Preeclampsia
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La preeclampsia es una complicación del embarazo que provoca presión arterial alta y señales de que algunos órganos, como los riñones o el hígado, no funcionan correctamente. Puede aparecer después de la semana 20 de gestación o justo después del parto. Si no se vigila, puede ser peligrosa, pero con los controles médicos adecuados se puede detectar y tratar a tiempo.
Datos clave
- Muchas veces no da síntomas. Por eso son claves las citas regulares de embarazo.
- Se diagnostica con una toma de presión arterial y un análisis de orina.
- El parto es el único tratamiento definitivo, pero antes se puede controlar y vigilar.
Afecta alrededor del 2 al 8 % de los embarazos. No es muy frecuente, pero es una de las complicaciones más vigiladas por los profesionales de la salud.
Ocurre en embarazadas, generalmente en la segunda mitad del embarazo. También puede aparecer en las primeras semanas después de dar a luz, incluso en mujeres que no la tuvieron antes.
Síntomas
- Convulsiones o temblores fuertes
- Pérdida de conciencia o desmayo
- Dolor de cabeza muy fuerte que no cede con las medidas habituales
- Problemas graves para respirar
- Dolor intenso en el pecho
- Pérdida de visión o visión doble
- Si estás embarazada y presentas estos síntomas, llama a emergencias (en España, 112) o pide a alguien que te lleve a urgencias.
- ⚠Presión arterial alta detectada en casa (si el médico te ha dicho que la vigiles)
- ⚠Hinchazón repentina en la cara, manos o pies
- ⚠Visión borrosa o ver luces
- ⚠Dolor de cabeza persistente
- ⚠Dolor abdominal fuerte o bajo las costillas
- ⚠El bebé se mueve menos de lo habitual
- ⚠Vómitos o náuseas intensos
Síntomas comunes
- Dolor de cabeza que no se quita
- Hinchazón repentina en manos, pies o cara
- Visión borrosa, manchas o luces brillantes
- Dolor en la parte alta del abdomen o bajo las costillas
- Náuseas o vómitos
- Dificultad para respirar
- Aumento de peso repentino
Síntomas en niños
- La preeclampsia no ocurre en niños. Es una afección de la madre durante el embarazo, aunque puede afectar al bebé si provoca un parto prematuro o falta de nutrientes.
Síntomas en adultos mayores
- Tampoco ocurre en personas mayores. Solo se da en el embarazo y las semanas posteriores al parto.
Causas
Causas principales
- Se desconoce la causa exacta.
- Se cree que el problema empieza en la placenta, que no se forma o funciona bien.
- El sistema inmunitario y los vasos sanguíneos de la madre también participan.
Factores de riesgo
- Primer embarazo
- Antecedentes de preeclampsia en embarazos anteriores
- Hipertensión arterial o enfermedad renal crónica
- Obesidad
- Embarazo múltiple (gemelos, trillizos)
- Edad mayor de 35 años
- Diabetes o enfermedades autoinmunes
- Antecedentes familiares de preeclampsia
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Tienes algún síntoma que te preocupa, como dolor de cabeza fuerte, hinchazón repentina o problemas de visión
- Te has tomado la presión arterial y está alta según las indicaciones de tu médico
- Notas que el bebé se mueve menos
Programe una cita de rutina si:
- En las revisiones habituales del embarazo, siempre se controla la presión arterial y la orina
- Si te han diagnosticado preeclampsia, tendrás citas más frecuentes para vigilar tu estado y el del bebé.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en la presión arterial alta (140/90 o más) y la presencia de proteína en la orina, aunque también pueden aparecer otros signos sin proteínas. El médico valorará tu historia clínica y tus síntomas.
Pruebas que se pueden realizar
- Medición de la presión arterial
- Análisis de orina para buscar proteínas
- Análisis de sangre para evaluar el hígado y los riñones
- Ecografía para controlar el crecimiento del bebé y la cantidad de líquido amniótico
- Monitorización de los latidos del bebé
Qué esperar en su cita
El profesional te explicará los resultados paso a paso. Si necesitas más pruebas, te avisará. En caso de preeclampsia leve, podrás estar en casa con controles frecuentes. Si es grave, te aconsejará ingresar para observación y tratamiento. Nada de esto significa que tengas que estar en el hospital sí o sí; depende del caso.
