Síndrome de hiperestimulación ovárica (OHSS)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El síndrome de hiperestimulación ovárica es una reacción exagerada de los ovarios a los medicamentos hormonales que se usan para estimular la producción de óvulos. Los ovarios se hinchan, aumentan de tamaño y pierden líquido hacia el abdomen, lo que puede producir molestias y, en casos raros, complicaciones más serias.
Datos clave
- Es una complicación poco frecuente de los tratamientos de fertilidad.
- La mayoría de los casos son leves y se resuelven solos.
- Los casos graves requieren atención médica urgente y, en ocasiones, ingreso en el hospital.
No es frecuente. En los casos leves puede aparecer en algunas mujeres que siguen tratamientos de fertilidad, pero solo una minoría desarrolla una forma moderada o grave.
Afecta sobre todo a mujeres que reciben medicamentos para estimular los ovarios dentro de un tratamiento de reproducción asistida, como la fecundación in vitro. No es contagiosa y no tiene relación con el embarazo natural sin tratamiento.
Síntomas
- Llame de inmediato al número de emergencias de su país (112 en España, 911 en muchos países de América Latina) si tiene estos signos de alarma:
- Dolor abdominal muy intenso o que empeora rápidamente
- Dificultad para respirar o sensación de falta de aire
- Orinar muy poco o no orinar
- Mareo, desmayo o confusión
- Hinchazón o dolor fuerte en una sola pierna
- Cambio brusco de la visión
- ⚠Vómitos continuos que impiden beber líquidos
- ⚠Fiebre
- ⚠Aumento de peso muy rápido, por ejemplo más de 1 kilo al día
- ⚠El dolor abdominal no cesa o va a más
- ⚠La hinchazón del vientre impide hacer vida normal
Síntomas comunes
- Hinchazón o distensión del vientre
- Molestias o dolor leve en la tripa
- Náuseas o sensación de pesadez
- Aumento leve de peso
- Evacuaciones menos frecuentes o heces duras
Síntomas en niños
- Este síndrome no se presenta en niños, ya que está ligado a los tratamientos hormonales de fertilidad en mujeres adultas.
Síntomas en adultos mayores
- No es propia de personas mayores; aparece en mujeres en edad fértil que reciben estimulación ovárica. Si una mujer mayor nota molestias abdominales, la causa suele ser otra y debe consultarlo con su médico.
Causas
Causas principales
- Uso de medicamentos hormonales para madurar muchos óvulos a la vez, especialmente en ciclos de fecundación in vitro.
- Una respuesta muy fuerte de los ovarios a estas hormonas, que hace que se inflamen y liberen sustancias que aumentan la permeabilidad de los vasos sanguíneos, con paso de líquido al abdomen y al pecho.
Factores de riesgo
- Tener síndrome de ovario poliquístico (SOP).
- Ser joven o tener un índice de masa corporal bajo.
- Haber tenido OHSS en ciclos anteriores.
- Presentar muchos folículos o niveles muy altos de estradiol durante la estimulación.
- Quedarse embarazada en ese mismo ciclo.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene síntomas que dificultan respirar, orinar o mantenerse en pie.
- Si el dolor abdominal es cada vez más fuerte y no mejora.
- Si vomita sin poder retener líquidos.
Programe una cita de rutina si:
- Si nota hinchazón, nauseas o molestias después de un tratamiento de fertilidad.
- Para una revisión con el especialista en reproducción asistida durante o después de la estimulación ovárica.
Diagnóstico
El médico lo diagnostica con la historia clínica, la exploración física y pruebas complementarias. En mujeres que siguen un tratamiento de fertilidad, la sospecha suele aparecer por los síntomas y por la respuesta ovárica observada durante el ciclo.
Pruebas que se pueden realizar
- Exploración física: peso, tensión arterial, frecuencia cardiaca y palpación del abdomen.
- Ecografía (transvaginal o abdominal) para ver el tamaño de los ovarios y el líquido libre en el abdomen.
- Análisis de sangre para valorar el estado general, el grosor de la sangre y la función de los riñones.
