Inflamación del tendón de Aquiles (paratenonitis)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La paratenonitis del tendón de Aquiles es una inflamación del tejido fino y resbaladizo que rodea el tendón de Aquiles, el cordón fuerte que une los músculos de la pantorrilla con el talón. Esta inflamación causa dolor, hinchazón y sensación de calor en la parte trasera del tobillo.
Datos clave
- La paratenonitis es diferente a una lesión del tendón en sí; afecta la vaina que lo recubre.
- Es muy frecuente en personas que corren o hacen deportes con saltos.
- Con reposo y cuidados adecuados, la mayoría de las personas mejoran por completo.
Sí, es una afección común, especialmente entre corredores, bailarines y personas que realizan actividades con movimientos repetitivos del tobillo.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en adultos jóvenes y de mediana edad que practican deportes, y en personas que aumentan repentinamente su nivel de actividad física.
Síntomas
- Un chasquido o sonido de 'pop' seguido de dolor intenso y súbito en la pantorrilla o talón.
- Incapacidad para caminar o pararse de puntillas.
- Hinchazón muy rápida y severa o deformidad visible en el tobillo.
- ⚠Dolor que empeora rápidamente a pesar del reposo.
- ⚠Enrojecimiento, calor o fiebre, ya que podría indicar una infección.
- ⚠Entumecimiento u hormigueo en el pie.
Síntomas comunes
- Dolor o sensibilidad en la parte posterior del tobillo, justo encima del talón.
- Hinchazón leve o moderada alrededor del tendón.
- Sensación de calor o enrojecimiento en la zona.
- Rigidez por la mañana que mejora con el movimiento.
- Un chasquido o crujido al mover el tobillo.
- Dolor que empeora con la actividad y mejora con el reposo.
Síntomas en niños
- Los niños pueden presentar dolor en el talón o detrás del tobillo.
- Pueden cojear o evitar participar en deportes.
- A veces el dolor es más intenso después de correr o saltar.
Síntomas en adultos mayores
- Dolor sordo y rigidez en la parte posterior de la pierna o tobillo.
- Mayor dificultad para doblar el pie o caminar cuesta arriba.
- La hinchazón puede ser menos notoria, pero la molestia es constante.
Causas
Causas principales
- Uso excesivo del tendón de Aquiles por correr, saltar o caminar demasiado.
- Aumento brusco de la intensidad, duración o frecuencia del ejercicio.
- Tensión en los músculos de la pantorrilla o falta de flexibilidad.
- Calzado inadecuado o que no ofrece buen soporte al pie.
Factores de riesgo
- Practicar deportes como atletismo, baloncesto o fútbol.
- Tener pie plano o arcos muy altos.
- Edad entre 30 y 50 años.
- Cambios súbitos en la rutina de ejercicio.
- Ciertos medicamentos (pregunte a su médico sobre los posibles efectos en los tendones).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si nota un chasquido repentino, dolor muy fuerte o no puede apoyar el pie, llame a los servicios de emergencia de inmediato (en España, llame al 112).
- Si tiene enrojecimiento, calor o fiebre, consulte el mismo día a su médico.
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor dura más de dos semanas o interfiere con sus actividades diarias.
- Si la hinchazón no mejora con reposo y hielo.
- Si el dolor reaparece frecuentemente.
Diagnóstico
El médico le preguntará acerca de sus síntomas y actividades, y examinará la zona del tobillo, presionando suavemente el tendón y pidiéndole que mueva el pie. Esto suele ser suficiente para sospechar la afección.
Pruebas que se pueden realizar
- Una ecografía, que utiliza ondas de sonido para ver el tendón y la inflamación.
- Una resonancia magnética (RM) si el médico necesita una imagen más detallada del tendón y los tejidos a su alrededor.
Qué esperar en su cita
La consulta es sencilla e indolora. El médico puede hacerle algunas preguntas, observar cómo camina y, si lo considera necesario, pedir una prueba de imagen. No suele ser necesario ningún procedimiento invasivo para diagnosticar la paratenonitis.
Tratamiento
El tratamiento de la paratenonitis suele ser conservador, es decir, no requiere cirugía. El objetivo es reducir la inflamación, aliviar el dolor y permitir que el tejido se recupere, mientras se fortalecen los músculos para evitar que vuelva a aparecer.
Autocuidado en el hogar
- Descanse la pierna afectada y evite actividades que aumenten el dolor, como correr o saltar.
- Aplique hielo envuelto en un paño sobre la zona durante 15 a 20 minutos varias veces al día.
- Eleve la pierna cuando esté sentado o acostado para ayudar a reducir la hinchazón.
- Use calzado cómodo con buen soporte, evitando el calzado plano o muy rígido.
- Haga estiramientos suaves de la pantorrilla, siempre que no le provoquen dolor.
Tratamientos médicos
Su médico puede recomendarle medicamentos para el dolor y la inflamación que se venden sin receta o con receta. También puede derivarle a un fisioterapeuta, quien le enseñará ejercicios específicos para fortalecer el tendón y mejorar la flexibilidad. En algunos casos, se utilizan tratamientos como la terapia con ondas de choque o infiltraciones, siempre bajo supervisión médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no suele ser necesaria. Solo se considera si el problema persiste durante meses a pesar de un tratamiento adecuado y limita gravemente la vida diaria. Su médico le explicará las opciones si este fuera el caso.
Vivir con esta afección
Mientras se recupera, es importante escuchar a su cuerpo. Puede realizar actividades suaves que no provoquen dolor, como nadar o andar en bicicleta. Vuelva a sus rutinas de manera gradual, aumentando la intensidad poco a poco.
Consejos de estilo de vida
- Use plantillas o calzado adecuado para su tipo de pie.
- Incluya un calentamiento antes del ejercicio y estiramientos al finalizar.
- Evite correr en superficies muy duras o cuestas pronunciadas.
- Si siente dolor, deténgase y descanse.
Dieta y ejercicio
Llevar una dieta equilibrada y mantener un peso saludable reduce la carga sobre el tendón. El ejercicio suave, como caminar, nadar o la bicicleta estática, ayuda a mantener la forma sin agravar la lesión.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con dolor crónico puede ser frustrante y generar preocupación. Es normal sentirse así. Hable con su médico o con un ser querido sobre cómo se siente. El apoyo emocional es parte importante de la recuperación.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero se puede reducir el riesgo con un buen calentamiento, calzado adecuado, aumento progresivo del ejercicio y estiramientos de pantorrilla.
Vacunas
No aplica. No existe una vacuna para la paratenonitis del tendón de Aquiles.
Programas de detección
No se necesitan exámenes de detección de rutina. Si tiene molestias frecuentes, consulte a su médico.
Complicaciones
Si no se trata
- Dolor crónico que dificulta caminar o practicar deportes.
- Inflamación persistente que puede llevar a daño en el tendón.
- Mayor riesgo de rotura del tendón de Aquiles, especialmente si el dolor se ignora y se continúa con la misma actividad.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas se recuperan por completo sin necesidad de cirugía. La paciencia y el seguir las indicaciones de su médico son claves para una buena evolución.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 1 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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