Nuevo enfoque para la enfermedad arterial periférica
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La enfermedad arterial periférica es un problema de salud en el que las arterias que llevan sangre a las piernas (y a veces a los brazos) se estrechan o se tapan por una sustancia grasa llamada placa. Esto reduce el flujo de sangre y puede causar dolor al caminar o calambres en los músculos de las piernas. La buena noticia es que existe un enfoque nuevo: en lugar de operar de inmediato, se pone mucho énfasis en el ejercicio, el control de los factores de riesgo y la prevención.
Datos clave
- Muchas personas con esta enfermedad no saben que la tienen, porque puede no dar síntomas.
- El dolor en las piernas al caminar es el síntoma más típico.
- Dejar de fumar y caminar regularmente son dos de las medidas más eficaces para mejorar.
Sí, es bastante común, sobre todo a partir de los 60 años. Se estima que afecta a una de cada cinco personas mayores de esa edad, aunque muchas no lo saben.
Afecta con más frecuencia a personas mayores, a quienes fuman, a quienes tienen diabetes, presión alta, colesterol alto o antecedentes familiares. También es más común en personas con enfermedad renal.
Síntomas
- Dolor muy intenso y repentino en una pierna o pie.
- Pierna o pie pálido, frío o azulado de forma rápida.
- No se siente pulso en la pierna o pie.
- Entumecimiento o debilidad que impide mover la pierna o el pie.
- Sensación de que la pierna se queda 'dormida' sin razón y empeora en minutos.
- ⚠Herida o llaga en un pie o dedo que no mejora en 1 a 2 semanas.
- ⚠Dolor constante en las piernas, incluso al descansar o por la noche.
- ⚠Cambio de color en la piel de una pierna o pie (pálido, morado o muy rojo).
- ⚠Fiebre con dolor, hinchazón o enrojecimiento en la pierna (posible infección).
Síntomas comunes
- Calambres o dolor en las piernas (sobre todo en las pantorrillas) al caminar o hacer ejercicio, que mejora al descansar.
- Sensación de frío o entumecimiento en los pies o piernas.
- Color pálido o azulado en la piel de las piernas.
- Heridas o llagas en los pies que tardan en curar.
- Debilidad o ausencia de pulso en la pierna o pie.
- Crecimiento lento de las uñas de los pies o pérdida de vello en las piernas.
Síntomas en niños
- La enfermedad arterial periférica es muy rara en niños. Si ocurre, suele estar relacionada con enfermedades hereditarias o inflamación de los vasos sanguíneos. En ese caso pueden aparecer piernas o pies fríos, dolor al hacer deporte o una diferencia de color entre una pierna y otra.
Síntomas en adultos mayores
- En las personas mayores, la enfermedad puede presentarse como cansancio en las piernas al caminar, dolor que aparece al subir cuestas o escaleras, e incluso no dar ningún síntoma. A veces el único signo es una herida que no sana en el pie.
Causas
Causas principales
- Endurecimiento y estrechamiento de las arterias por acumulación de colesterol y grasa (aterosclerosis).
- Formación de coágulos de sangre dentro de la arteria.
- Inflamación de los vasos sanguíneos (vasculitis), más rara.
- Lesiones o traumatismos en la pierna.
Factores de riesgo
- Fumar (el factor de riesgo más importante).
- Diabetes.
- Presión arterial alta.
- Colesterol alto.
- Edad avanzada (más de 60 años).
- Antecedentes familiares de enfermedad de las arterias.
- Enfermedad renal crónica.
- Síndrome metabólico (barriga grande, presión alta, azúcar alto).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Tienes una herida en el pie que no se cura o que se ve más grande, profunda o con mal olor.
- El dolor en las piernas te despierta de noche y alivia al colgar la pierna.
- Notas cambios de color o temperatura en una pierna, o aparece hinchazón repentina.
- Ya no puedes caminar la misma distancia que antes por el dolor.
Programe una cita de rutina si:
- Sientes calambres o dolor en las piernas al caminar y se te pasa al descansar.
- Tienes pies fríos o entumecidos con frecuencia.
- Tienes factores de riesgo como fumar, diabetes o presión alta, y quieres hacerte una revisión.
Diagnóstico
El médico combina lo que usted cuenta, la exploración física y unas pruebas sencillas. Para confirmar, la prueba más habitual es el índice tobillo-brazo, que compara la presión de la sangre en el tobillo con la del brazo.
Pruebas que se pueden realizar
- Índice tobillo-brazo (ITB): mide la presión en los tobillos y los brazos con un aparato de ultrasonido.