Tratamiento
El único tratamiento definitivo es el parto. Sin embargo, antes de que llegue ese momento, se puede controlar la presión arterial, reducir el riesgo de convulsiones y vigilar la salud del bebé. El plan de tratamiento dependerá de la gravedad y de las semanas de embarazo.
Autocuidado en el hogar
- Sigue al pie de la letra las indicaciones de tu médico o matrona
- Descansa lo suficiente y evita esfuerzos físicos innecesarios
- Anota tu presión arterial si el médico te lo ha indicado
- No tomes alcohol, no fumes y evita medicamentos sin consultar primero
- Acude a todas las citas de seguimiento
Tratamientos médicos
Los médicos pueden utilizar medicamentos para bajar la presión arterial, así como otros fármacos para prevenir convulsiones y acelerar la maduración de los pulmones del bebé si hay que provocar el parto antes de tiempo. Todos los tratamientos se eligen de forma personalizada y siempre bajo supervisión médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si hay peligro grave para la madre o el bebé, es necesario adelantar el parto, a veces con una cesárea. No es una decisión automática: el equipo médico valorará los riesgos y beneficios, y te lo explicará. Es una opción solo cuando se considera más segura que esperar.
Vivir con esta afección
Vivir con preeclampsia significa tener más controles de los previstos, y puede acabar con un ingreso hospitalario si se agrava. Durante el día a día, intenta descansar, evita el estrés y pide ayuda cuando la necesites. Es una etapa temporal y con buen pronóstico si se vigila.
Consejos de estilo de vida
- Descansa cuando el cuerpo lo pida y evita la actividad extenuante
- Organiza tu agenda para no perder ninguna cita médica
- Comunica tus preocupaciones a tu pareja, familia o profesionales
- No te automediques ni cambies las recomendaciones médicas sin consultar
Dieta y ejercicio
Sigue una dieta equilibrada y bebe suficiente agua. No hay una dieta especial que cure la preeclampsia, pero comer sano ayuda a la salud general. Respecto al ejercicio, depende de tu situación: pregunta siempre a tu médico qué actividad es segura para ti.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir miedo, ansiedad o frustración durante un embarazo de riesgo. Habla abiertamente de tus emociones. Si te sientes desbordada o triste, no estás sola: pedir ayuda también es parte del cuidado.
Prevención
No se puede prevenir por completo, pero los controles prenatales regulares son la mejor forma de detectarla a tiempo. En embarazos de alto riesgo, el especialista puede indicar alguna medida adicional. Nunca tomes aspirina u otros medicamentos sin que te lo recete un médico.
Vacunas
No existe una vacuna contra la preeclampsia, pero tener al día las vacunas recomendadas en el embarazo ayuda a evitar infecciones que podrían complicar la gestación.
Programas de detección
La detección se hace en las revisiones del embarazo: te tomarán la tensión arterial y te pedirán muestras de orina. Si tienes factores de riesgo, es probable que te controlen con más frecuencia.
Complicaciones
Si no se trata
- Eclampsia: convulsiones potencialmente peligrosas
- Derrame cerebral (ictus)
- Daño en el hígado o los riñones
- Problemas de coagulación de la sangre
- Desprendimiento de la placenta
- Parto prematuro o bajo peso del bebé al nacer
Pronóstico a largo plazo
Con un buen seguimiento, la salud de la mayoría de las madres y bebés es buena. La preeclampsia suele desaparecer después del parto, aunque la mujer tendrá mayor riesgo de hipertensión en el futuro y conviene hacer controles años después. Llevar un embarazo con esta complicación no significa que los próximos embarazos vayan a ser iguales, pero sí hay que vigilarlos de cerca.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 2 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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