Planificación anticipada de la atención médica: cómo dejar claras sus preferencias
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Es un proceso para pensar, hablar y escribir sobre los cuidados médicos que le gustaría recibir en el futuro, si llegara el momento en que no pueda tomar decisiones por sí mismo. Es una forma de dejar clara su voluntad y de ayudar a su familia y a los médicos a respetarla.
Datos clave
- La pueden hacer todas las personas adultas, no solo las mayores.
- No significa rendirse; es prepararse para recibir el mejor cuidado posible.
- Se puede cambiar en cualquier momento.
En España y en muchos países de América Latina, cada vez más personas la hacen, aunque todavía es poco frecuente. Es una práctica recomendada por los profesionales de la salud.
Afecta a todas las personas, pero es especialmente útil para quienes tienen una enfermedad crónica o grave, para las personas mayores y para todas las que quieren tener control sobre su atención médica.
Síntomas
- Si usted o una persona cercana sufre una emergencia médica, como dolor fuerte en el pecho, dificultad para respirar, pérdida de conciencia o una hemorragia grave, llame inmediatamente a los servicios de emergencia de su país (112 en España, 911 en la mayoría de América Latina).
- ⚠Si necesita orientación para tomar una decisión sobre un tratamiento reciente o para actualizar su plan antes de una operación, pida cita con su médico el mismo día o en los próximos días.
Síntomas comunes
- Tener dudas sobre qué tratamientos le gustaría recibir si quedara inconsciente.
- Pensar en cómo aliviar la carga de sus seres queridos en un momento de crisis.
- Enfrentarse a una intervención importante o a un diagnóstico nuevo.
Causas
Causas principales
- El diagnóstico de una enfermedad grave o crónica.
- Un ingreso hospitalario repentino.
- La edad avanzada o el deterioro de la salud.
- El deseo de evitar que la familia tenga que decidir en momentos difíciles.
Factores de riesgo
- Tener más de 65 años.
- Vivir en una situación de vulnerabilidad.
- Padecer una enfermedad progresiva.
- No tener un representante de confianza designado.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Antes de cualquier intervención que pueda dejarle sin capacidad de decidir.
Programe una cita de rutina si:
- Durante su revisión anual de salud, puede preguntar a su médico cómo empezar su plan de cuidados anticipados.
Diagnóstico
No es un diagnóstico médico ni una prueba. Es un proceso de comunicación en el que usted y su equipo de salud dejan por escrito sus preferencias.
Pruebas que se pueden realizar
- Entrevista con su médico o enfermero.
- Documentos como el testamento vital o las directrices anticipadas (los nombres varían según el país).
- Designación de una persona de confianza para tomar decisiones en su nombre.
Qué esperar en su cita
Su médico le hará preguntas sobre sus valores, lo que le importa y sus miedos. Puede tomarse todo el tiempo que necesite. Estos documentos no son inamovibles; puede actualizarlos cuando cambie de opinión.
Tratamiento
La planificación anticipada no se trata con pastillas ni cirugías. Consiste en hablar, reflexionar y registrar sus decisiones. La ayuda de un profesional de la salud es muy útil para entender las opciones de tratamiento y las consecuencias de cada una.
Autocuidado en el hogar
- Hable con su familia sobre lo que le hace feliz y lo que considera calidad de vida.
- Anote sus deseos en una libreta o en un documento sencillo.
- Revise su plan cada año o después de un cambio importante en su vida.
- Lleve siempre consigo una copia de sus instrucciones cuando vaya al hospital.
Tratamientos médicos
Los profesionales de la salud le explicarán tratamientos posibles como reanimación cardíaca, respiración artificial o alimentación por sonda, pero no le recetarán medicamentos. Usted decide si quiere aceptarlos o rechazarlos y deja constancia por escrito.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No necesita una operación para hacer la planificación, pero si tiene una cirugía importante programada, es un buen momento para dejarlo por escrito antes del ingreso.
Vivir con esta afección
Vivir con un plan anticipado le da tranquilidad. Guarde los documentos en un lugar seguro y comente a su familia y a su médico dónde están. Así, si ocurre algo, todos sabrán qué hacer.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga conversaciones abiertas y sinceras con sus seres queridos.
- Aproveche los cambios de vida (matrimonio, nacimientos, mudanzas) para revisar su plan.
- Informe a sus médicos de cualquier documento que haya firmado.
Dieta y ejercicio
Llevar una dieta equilibrada y mantenerse activo físicamente no es necesario para hacer el plan, pero le ayuda a sentirse mejor y a pensar con claridad.
Salud mental y bienestar emocional
Pensar en el futuro puede generar ansiedad o tristeza. Es normal. Si esos sentimientos le abruman, hable con un profesional de salud mental o con un consejero. En caso de crisis, llame a un servicio de emergencia o a una línea de apoyo local; los números varían según el país.
Prevención
La planificación anticipada no previene las enfermedades, pero sí previene el sufrimiento, la confusión y los conflictos familiares cuando hay que tomar decisiones médicas importantes.
Vacunas
No hay vacunas relacionadas con la planificación anticipada, pero mantenga al día sus vacunas para cuidar su salud en general.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado para ello. Cada persona decide cuándo empezar. Una buena ocasión es en la revisión de salud rutinaria.
Complicaciones
Si no se trata
- Su familia podría tener que decidir por usted sin saber su opinión.
- Podría recibir tratamientos que no quiere.
- Aumenta el riesgo de estrés y conflictos entre los seres queridos.
Pronóstico a largo plazo
Hacer su plan es un acto de responsabilidad y cariño. La mayoría de las personas siente un gran alivio después de hacerlo. Es una conversación que se hace a su ritmo, con la ayuda de profesionales, y que siempre puede cambiar. Nunca es demasiado tarde para empezar.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.