- Análisis de orina para comprobar la cantidad de orina y la concentración.
Qué esperar en su cita
Le harán preguntas sobre su tratamiento de fertilidad y sobre cuánto orina, cuánto ha engordado y cómo se encuentra. Con los resultados se clasifica el cuadro en leve, moderado o grave para decidir si puede estar en casa o necesita ingreso hospitalario.
Tratamiento
El tratamiento depende de la gravedad. Los casos leves, que son los más frecuentes, se controlan en casa con reposo y líquidos. Los moderados y graves requieren vigilancia en el hospital para corregir el desequilibrio de líquidos y evitar complicaciones.
Autocuidado en el hogar
- Descansar y evitar esfuerzos o ejercicio intenso.
- Beber líquidos en pequeñas cantidades y con frecuencia, siguiendo las indicaciones del médico.
- Pesarse cada día a la misma hora para detectar un aumento rápido de peso.
- Hacer comidas ligeras, pequeñas y sin exceso de sal.
- No automedicarse con diuréticos ni antiinflamatorios; pregunte siempre antes a su médico.
Tratamientos médicos
En el hospital se pueden usar sueros intravenosos para mantener el equilibrio de líquidos, medicamentos para prevenir coágulos y otras medidas de soporte que el equipo médico considere necesarias. Todo tratamiento debe ser prescrito y supervisado por un profesional sanitario.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Muy excepcionalmente puede ser necesaria una intervención para drenar el líquido acumulado en el abdomen o para tratar una torsión del ovario. Son casos graves y siempre los valora un especialista.
Vivir con esta afección
Durante los días de recuperación, priorice el descanso y no fuerce la actividad. Su equipo médico le indicará cuándo puede retomar la vida normal y cómo debe vigilar la evolución. Anote su peso y los síntomas para comunicarlos en cada revisión.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga un ritmo tranquilo y evite levantar objetos pesados.
- Duerma lo suficiente y en una posición cómoda que no presione el abdomen.
- Evite el alcohol y el tabaco, ya que pueden empeorar la deshidratación.
- Aplique calor suave en la zona abdominal para aliviar las molestias, siempre que su médico lo apruebe.
Dieta y ejercicio
Sigua una alimentación ligera y con poca sal, a base de comidas pequeñas y frecuentes. Beba líquidos según lo que le indique su médico; no debe forzar una cantidad fija. Deje el ejercicio moderado y las relaciones sexuales para después de la recuperación completa.
Salud mental y bienestar emocional
Pasarlo mal durante un tratamiento de fertilidad, que de por sí es emocionante y estresante, puede generar ansiedad, tristeza o frustración. Es normal sentirse así. Comparta cómo se siente con su pareja, sus seres queridos y su equipo médico; si lo necesita, pida apoyo psicológico.
Prevención
No siempre se puede prevenir por completo, pero sí reducir mucho el riesgo. El especialista ajusta las hormonas según cada mujer, vigila con ecografías y análisis la respuesta de los ovarios, y a veces recomienda congelar los embriones y no transferirlos en ese mismo ciclo para que el cuerpo se recupere antes.
Vacunas
No aplica; el síndrome de hiperestimulación ovárica no se previene con vacunas.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado para la población general. Durante los tratamientos de fertilidad, las ecografías y los análisis de sangre periódicos son la mejor forma de detectar a tiempo una respuesta ovárica excesiva.
Complicaciones
Si no se trata
- Acumulación de líquido en el abdomen o alrededor de los pulmones.
- Deshidratación y problemas en los riñones.
- Formación de coágulos en la sangre, especialmente en las piernas o los pulmones.
- Torsión del ovario (el ovario gira y se corta su riego sanguíneo).
- En casos muy graves, fallo orgánico o riesgo vital.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las mujeres con OHSS, incluso las que necesitan ingreso, se recuperan por completo en unos días o semanas con el tratamiento adecuado. Complicaciones muy graves son excepcionales. Con una buena vigilancia médica y siguiendo las indicaciones, el pronóstico es muy bueno y se protege tanto la salud de la madre como las posibilidades del futuro embarazo.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 1 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.