Aborto: lo que debe saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El aborto, también llamado aborto espontáneo o pérdida del embarazo, es la interrupción natural de un embarazo antes de la semana 20. Ocurre cuando el embarazo se detiene por sí solo, generalmente por causas que no se pueden controlar. No es lo mismo que el aborto inducido, que es la terminación voluntaria del embarazo. Aquí hablamos principalmente del aborto espontáneo, que es una experiencia médica y emocional muy frecuente.
Datos clave
- Es muy frecuente: ocurre en aproximadamente 1 de cada 10 embarazos confirmados.
- La mayoría de los abortos espontáneos suceden en las primeras 12 semanas.
- No es culpa de la persona gestante. Casi nunca se debe a algo que hizo o dejó de hacer.
- Muchas personas tienen embarazos saludables después de un aborto espontáneo.
Sí, es muy común. Se estima que entre el 10% y el 20% de los embarazos reconocidos terminan en aborto espontáneo. Muchas veces ocurre tan temprano que la persona ni siquiera sabe que está embarazada.
Puede afectar a cualquier persona que pueda quedar embarazada, sin importar su edad o estado de salud. Es más frecuente en embarazos muy tempranos y en personas de mayor edad, pero cualquiera puede vivirlo.
Síntomas
- Sangrado vaginal muy abundante, por ejemplo empapar una toalla sanitaria en menos de una hora
- Dolor abdominal fuerte o que no se alivia
- Fiebre con sangrado
- Desmayo o sensación de que se va a desmayar
- Flujo vaginal con mal olor
- ⚠Sangrado que aumenta o no se detiene en pocos días
- ⚠Dolor que empeora progresivamente
- ⚠Coágulos grandes o tejido visible con dolor
- ⚠Fiebre o escalofríos
Síntomas comunes
- Sangrado vaginal, que puede ser leve o abundante
- Cólicos o dolor en la parte baja del abdomen
- Expulsión de tejido o coágulos a través de la vagina
- Desaparición repentina de síntomas del embarazo, como náuseas o sensibilidad en los senos
Causas
Causas principales
- Alteraciones cromosómicas en el embrión (la causa más frecuente)
- Problemas hormonales que impiden que el embarazo continúe
- Enfermedades crónicas mal controladas, como diabetes o problemas de tiroides
- Infecciones del útero o del cuello uterino
- Anomalías en la forma del útero o debilidad del cuello uterino
Factores de riesgo
- Edad mayor de 35 años
- Antecedentes de uno o más abortos espontáneos
- Tabaquismo, consumo de alcohol o uso de drogas
- Obesidad
- Enfermedades crónicas no controladas, como hipertensión o diabetes
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene sangrado vaginal y está embarazada, especialmente si es abundante o viene con dolor.
- Si presenta fiebre o escalofríos junto con sangrado.
- Si el sangrado está acompañado de dolor intenso o desmayo, llame a emergencias.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene manchado leve o dolor pélvico y está embarazada, pida una cita para valoración.
- Si le han diagnosticado un aborto y necesita decidir los siguientes pasos con su médico.
- Si sangra más de lo esperado después de un tratamiento o procedimiento.
Diagnóstico
El médico preguntará sobre sus síntomas, revisará su historia clínica y hará un examen pélvico. Para confirmar si hay un embarazo y cómo está evolucionando, suele solicitar pruebas complementarias.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía transvaginal: observa el útero, el saco gestacional y la actividad del embrión
- Análisis de sangre: mide la hormona del embarazo (hCG) en dos momentos para ver si evoluciona
- Examen pélvico: para revisar el cuello uterino y valorar si hay sangrado o dilatación
Qué esperar en su cita
La ecografía transvaginal es una sonda pequeña que se introduce con cuidado en la vagina. Puede causar una leve molestia, pero no duele. Los análisis de sangre son rutinarios. El médico le explicará los resultados con calma y revisará con usted las opciones disponibles.
