Edad y fertilidad
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La fertilidad es la capacidad de tener un bebé. La edad influye en esa capacidad, tanto en las personas con ovarios como en las que tienen testículos. Con el paso de los años, la cantidad y la calidad de los óvulos y de los espermatozoides cambian, lo que puede hacer más difícil lograr un embarazo.
Datos clave
- Las mujeres nacen con todos los óvulos que tendrán en su vida.
- La fertilidad de la mujer suele bajar de forma más notoria después de los 35 años.
- Los hombres también pueden notar cambios en la cantidad y calidad del esperma con la edad.
Es una parte natural del envejecimiento. Casi todas las personas notan algún cambio en la fertilidad con los años. Es común que las parejas tarden más en lograr un embarazo a medida que pasan los 30 y los 40 años.
Afecta a todas las personas en edad reproductiva, pero es más relevante para quienes desean tener hijos después de los 30 o 40 años. Tanto hombres como mujeres pueden verse afectados.
Síntomas
- Dolor fuerte y repentino en el vientre o la pelvis.
- Desmayo o mareo intenso.
- Sangrado vaginal muy abundante que empapa una compresa en menos de una hora.
- ⚠Dolor pélvico que no se calma y va en aumento.
- ⚠Sangrado vaginal que dura muchos días o es muy doloroso.
- ⚠Fiebre después de un tratamiento o procedimiento de fertilidad.
Síntomas comunes
- La edad en sí no produce síntomas. La principal señal es que el embarazo tarda más en llegar.
- Ciclos menstruales irregulares o ausentes.
- En el hombre, disminución del deseo sexual o problemas para lograr o mantener la erección.
Síntomas en niños
- En la infancia no hay síntomas relacionados con la edad y la fertilidad. Este tema empieza a ser importante cuando la persona llega a la edad adulta y desea tener hijos.
Síntomas en adultos mayores
- En las mujeres mayores, los periodos se vuelven irregulares hasta desaparecer (menopausia).
- En los hombres mayores, puede haber menor cantidad de espermatozoides o cambios en su movimiento, aunque no siempre se nota ningún síntoma.
Causas
Causas principales
- Envejecimiento natural de los ovarios, que reduce la cantidad de óvulos disponibles.
- Disminución de la calidad de los óvulos, lo que aumenta el riesgo de alteraciones genéticas.
- En los hombres, menor cantidad, movilidad o forma normal de los espermatozoides con la edad.
Factores de riesgo
- Tener más de 35 años para las mujeres y más de 40 para los hombres.
- Fumar o beber alcohol en exceso.
- Padecer enfermedades como endometriosis, miomas uterinos o trastornos hormonales.
- Haberse sometido a tratamientos como quimioterapia o radioterapia.
- Estrés prolongado o falta de sueño.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor intenso en el vientre o la pelvis.
- Sangrado vaginal muy abundante o con coágulos grandes.
- Desmayo o mareo intenso.
Programe una cita de rutina si:
- Si lleva 12 meses o más intentando lograr un embarazo sin éxito.
- Si la mujer tiene más de 35 años y lleva 6 meses intentándolo.
- Si tiene periodos muy irregulares o ausentes.
- Si desea información sobre su fertilidad antes de esperar más tiempo.
Diagnóstico
El médico hará preguntas sobre su historia de salud, sus ciclos y su estilo de vida. Luego puede pedir análisis de sangre, una ecografía y, en el caso del hombre, un análisis de semen.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir hormonas como la FSH o la AMH, que ayudan a conocer la reserva de óvulos.
- Ecografía transvaginal para observar los ovarios y contar los folículos pequeños.
- Análisis de semen (espermiograma) para evaluar la cantidad y calidad de los espermatozoides.
Qué esperar en su cita
Las pruebas son sencillas y no duelen. Una consulta de fertilidad suele durar unos 30 o 40 minutos. Los resultados se explican con calma y, si hacen falta opciones, se ofrecen en un clima de confianza.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa del problema y de la edad de cada persona. A veces bastan cambios en el estilo de vida o el asesoramiento reproductivo. Otras veces se usan tratamientos de reproducción asistida, que van desde medicamentos hasta técnicas como la inseminación artificial o la fecundación in vitro.
Autocuidado en el hogar
- Mantener un peso saludable, porque el exceso o la falta de peso puede alterar la ovulación.
- No fumar y evitar el alcohol.
- Reducir el estrés con actividades agradables, como pasear, leer o meditar.
- Mantener relaciones sexuales frecuentes durante los días fértiles.
Tratamientos médicos
Existen medicamentos que estimulan la ovulación, pero solo deben ser recetados por un especialista. También hay procedimientos como la inseminación artificial, en la que el esperma se coloca dentro del útero, y la fecundación in vitro (FIV), en la que el óvulo y el espermatozoide se unen en el laboratorio. Su médico le explicará cuál puede ser adecuado para usted.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos casos, una cirugía puede mejorar la fertilidad, por ejemplo para tratar miomas, endometriosis o varices en el testículo. Esta decisión se toma según el diagnóstico y la situación particular de cada persona.
Vivir con esta afección
Vivir con preocupaciones sobre la fertilidad puede ser difícil. Acompañe el proceso con información clara, comunicación con su pareja y apoyo profesional cuando lo necesite. Sea paciente y amable con usted mismo.
Consejos de estilo de vida
- Dormir al menos 7 horas cada noche.
- Hacer ejercicio moderado con regularidad, como caminar, nadar o montar en bicicleta.
- Evitar el tabaco, el alcohol y las sustancias que puedan afectar la salud.
- Disfrutar de la intimidad sin centrar toda la atención en el embarazo.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada con frutas, verduras, proteínas y grasas saludables favorece la salud general y reproductiva. El ejercicio moderado ayuda a mantener un peso adecuado y reduce el estrés, pero el ejercicio extremo puede tener el efecto contrario.
Salud mental y bienestar emocional
La dificultad para lograr un embarazo puede generar ansiedad, tristeza, culpa o baja autoestima. Es normal sentir estas emociones. Hablar con la pareja, la familia o un profesional de salud mental puede ayudarle a sobrellevar estos momentos.
Prevención
No se puede evitar el efecto natural de la edad sobre la fertilidad. Sin embargo, mantener un peso saludable, no fumar, evitar el alcohol y tratar a tiempo enfermedades como la endometriosis puede ayudar a proteger la salud reproductiva.
Vacunas
Estar al día con las vacunas, en particular la vacuna contra la rubéola, protege la salud reproductiva. Si está embarazada o planea estarlo, consulte a su médico sobre las vacunas recomendadas.
Programas de detección
Existen chequeos de fertilidad que permiten conocer la reserva ovárica o la calidad del semen. No todas las personas los necesitan, pero pueden ser útiles si tiene más de 35 años, si hay antecedentes de menopausia precoz o si piensa retrasar la maternidad.
Complicaciones
Si no se trata
- Embarazo más difícil o imposible sin ayuda médica.
- Mayor riesgo de aborto espontáneo a edades más avanzadas.
- Impacto emocional en la persona o la pareja, como ansiedad o depresión.
Pronóstico a largo plazo
Aunque la edad influye en la fertilidad, muchas personas logran tener hijos, incluso después de los 35 años. Las técnicas actuales de reproducción asistida ofrecen opciones esperanzadoras. Lo importante es informarse, cuidarse y contar con un buen acompañamiento médico y emocional.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 2 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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