Achalasia awareness
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La acalasia es un trastorno del esófago, el tubo que lleva la comida desde la boca hasta el estómago. En la acalasia, el esfínter esofágico inferior (un anillo de músculo al final del esófago) no se relaja bien para dejar pasar la comida, y además los movimientos normales del esófago (que empujan la comida hacia abajo) son débiles o no existen. Esto hace que la comida se acumule en el esófago, causando dificultad para tragar y otros síntomas.
Datos clave
- Es una enfermedad rara, pero puede afectar a personas de cualquier edad.
- La causa exacta no se conoce, pero se relaciona con la pérdida de células nerviosas en el esófago.
- No es contagiosa ni se hereda de forma directa en la mayoría de los casos.
No, la acalasia es poco frecuente. Se estima que afecta aproximadamente a 1 de cada 100,000 personas por año.
Puede ocurrir a cualquier edad, pero es más común entre los 30 y 60 años. Afecta por igual a hombres y mujeres.
Síntomas
- Dificultad repentina y severa para respirar.
- Tos con sangre o vómito con sangre.
- Dolor de pecho muy intenso que no se alivia.
- ⚠No poder tragar ni siquiera líquidos o saliva.
- ⚠Pérdida de peso rápida y sin explicación.
- ⚠Fiebre o tos con flema que puede indicar neumonía por aspiración.
Síntomas comunes
- Dificultad para tragar (disfagia), tanto sólidos como líquidos.
- Regurgitación de comida no digerida, especialmente al acostarse.
- Dolor en el pecho o sensación de que la comida se queda atascada.
- Acidez estomacal o ardor (aunque no es lo más común).
- Tos nocturna o aspiraciones (que la comida entre a los pulmones).
Síntomas en niños
- Dificultad para alimentarse o rechazo a comer.
- Vómitos frecuentes después de las comidas.
- Crecimiento lento o pérdida de peso.
Síntomas en adultos mayores
- Dificultad para tragar que a veces se confunde con envejecimiento normal.
- Pérdida de peso involuntaria.
- Mayor riesgo de aspiración (comida que va a los pulmones) y neumonía.
Causas
Causas principales
- Se desconoce la causa exacta, pero se cree que el sistema inmunitario ataca por error a las células nerviosas del esófago (posiblemente por una infección viral previa).
- Esto provoca que los nervios que controlan la relajación del esfínter esofágico se dañen o destruyan.
Factores de riesgo
- Edad entre 30 y 60 años.
- No se han identificado factores de riesgo claros como hábitos de vida o alimentación.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si de repente no puede tragar ni la saliva.
- Si nota sangre en el vómito o en las heces (heces negras o con sangre).
- Si tiene dolor de pecho intenso que no desaparece.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene dificultad para tragar que empeora con el tiempo.
- Si regurgita comida con frecuencia después de comer.
- Si tose al acostarse o al comer.
- Si pierde peso sin proponérselo.
Diagnóstico
El médico primero hará preguntas sobre sus síntomas y le realizará un examen físico. Luego, probablemente lo referirá a un especialista en digestivo para hacer pruebas que confirmen el diagnóstico.
Pruebas que se pueden realizar
- Esofagograma con bario: se traga un líquido que se ve en rayos X para observar cómo se mueve por el esófago.
- Manometría esofágica: se introduce un tubo delgado por la nariz hasta el esófago para medir las presiones y los movimientos al tragar. Es la prueba más importante para diagnosticar acalasia.
- Endoscopia digestiva alta: se introduce un tubo con cámara por la boca para ver directamente el esófago y descartar otras causas (como tumores).
Qué esperar en su cita
Estas pruebas se realizan en un consultorio o en un hospital, generalmente sin anestesia o con sedación leve. Son incómodas pero no dolorosas. El diagnóstico puede tomar algunas semanas.
Tratamiento
El tratamiento tiene como objetivo aliviar los síntomas al reducir la presión del esfínter esofágico para que la comida pueda pasar al estómago. No cura la enfermedad, pero mejora mucho la calidad de vida. El médico recomendará la mejor opción según su edad, salud general y gravedad de la acalasia.
Autocuidado en el hogar
- Comer despacio y masticar bien los alimentos.
- Beber líquidos durante las comidas para ayudar a bajar la comida.
- Evitar acostarse inmediatamente después de comer (esperar al menos 3 horas).
- Elevar la cabecera de la cama para evitar la regurgitación nocturna.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos incluyen: (1) Inyecciones de toxina botulínica en el esfínter esofágico para relajarlo temporalmente (efecto dura meses). (2) Dilatación neumática: se coloca un balón dentro del esófago y se infla para estirar el músculo. (3) Medicamentos como los bloqueadores de canales de calcio o nitratos (que relajan el músculo liso) se usan a veces, pero con efectos limitados y no se recomiendan como primera opción. Solo su médico puede indicarlos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Cuando otros tratamientos no son efectivos o no son adecuados, se puede realizar una cirugía llamada miotomía de Heller. En esta cirugía se corta el músculo del esfínter esofágico para permitir el paso de los alimentos. Puede hacerse por laparoscopia (mínimamente invasiva) y suele tener buenos resultados a largo plazo.
Vivir con esta afección
Vivir con acalasia requiere adaptar sus hábitos alimenticios y estar atento a los síntomas. Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas llevan una vida normal, aunque deben seguir ciertas precauciones para evitar molestias.
Consejos de estilo de vida
- Comer en un ambiente relajado y sin prisas.
- Preferir alimentos blandos o en puré si los sólidos causan problemas.
- Evitar comidas muy frías o muy calientes, que pueden empeorar los síntomas.
- Mantener un peso saludable y hacer ejercicio moderado.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial para la acalasia, pero se recomienda evitar alimentos que se atascan fácilmente, como pan seco, carnes duras o arroz. Beber agua con las comidas ayuda. El ejercicio suave, como caminar, es bueno para la salud general, pero evite ejercicio intenso justo después de comer.
Salud mental y bienestar emocional
La dificultad para tragar puede generar ansiedad, especialmente al comer en público o en momentos de estrés. También puede provocar miedo a atragantarse. Es normal sentirse frustrado. Hable con su médico si esto le afecta; él o ella puede derivarlo a un profesional de salud mental. Recuerde que no está solo y que hay apoyo disponible.
Prevención
No se conoce una forma de prevenir la acalasia, ya que su causa no está clara y no hay factores de riesgo modificables.
Vacunas
No aplica.
Programas de detección
No hay un programa de cribado para la población general, ya que es una enfermedad rara. Si tiene síntomas de dificultad para tragar, consulte a su médico para una evaluación temprana.
Complicaciones
Si no se trata
- Neumonía por aspiración (comida que entra a los pulmones).
- Pérdida de peso y desnutrición.
- Esofagitis (inflamación del esófago).
- Mayor riesgo de cáncer de esófago a largo plazo (aunque es poco común).
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con acalasia pueden aliviar sus síntomas y llevar una vida prácticamente normal. La enfermedad es crónica y puede requerir ajustes en el estilo de vida, pero el pronóstico es bueno. Es importante seguir las indicaciones de su médico y acudir a controles regulares para prevenir complicaciones.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 17 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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