Aneurisma de aorta abdominal
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Es una dilatación o ensanchamiento anormal de la aorta, que es la arteria principal del cuerpo y viaja desde el corazón hasta el abdomen. Cuando esta zona se ensancha, la pared de la arteria se debilita y podría romperse, lo cual es una emergencia grave. Muchas veces no causa síntomas y se descubre por casualidad en una prueba de imagen.
Datos clave
- La aorta es la arteria más grande del cuerpo; un aneurisma es como un 'globo' que se forma en su pared.
- Muchas personas no notan ningún síntoma hasta que el aneurisma es grande o se rompe.
- Si se detecta a tiempo, se puede vigilar o tratar antes de que cause problemas graves.
No es una enfermedad muy común, pero es más frecuente en hombres mayores de 65 años. La mayoría de las personas que lo tienen no lo saben.
Afecta principalmente a hombres mayores de 65 años, personas con presión arterial alta, fumadores o exfumadores, y quienes tienen antecedentes familiares de aneurisma. También puede aparecer en mujeres y en personas más jóvenes, aunque es menos frecuente.
Síntomas
- Dolor abdominal o de espalda muy intenso y repentino, a veces descrito como 'desgarro' o 'puñalada'.
- Desmayo o pérdida del conocimiento sin causa clara.
- Piel pálida, sudorosa y fría.
- Pulso rápido o débil, sensación de mareo fuerte.
- Dificultad para respirar o respiración superficial.
- Notar una masa que late en el abdomen y que causa dolor intenso.
- ⚠Dolor abdominal o lumbar leve pero constante que no desaparece.
- ⚠Sensación de latido abdominal incómodo y persistente.
- ⚠Fiebre con dolor abdominal (para descartar otras causas).
- ⚠Si tiene factores de riesgo (edad, tabaquismo, presión alta) y un dolor nuevo en el abdomen o la espalda, acuda el mismo día a su centro de salud.
Síntomas comunes
- En la mayoría de los casos no hay síntomas, especialmente cuando el aneurisma es pequeño.
- Sensación de pulsación o latido en el abdomen (a veces se nota al tocarse la barriga).
- Dolor profundo y constante en el abdomen o en un lado del abdomen.
- Dolor en la espalda o en la zona lumbar, que no se alivia con reposo.
Síntomas en niños
- Es muy poco frecuente en niños. Si aparece, suele estar relacionada con enfermedades genéticas o del tejido conectivo. En general, los niños no tienen los síntomas típicos de los adultos y, por lo general, no necesitan pruebas de detección rutinarias.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, los síntomas pueden confundirse con molestias digestivas o de la columna.
- El dolor abdominal o de espalda puede ser menos intenso, lo que a veces retrasa la consulta.
- En personas mayores con fragilidad, la rotura del aneurisma puede causar desmayo o confusión repentina.
Causas
Causas principales
- El debilitamiento de la pared de la aorta, que puede ocurrir con la edad.
- La aterosclerosis, que es la acumulación de grasa y calcio en las arterias.
- La presión arterial alta, que ejerce fuerza extra sobre la pared de la arteria.
- En algunos casos, enfermedades hereditarias del tejido conectivo, como el síndrome de Marfan.
Factores de riesgo
- Ser hombre y tener más de 65 años.
- Fumar o haber fumado durante muchos años.
- Tener presión arterial alta (hipertensión).
- Tener colesterol alto.
- Tener antecedentes familiares de aneurisma de aorta abdominal.
- Padecer enfermedades del tejido conectivo o vasculitis (inflamación de los vasos sanguíneos).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor abdominal o de espalda intenso y repentino, llame a emergencias de inmediato.
- Si nota una pulsación fuerte en el abdomen junto con dolor o malestar, acuda a urgencias el mismo día.
Programe una cita de rutina si:
- Hable con su médico de cabecera si tiene más de 65 años, es fumador o exfumador, o tiene antecedentes familiares de aneurisma.
- Consulte si presenta molestias abdominales que no se explican y que duran más de una semana.
- Pregunte a su médico si necesita una ecografía abdominal como parte de su chequeo, especialmente si cumple varios factores de riesgo.
Diagnóstico
El médico suele sospecharlo al escuchar o palpar el abdomen durante una exploración física, o al encontrar una masa pulsátil. La confirmación se hace con una prueba de imagen que permite medir el tamaño de la aorta.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía abdominal: es la prueba más común, indolora y sin radiación. Permite ver el tamaño del aneurisma.
- Tomografía computarizada (TC): ofrece una imagen detallada y se usa para planificar el tratamiento o en emergencias.
- Resonancia magnética (RM): en algunos casos, si se necesita más detalle sin radiación.
- Angiografía: a veces se realiza antes de una intervención para ver los vasos con contraste.
