Aborto: lo que debes saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El aborto es la pérdida o interrupción de un embarazo antes de que el feto pueda sobrevivir fuera del útero. Puede ser espontáneo (se produce por sí solo) o inducido (cuando la mujer decide terminarlo con ayuda médica).
Datos clave
- El aborto espontáneo es más común de lo que se cree: afecta a cerca de 1 de cada 5 embarazos.
- La mayoría de los abortos espontáneos ocurren durante las primeras 12 semanas.
- El aborto inducido es un procedimiento seguro cuando se realiza en un entorno médico adecuado.
Sí. Es una situación frecuente en todo el mundo. Se calcula que hasta el 25% de los embarazos reconocidos terminan en aborto espontáneo.
Puede afectar a cualquier persona embarazada, independientemente de su edad, raza o estado de salud. Algunos factores aumentan la probabilidad, pero a menudo ocurre sin causa aparente.
Síntomas
- Sangrado vaginal muy abundante (que empape una toalla sanitaria en una hora o menos)
- Dolor abdominal o pélvico intenso y constante
- Fiebre alta (más de 38°C) con escalofríos
- Desmayo o sensación de que vas a desmayarte
- Dolor en la punta del hombro (puede indicar embarazo ectópico)
- ⚠Sangrado leve que no cesa en varios días
- ⚠Cólicos que empeoran progresivamente
- ⚠Dolor o secreción vaginal con mal olor
- ⚠Malestar general o fatiga extrema
Síntomas comunes
- Sangrado vaginal (manchas o sangrado abundante)
- Cólicos o dolor en la parte baja del abdomen
- Dolor lumbar
- Expulsión de coágulos o tejido por la vagina
- Desaparición repentina de náuseas o sensibilidad en los senos
Causas
Causas principales
- Alteraciones cromosómicas del embrión (causas genéticas)
- Desequilibrios hormonales
- Enfermedades de la madre, como diabetes mal controlada o problemas de tiroides
- Infecciones
- Anomalías del útero o del cuello del útero
Factores de riesgo
- Edad materna avanzada (mayor de 35 años)
- Fumar, beber alcohol o consumir drogas durante el embarazo
- Obesidad o bajo peso extremo
- Antecedentes de abortos espontáneos anteriores
- Enfermedades crónicas mal controladas
- Procedimientos médicos invasivos durante el embarazo
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Ante cualquier sangrado vaginal durante el embarazo, especialmente si es abundante
- Dolor abdominal que no mejora
- Síntomas de infección (fiebre, mal olor)
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes manchado leve y no sabes si estás embarazada, haz una prueba y consulta.
- En el control prenatal habitual, comunica cualquier molestia.
Diagnóstico
El médico te preguntará sobre los síntomas, hará una exploración física y puede solicitar pruebas para confirmar si hay embarazo y cuál es su evolución.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía (ultrasonido) transvaginal
- Análisis de sangre para medir la hormona del embarazo (hCG)
- Examen pélvico
Qué esperar en su cita
La revisión suele ser rápida. Es posible que te pidan que repitas la ecografía en unos días para ver si el embarazo evoluciona. En todo momento te explicarán los hallazgos con claridad.
Tratamiento
El tratamiento depende de la situación. En un aborto espontáneo incompleto, se puede optar por esperar a que el cuerpo elimine el tejido, usar medicamentos que favorecen la expulsión o realizar un procedimiento para limpiar el útero. En el aborto inducido, el médico ofrecerá las opciones seguras según el tiempo de gestación y la legislación local.
Autocuidado en el hogar
- Descansar según lo recomendado por el médico
- Usar compresas externas y evitar los tampones durante el sangrado
- Evitar las relaciones sexuales hasta que el médico lo indique
- Mantener una buena higiene y cuidado personal
- Seguir al pie de la letra las indicaciones de tu profesional de salud
Tratamientos médicos
Existen medicamentos que ayudan a vaciar el útero, administrados siempre por un profesional. También se realiza un procedimiento quirúrgico llamado aspiración o legrado, que es seguro y se hace con anestesia. Nunca se deben usar remedios caseros ni medicamentos sin receta.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se considera cuando hay sangrado abundante, infección, o cuando los medicamentos no han funcionado. También es una opción que algunas personas eligen como método preferido.
Vivir con esta afección
Después de un aborto (espontáneo o inducido), el cuerpo tarda unas semanas en recuperarse. Es importante cuidarse física y emocionalmente, y no apresurar el ritmo.
Consejos de estilo de vida
- Permítete sentir y expresar tus emociones
- Habla con tu pareja, familia o amigos de confianza
- Evita exigirte física o emocionalmente
- Descansa lo suficiente
- Busca ayuda profesional si la tristeza persiste
Dieta y ejercicio
Come alimentos ricos en hierro (carnes magras, legumbres, verduras de hoja verde) para reponer sangre. Cuando el médico lo autorice, realiza actividad física moderada como caminar o estiramientos suaves.
Salud mental y bienestar emocional
Es habitual sentir culpa, tristeza o ansiedad. Si estos sentimientos son muy intensos, duran mucho tiempo o aparecen pensamientos de autolesión, busca ayuda inmediata de un profesional de salud mental.
Prevención
No siempre es posible prevenir un aborto espontáneo. Mantener una vida saludable, controlar enfermedades crónicas y evitar sustancias tóxicas ayuda a reducir riesgos, pero no elimina la posibilidad.
Vacunas
No existe una vacuna para prevenir el aborto.
Programas de detección
Realizar controles prenatales regulares ayuda a detectar y tratar a tiempo problemas que puedan aumentar el riesgo.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección del útero (endometritis)
- Hemorragia prolongada que puede causar anemia
- Retención de tejido embrionario, que requiere intervención médica
- En casos graves, shock o sepsis
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas se recuperan completamente y pueden tener embarazos posteriores saludables. Con atención médica adecuada y apoyo emocional, la experiencia es superable.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.