- Ecografía Doppler: permite ver la velocidad de la sangre y si hay estrechamientos.
- Angiografía por tomografía computarizada (angio-TAC): imagen de contraste para ver el interior de las arterias.
- Angiografía con resonancia magnética (angio-RM): como una foto en 3D de las arterias sin radiación.
Qué esperar en su cita
La consulta suele durar de 30 a 60 minutos. Las pruebas son indoloras y no requieren preparación especial. El médico le irá explicando cada paso y no hace falta estar en ayunas.
Tratamiento
El enfoque nuevo de la enfermedad arterial periférica prioriza la seguridad y la calidad de vida. Se basa en cuatro pilares: tomar medidas para frenar el daño en las arterias, hacer ejercicio supervisado, controlar los factores de riesgo y reservar los procedimientos de cirugía para los casos que realmente lo necesitan. Los medicamentos ayudan, pero siempre como parte de un plan integral.
Autocuidado en el hogar
- Caminar regularmente, poco a poco y todos los días, con descansos si hace falta.
- Dejar de fumar por completo: es la acción con más impacto.
- Revisar los pies a diario para detectar cortes, ampollas o heridas.
- Llevar calzado cómodo y adecuado.
- Mantener la piel de las piernas hidratada y evitar temperaturas extremas.
Tratamientos médicos
Según la causa y los factores de riesgo, el médico puede recomendar medicamentos para prevenir coágulos, para bajar la presión arterial, para controlar el colesterol o para mejorar la glucosa en personas con diabetes. También existen programas de ejercicio guiado y, en ocasiones, procedimientos para abrir arterias obstruidas. Su médico decidirá el tratamiento más seguro para usted, siempre explicando los beneficios y riesgos. Nunca tome un medicamento por cuenta propia sin consultar antes.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no es el primer paso. Solo suele considerarse cuando el dolor aparece al estar en reposo, hay heridas que no cicatrizan o existe un bloqueo grave que limite mucho la vida diaria. En esos casos, el cirujano vascular puede abrir la arteria con un balón (angioplastia), colocar una malla (stent) o realizar una derivación (bypass).
Vivir con esta afección
El día a día puede mejorar con rutinas simples: camine a la hora que sea más cómoda, alterne paseos con descansos, elija prendas abrigadas y evite sentarse con las piernas cruzadas. Cuidar los pies como si fueran su mayor tesoro ayuda a prevenir problemas.
Consejos de estilo de vida
- No fumar y evitar el humo de tabaco.
- Caminar al menos 30 minutos la mayoría de los días, aunque sea fraccionado.
- Mantener un peso saludable.
- Dormir lo suficiente y controlar el estrés.
- Tomar la medicación exactamente como la ha indicado el médico.
Dieta y ejercicio
Una alimentación estilo mediterráneo (frutas, verduras, legumbres, pescado, frutos secos y aceite de oliva) protege las arterias. El ejercicio supervisado, como caminar en una cinta o en un circuito, es la clave del tratamiento no quirúrgico: estimula la creación de pequeños vasos que rodean la obstrucción y mejora la distancia que puede caminar sin dolor.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con un problema crónico puede generar frustración, ansiedad o tristeza. Es normal sentir preocupación por la salud y la movilidad. Hablar con su equipo médico y pedir apoyo psicológico si lo necesita es parte del tratamiento.
Prevención
En muchos casos sí, o al menos se puede retrasar y frenar. La clave está en no fumar, mover el cuerpo con regularidad, cuidar la alimentación y mantener bajo control la presión, el colesterol y la glucosa. Si tiene riesgo alto, hacerse una revisión ayuda a detectarlo temprano.
Programas de detección
Aunque no se hace una prueba rutinaria a todo el mundo, si tiene más de 60 años y factores de riesgo, o si es una persona que fuma y tiene diabetes, puede hablar con su médico sobre medir el índice tobillo-brazo en una revisión.
Complicaciones
Si no se trata
- Heridas o úlceras en las piernas o pies que no se curan.
- Infecciones que pueden alcanzar los huesos.
- Gangrena en un dedo, pie o pierna, que puede llevar a una amputación.
- Mayor riesgo de infarto de miocardio o ictus (derrame cerebral).
Pronóstico a largo plazo
Aunque suene serio, hay mucha esperanza. Con un diagnóstico temprano, dejar el tabaco y un plan de ejercicio, la mayoría de las personas mantienen sus piernas y su vida activa. Si se necesita un procedimiento, la tecnología actual es menos invasiva y las estancias suelen ser cortas. La enfermedad no define su capacidad de disfrutar cada día.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 2 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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