Qué esperar en su cita
Si su médico sospecha un aneurisma, le pedirá una ecografía. Es una prueba sencilla: se pasa un pequeño dispositivo sobre el abdomen con gel. No duele y dura unos 15-20 minutos. Luego, el médico le explicará el resultado y, según el tamaño, le indicará si solo necesita controles periódicos o si debe valorar un tratamiento específico.
Tratamiento
El tratamiento depende del tamaño del aneurisma, de la velocidad con la que crece y de su estado general de salud. Si es pequeño, lo más habitual es vigilarlo con ecografías periódicas y llevar un estilo de vida saludable. Si es grande o crece rápido, puede ser necesario una intervención para reforzar la arteria.
Autocuidado en el hogar
- Deje de fumar o evite el tabaco por completo; es la medida más importante para frenar el crecimiento del aneurisma.
- Controle su presión arterial con la ayuda de su médico.
- Mantenga un peso saludable.
- Evite esfuerzos extremos y levantar objetos muy pesados sin consultar antes con su médico.
- Acuda a todas las citas de seguimiento para controlar el tamaño del aneurisma.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para controlar la presión arterial y el colesterol. También puede indicar tratamientos para otras enfermedades que debilitan las arterias. Estos medicamentos no curan el aneurisma, pero ayudan a evitar que crezca o se complique. Es importante tomarlos exactamente como se lo indiquen y no cambiar las dosis por su cuenta.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se valora cuando el aneurisma es grande (suele ser a partir de unos 5,5 centímetros en hombres, pero el tamaño límite varía según la persona), cuando crece rápidamente o si causa síntomas. Hay dos opciones principales: la cirugía abierta, que reemplaza la zona debilitada con un injerto, y la reparación endovascular, que coloca una especie de malla o tubo (stent) dentro de la arteria a través de un catéter. La elección depende de cada caso y el médico lo explicará con detalle.
Vivir con esta afección
Vivir con un aneurisma abdominal pequeño implica hacerse chequeos regulares y llevar un estilo de vida tranquilo. La mayoría de las personas pueden hacer sus actividades diarias con normalidad. Es importante saber que un aneurisma no duele ni se siente cuando es pequeño, por lo que no debe dejarse llevar por el miedo. Hable con su médico acerca de qué actividades son seguras para usted.
Consejos de estilo de vida
- Dejar de fumar por completo.
- Reducir el consumo de alcohol.
- Controlar el estrés con técnicas de relajación, respiración o actividades placenteras.
- Dormir lo suficiente (7-8 horas) para ayudar a mantener una presión arterial estable.
- Evitar el sedentarismo y pasar demasiado tiempo sentado.
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta baja en sal y grasas saturadas, rica en frutas, verduras, legumbres y cereales integrales. El ejercicio moderado, como caminar, nadar o montar en bicicleta, es beneficioso, pero evite levantar pesos muy grandes o hacer ejercicios que aumenten mucho la presión en el abdomen. Pregunte a su médico qué tipo de ejercicio y qué intensidad son adecuados para usted.
Salud mental y bienestar emocional
Saber que tiene un aneurisma puede generar ansiedad o preocupación. Es normal sentirse así. Hable con su médico sobre sus miedos y no se aísle. Compartir cómo se siente con la familia o con un profesional de salud mental puede ayudarle a manejar la incertidumbre. Recuerde que muchos aneurismas pequeños nunca se rompen y que los controles regulares existen precisamente para prevenir problemas.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero sí se pueden reducir mucho los factores de riesgo. Dejar de fumar, mantener la presión arterial bajo control, tener una dieta saludable y hacer ejercicio moderado son las medidas más eficaces. Si tiene antecedentes familiares, consulte con su médico para conocer sus riesgos y las opciones de detección.
Vacunas
Las vacunas recomendadas, como la de la gripe o la del neumococo, pueden ayudar a prevenir infecciones que aumentan el riesgo de complicaciones cardiovasculares. Consulte a su médico qué vacunas le corresponden según su edad y salud general.
Programas de detección
En algunos países se ofrece una ecografía abdominal única para hombres mayores de 65 años que hayan fumado alguna vez, porque en ese grupo es donde más beneficios aporta detectar un aneurisma. Pregunte a su médico o centro de salud si esta prueba está indicada para usted o sus familiares.
Complicaciones
Si no se trata
- Crecimiento progresivo del aneurisma.
- Rotura del aneurisma, que causa una hemorragia interna grave y potencialmente mortal.
- Formación de coágulos dentro del aneurisma que pueden desprenderse y bloquear vasos en otras partes del cuerpo.
- Dolor crónico en el abdomen o la espalda si el aneurisma presiona estructuras vecinas.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es esperanzador si el aneurisma se detecta a tiempo. Muchos aneurismas pequeños permanecen estables durante años y solo requieren vigilancia. Cuando el aneurisma es grande o crece rápido, la cirugía moderna tiene muy buenos resultados en la mayoría de los casos. Llevar un estilo de vida saludable y seguir las indicaciones médicas reduce mucho el riesgo de complicaciones.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 1 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.