Lesión Renal Aguda (LRA)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La lesión renal aguda (también llamada LRA) es cuando los riñones dejan de funcionar de manera repentina, en horas o días. Los riñones son los órganos que filtran la sangre y eliminan los desechos del cuerpo a través de la orina. Cuando dejan de funcionar bien, esos desechos se acumulan y pueden causar problemas graves. Con tratamiento oportuno, muchas personas se recuperan por completo.
Datos clave
- La LRA es una pérdida repentina de la función renal.
- Puede ocurrir en pocas horas o días.
- Es una emergencia médica que requiere atención rápida.
- Con tratamiento adecuado, la mayoría de las personas mejoran.
La LRA es bastante común, especialmente en personas que están hospitalizadas o con enfermedades graves. Se calcula que afecta a un número significativo de pacientes en cuidados intensivos.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en personas mayores, en quienes ya tienen enfermedades crónicas como diabetes o hipertensión, y en personas que están gravemente enfermas o después de una cirugía mayor.
Síntomas
- Llame a emergencias de su país (por ejemplo, 112 en España) de inmediato si la persona tiene: falta de orina durante más de 12 horas
- Convulsiones o ataques
- Dificultad grave para respirar
- Dolor intenso en el pecho
- Pérdida del conocimiento o desmayo
- ⚠Acuda a urgencias el mismo día si tiene: hinchazón importante en piernas o cara
- ⚠Náuseas y vómitos que impiden beber líquidos
- ⚠Confusión leve o mareos
- ⚠Cansancio extremo sin razón
- ⚠Reducción clara de la cantidad de orina
Síntomas comunes
- Producción de orina muy baja o ausencia de orina
- Hinchazón en las piernas, los tobillos o el rostro
- Cansancio y debilidad
- Náuseas o vómitos
- Confusión o desorientación
- Falta de aire
- Dolor en el pecho o palpitaciones
Síntomas en niños
- Poca orina o pañal seco durante muchas horas
- Irritabilidad o llanto sin causa clara
- Cansancio extremo
- Vómitos o diarrea
- Dificultad para despertarse o falta de reacción
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o cambios en el comportamiento
- Caídas frecuentes
- Muy poca orina o empapar menos de lo normal
- Sed intensa
- Desmayo o aturdimiento
Causas
Causas principales
- Infección grave (sepsis)
- Deshidratación severa o pérdida excesiva de líquidos
- Falta de riego sanguíneo a los riñones (por ejemplo, por presión arterial muy baja)
- Medicamentos que pueden dañar los riñones (como algunos antiinflamatorios o ciertos antibióticos)
- Bloqueo de las vías urinarias (por ejemplo, por piedras en el riñón o agrandamiento de próstata)
- Enfermedades que afectan directamente a los riñones, como la inflamación renal (nefritis)
Factores de riesgo
- Tener más de 60 años
- Enfermedad renal crónica previa
- Diabetes o hipertensión arterial
- Enfermedades del corazón o del hígado
- Hospitalización, especialmente en cuidados intensivos
- Cirugía mayor reciente
- Consumo excesivo de alcohol o deshidratación frecuente
- Tomar ciertos medicamentos sin control médico
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si nota que orina mucho menos de lo habitual
- Si tiene hinchazón rápida en el cuerpo
- Si se siente confundido, muy débil o con falta de aire
- Si tiene náuseas o vómitos que no le dejan tomar líquidos
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene diabetes, hipertensión u otra enfermedad que aumente el riesgo de LRA y nota cambios en la orina
- Si está tomando medicamentos que pueden afectar los riñones y quiere hacerse análisis de control
- Si ha estado enfermo con fiebre o diarrea y no ha orinado normalmente por un par de días
Diagnóstico
El médico evalúa los síntomas, la historia clínica y solicita análisis de sangre y orina. También puede pedir pruebas de imagen para ver los riñones y descartar bloqueos.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir creatinina y electrolitos (sustancias que indican cómo trabajan los riñones)
- Análisis de orina
- Medición de la cantidad de orina en 24 horas
- Ultrasonido (ecografía) renal para ver la estructura de los riñones
- En casos seleccionados, biopsia renal (tomar una muestra pequeña de tejido del riñón)
Qué esperar en su cita
Si la lesión es grave, es probable que tenga que ingresar en el hospital. Le tomarán muestras de sangre con varias veces al día, controlarán cuánto orina y le colocarán una vía para administrar líquidos. Es normal sentirse preocupado, pero todo el equipo de salud estará pendiente de usted.
