar el dolor y evitar complicaciones. La mayoría de las personas mejora con reposo y medicamentos antiinflamatorios. El médico decidirá el plan más adecuado para cada caso.
Autocuidado en el hogar
- Descansa y evita esfuerzos físicos hasta que el dolor desaparezca
- Aplica calor o frío en el pecho si te alivia las molestias, siempre que tu médico lo apruebe
- Lleva un registro de tus síntomas y de la fiebre para comentarlo en las consultas
- No interrumpas ni cambies los medicamentos por tu cuenta, aunque te sientas mejor
Tratamientos médicos
El tratamiento se basa en antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para reducir la inflamación y el dolor. En algunos casos, si no hay mejoría, se pueden usar corticoesteroides u otros medicamentos que regulan la respuesta del sistema inmunitario. Todos estos medicamentos deben ser recetados y supervisados por un médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Solo en casos graves con complicaciones, como una acumulación de líquido que oprime el corazón, puede ser necesario drenar ese líquido o realizar una cirugía. Es poco frecuente y se reserva para cuando el tratamiento médico no es suficiente.
Vivir con esta afección
La recuperación puede ser gradual. Durante las primeras semanas, es importante descansar y escuchar a tu cuerpo. Cuando los síntomas mejoren, puedes retomar poco a poco tus actividades cotidianas, siempre con el visto bueno del médico.
Consejos de estilo de vida
- Mantén un peso saludable para que el corazón no trabaje de más
- No fumes y evita estar cerca del humo del tabaco
- Controla la presión arterial y el colesterol si ya los tienes altos
- Duerme lo suficiente y reduce el estrés diario
- Haz ejercicio moderado solo cuando el médico te lo permita
Dieta y ejercicio
Lleva una dieta equilibrada, baja en sal y en grasas saturadas, y evita los alimentos procesados y el exceso de azúcar. En cuanto al ejercicio, empieza con caminatas cortas y aumenta la intensidad poco a poco, siempre que tu médico lo apruebe. Evita el deporte de alta intensidad hasta que desaparezca la inflamación.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con dolor en el pecho y la sensación de estar siempre en alerta puede generar ansiedad o miedo. Es normal sentirse preocupado. Habla con tu médico si notas tristeza, nerviosismo o dificultad para dormir. El apoyo emocional es parte importante del cuidado.
Prevención
No siempre se puede prevenir, porque suele ser una respuesta del sistema inmunitario a una lesión del corazón. Sin embargo, un buen control médico después de un infarto o una cirugía cardíaca, y acudir a las revisiones, ayudan a detectar los síntomas a tiempo y a reducir el riesgo de complicaciones.
Vacunas
Mantener las vacunas al día, en especial la de la gripe, puede ayudar a evitar infecciones que compliquen la salud del corazón. Pregunta a tu médico qué vacunas te corresponden según tu edad y tu historial.
Programas de detección
No existe una prueba de detección rutinaria para el síndrome de Dressler. El control se realiza con visitas médicas periódicas y con pruebas si aparecen síntomas.
Complicaciones
Si no se trata
- La inflamación puede persistir y provocar que el pericardio se engrose (pericarditis constrictiva), lo que dificulta que el corazón se llene y bombee bien la sangre.
- Puede acumularse líquido alrededor del corazón (derrame pericárdico), que a veces necesita ser drenado.
- En casos raros, la acumulación de líquido comprime el corazón (taponamiento cardíaco), lo que es una emergencia médica muy grave.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es bueno en la mayoría de los casos. Con el tratamiento adecuado y reposo, los síntomas suelen desaparecer en unas semanas o meses. Muchas personas se recuperan por completo y pueden retomar su vida normal. Es importante hacer un seguimiento con el médico para detectar posibles recaídas y tratar cualquier complicación a tiempo.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 2 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.