Tratamiento
El tratamiento del aborto espontáneo depende de la semana de embarazo, la cantidad de sangrado, los síntomas y la decisión de la persona. Si el aborto es inevitable o ya ha comenzado, hay tres enfoques: esperar a que el cuerpo expulse el tejido de forma natural, usar medicamentos para acelerar el proceso, o realizar un procedimiento para vaciar el útero. Todas las opciones deben explicarse claramente para que usted pueda elegir con información.
Autocuidado en el hogar
- Descanse todo lo que su cuerpo le pida.
- Use compresas o toallas sanitarias en lugar de tampones mientras haya sangrado.
- Tome analgésicos para el dolor solo si su médico se lo indica, nunca por su cuenta.
- Evite relaciones sexuales hasta que el sangrado haya desaparecido y su médico lo autorice.
- Hidrátese bien y lleve una alimentación ligera si siente molestias.
Tratamientos médicos
Existen medicamentos que ayudan a que el útero se vacíe de forma más rápida y con menos dolor. Estos medicamentos deben ser recetados y supervisados por un profesional de salud. También se puede realizar un procedimiento llamado aspiración o legrado, que consiste en vaciar el útero de manera segura, generalmente con sedación o anestesia. La elección dependerá de su situación clínica y de sus preferencias, siempre con asesoramiento médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si el sangrado es muy abundante, hay signos de infección, o el tejido del embarazo no se expulsa por completo, su médico puede recomendar un procedimiento quirúrgico menor llamado legrado o aspiración. Esta intervención es rápida y habitual, y ayuda a prevenir complicaciones.
Vivir con esta afección
Después de un aborto espontáneo, es normal tener sangrado leve y molestias abdominales durante unos días o semanas. Su cuerpo necesita tiempo para recuperarse. Siga las indicaciones de su médico y acuda a las citas de seguimiento para asegurarse de que todo evoluciona bien.
Consejos de estilo de vida
- Haga reposo relativo durante los primeros días.
- Evite esfuerzos físicos intensos, como levantar pesos, hasta que el sangrado disminuya.
- No use tampones ni tenga relaciones sexuales hasta que su médico lo indique.
- Permítase sentir y pedir ayuda si la necesita.
Dieta y ejercicio
Mantenga una dieta equilibrada y beba suficiente agua. Cuando se sienta con energía, puede comenzar con caminatas suaves. Aumente la intensidad poco a poco y solo si su médico lo autoriza. La alimentación y el movimiento moderado ayudan al bienestar físico y emocional.
Salud mental y bienestar emocional
Perder un embarazo puede generar tristeza, ansiedad, culpa o duelo. Todas estas emociones son normales y válidas. Hable con su pareja, familia o personas de confianza. Si el malestar emocional es muy intenso o dura mucho tiempo, busque apoyo psicológico profesional. Si en algún momento siente que no puede manejar sus emociones o tiene pensamientos de hacerse daño, acuda a un servicio de urgencias o contacte con una línea de crisis local de inmediato.
Prevención
En la mayoría de los casos, el aborto espontáneo no se puede prevenir, porque la causa suele ser genética y no depende del estilo de vida. Sin embargo, llevar una vida saludable antes y durante el embarazo ayuda a reducir el riesgo de algunos problemas relacionados.
Vacunas
Estar al día con las vacunas antes del embarazo es una forma de proteger su salud y prevenir infecciones que podrían afectar al embarazo. Consulte con su profesional de salud qué vacunas le corresponden según su país y situación.
Programas de detección
Las visitas prenatales regulares permiten detectar y controlar enfermedades crónicas, infecciones o situaciones que aumentan el riesgo. Asistir a sus controles desde el inicio del embarazo es una de las mejores maneras de cuidar su salud y la del bebé.
Complicaciones
Si no se trata
- Sangrado prolongado que puede causar anemia por pérdida de sangre
- Infección del útero, llamada infección pélvica
- Restos de tejido dentro del útero que pueden requerir tratamiento adicional
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas que han tenido un aborto espontáneo consiguen tener embarazos sanos en el futuro. Un aborto no significa que tenga un problema de fertilidad. Con el cuidado médico adecuado y apoyo emocional, el cuerpo y el ánimo pueden recuperarse. Es una experiencia difícil, pero hay esperanza y hay ayuda disponible.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 2 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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