Tratamiento
El tratamiento de la LRA se centra en corregir la causa que la provocó, mantener los líquidos y electrolitos equilibrados y dar tiempo a que los riñones se recuperen por sí mismos. En muchos casos es necesario estar en el hospital para recibir cuidados.
Autocuidado en el hogar
- Siga al pie de la letra las instrucciones sobre cuánto líquido beber y qué comer
- No tome medicamentos, ni siquiera de venta libre, sin consultar a su médico
- Vigile cuánto orina y avise si nota cambios importantes
- Repose y evite esfuerzos físicos intensos hasta que el médico lo autorice
- Mida su peso a diario si el médico lo indica, para controlar la retención de líquidos
Tratamientos médicos
El equipo médico puede administrar líquidos por vía intravenosa para mejorar el riego de los riñones. También puede usar medicamentos para ayudar a eliminar líquidos o controlar el potasio en sangre. En los casos más graves, puede ser necesario un tratamiento de diálisis, que filtra la sangre de manera artificial mientras los riñones se recuperan. Todo esto se decide de forma individual y siempre con supervisión especializada.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si la causa es un bloqueo de las vías urinarias (por ejemplo, una piedra o un tumor), puede ser necesaria una cirugía o un procedimiento para deshacer el bloqueo y permitir que la orina fluya de nuevo.
Vivir con esta afección
Después de una LRA, es normal sentirse débil y con más cansancio durante un tiempo. El médico le indicará controles periódicos de sangre y orina. Lleve un registro de cuánta orina produce y de los medicamentos que toma, y comunique a todos sus médicos que ha tenido una lesión renal.
Consejos de estilo de vida
- Beba la cantidad de líquido que le recomiende el médico (ni mucha ni poca)
- Evite el consumo de alcohol y tabaco
- No tome antiinflamatorios ni medicamentos sin receta sin consultar antes
- Controle su presión arterial y azúcar si tiene diabetes
- Duerma lo suficiente y evite el estrés excesivo
Dieta y ejercicio
Una dieta sana y equilibrada ayuda a la recuperación. Es posible que le recomienden reducir el consumo de sal, potasio y proteínas mientras los riñones se recuperan, siempre según lo que indique el nutricionista o el médico. El ejercicio moderado, como caminar, es beneficioso, pero debe comenzar poco a poco y solo con autorización médica.
Salud mental y bienestar emocional
Pasar por una lesión renal aguda puede generar miedo, ansiedad o tristeza. Es importante hablar de estas emociones con su familia o con su equipo de salud. Si nota que el malestar le impide hacer su vida normal, pida ayuda a un profesional de salud mental. Si tiene pensamientos de hacerse daño, busque ayuda inmediata.
Prevención
En muchos casos, la LRA puede prevenirse. Mantenerse bien hidratado, controlar las enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión, y evitar los medicamentos que dañan los riñones reduce mucho el riesgo. Si usted está hospitalizado, el equipo médico vigilará su función renal especialmente si está en una situación de riesgo.
Vacunas
Vacunarse contra enfermedades como la gripe o la neumonía puede ayudar a prevenir infecciones que, en algunos casos, pueden desencadenar una LRA. Consulte a su médico qué vacunas son recomendables para usted.
Programas de detección
Si usted tiene factores de riesgo (diabetes, hipertensión, enfermedad renal crónica o edad avanzada), su médico puede solicitar análisis de sangre y orina de forma periódica para detectar precozmente cualquier alteración renal.
Complicaciones
Si no se trata
- Daño renal permanente que puede requerir diálisis de por vida
- Acumulación de líquidos en el cuerpo, que puede causar hinchazón y falta de aire
- Alteraciones graves del potasio y otros electrolitos en sangre, que pueden afectar al corazón
- Acumulación de toxinas en la sangre (uremia) que afectan al cerebro y al resto del cuerpo
- Daño en otros órganos, como el corazón o el pulmón
Pronóstico a largo plazo
La buena noticia es que la mayoría de las personas con LRA recuperan una función renal parcial o total, especialmente si reciben atención temprana. Aunque en algunos casos el riñón no se recupera del todo, con cuidados médicos y cambios en el estilo de vida se puede llevar una vida plena. Su equipo de salud le indicará los controles necesarios para vigilar su evolución y prevenir futuros daños.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 1 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.