Degeneración macular asociada a la edad: lo que debes saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es una enfermedad de la vista que afecta a la parte central de la retina, llamada mácula. Esta zona es la encargada de la visión nítida y detallada, la que usamos para leer, conducir o reconocer caras. Cuando la mácula se daña, la visión central se vuelve borrosa o se pierde, pero la visión periférica (la de los lados) normalmente se mantiene.
Datos clave
- Existen dos tipos principales: la DMAE seca y la DMAE húmeda. La seca es la más frecuente y avanza lentamente; la húmeda es menos común pero causa pérdida visual más rápida.
- No produce dolor y raramente causa ceguera total.
- El riesgo aumenta con la edad, especialmente después de los 60 años.
- Fumar y tener hipertensión aumentan el riesgo.
Es muy común. Es la principal causa de pérdida de visión en personas mayores de 60 años en los países desarrollados, y se estima que millones de personas en el mundo la padecen.
Afecta principalmente a personas mayores de 50 años. Es más frecuente en personas de raza blanca, y también tienen mayor riesgo aquellos con antecedentes familiares de DMAE. También es más común en mujeres que en hombres, posiblemente porque viven más años.
Síntomas
- Pérdida súbita de visión en uno o ambos ojos. Llama inmediatamente a los servicios de emergencia de tu país (en España, el 112).
- Aparición repentina de una mancha negra o un velo en el centro de la vista.
- Distorsión intensa y repentina de las formas visuales.
- ⚠Si notas cambios en tu visión central que duran más de un día, como borrosidad o distorsión.
- ⚠Si al hacerte la prueba de la cuadrícula de Amsler observas líneas onduladas o zonas grises o vacías, debes acudir al oftalmólogo lo antes posible.
Síntomas comunes
- Visión central borrosa o deformada (las líneas rectas se ven onduladas).
- Manchas oscuras o vacías en el centro del campo visual.
- Dificultad para leer, reconocer caras o distinguir detalles finos.
- Necesidad de más luz para ver con claridad.
Síntomas en niños
- Este es un problema de la edad adulta y no se presenta en niños. Si un niño tiene dificultades de visión, suele deberse a otras causas y debe ser evaluado por un pediatra o un oftalmólogo.
Síntomas en adultos mayores
- Los mismos síntomas que en los adultos, pero pueden empeorar progresivamente.
- Dificultad para adaptarse a la oscuridad o a cambios de luz.
- Mayor sensibilidad al deslumbramiento.
- En la forma húmeda, los cambios son rápidos y notorios.
Causas
Causas principales
- El envejecimiento natural de la retina.
- Daño oxidativo por la exposición a la luz y a radicales libres a lo largo de la vida.
- Inflamación crónica de bajo grado en la mácula.
- En la forma húmeda, el crecimiento de vasos sanguíneos anormales bajo la retina que sangran o filtran líquido.
Factores de riesgo
- Edad avanzada (especialmente mayor de 60).
- Fumar.
- Antecedentes familiares de DMAE.
- Hipertensión arterial.
- Obesidad.
- Dieta pobre en verduras de hoja verde y rica en grasas saturadas.
- Exposición prolongada a la luz solar sin protección.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Ante cualquier cambio repentino en la visión central.
- Si al leer ves las letras distorsionadas o con agujeros.
- Si tienes una mancha central que interfiere con tu vida diaria.
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes más de 60 años, es recomendable un examen ocular completo cada 1 o 2 años, aunque no sientas problemas de visión.
- Si tienes factores de riesgo, como hipertensión o antecedentes familiares, tu médico podría indicar revisiones más frecuentes.
Diagnóstico
El diagnóstico lo realiza un oftalmólogo mediante un examen ocular completo. Es indoloro y se suele hacer en una consulta. Se utilizan varias pruebas para examinar la retina y detectar los primeros signos de DMAE.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen de fondo de ojo: el médico mira el interior del ojo con una lupa y una luz especial.
- Prueba de agudeza visual: leer letras de diferente tamaño.
- Cuadrícula de Amsler: un patrón en forma de rejilla para detectar distorsiones centrales.
- Tomografía de coherencia óptica (OCT): una imagen de alta precisión de la retina para ver si hay daño.
- Angiografía fluoresceínica: se inyecta un colorante en una vena y se toman fotos para ver los vasos sanguíneos de la retina. Esta prueba se usa cuando se sospecha DMAE húmeda.
Qué esperar en su cita
Se te dilatará la pupila con unas gotas. Esto puede causar visión borrosa y sensibilidad a la luz durante unas horas. Puedes ir acompañado para no conducir justo después. Las pruebas no provocan dolor.
Tratamiento
Actualmente no existe una cura para la DMAE, pero sí hay tratamientos que pueden frenar su avance, especialmente en las formas húmedas. El objetivo es conservar la visión útil el mayor tiempo posible.
Autocuidado en el hogar
- Dejar de fumar, si se fuma.
- Llevar una dieta rica en vegetales de hoja verde, frutas y pescado.
- Controlar la presión arterial y el colesterol.
- Usar gafas de sol con protección UV al aire libre.
- Monitorear tu visión en casa con una cuadrícula de Amsler.
Tratamientos médicos
Para la forma húmeda, el tratamiento más común consiste en inyecciones dentro del ojo (intravítreas) que ayudan a detener el crecimiento de vasos anormales. También se puede aplicar terapia fotodinámica o ciertos tipos de láser específicos. Para la forma seca, no hay fármacos aprobados, pero algunos complementos antioxidantes pueden ser recomendados por tu médico en determinados casos. Estos tratamientos los prescribe siempre un especialista después de evaluar cada situación.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no es un tratamiento habitual para la DMAE. En casos muy avanzados y seleccionados, algunos centros ofrecen un implante telescópico para mejorar la calidad de visión, pero no es una opción para la mayoría de pacientes y debe discutirse con el oftalmólogo.
Vivir con esta afección
Vivir con DMAE puede requerir adaptar tu entorno. Usa buena luz, lupa, libros con letra grande y dispositivos de lectura. También puedes pedir ayuda a un especialista en baja visión para aprender estrategias que te permitan seguir realizando tus tareas habituales.
Consejos de estilo de vida
- Mantén una actitud activa: lee con iluminación adecuada y realiza ejercicios de coordinación visual.
- Usa ayudas ópticas: lentes de aumento, telescopios para leer de lejos, aplicaciones móviles de lectura.
- Adapta tu hogar: contrastes de color y buena iluminación en pasillos y escaleras.
- Acude a revisiones oftalmológicas periódicas para controlar la evolución.
Dieta y ejercicio
Seguir una dieta mediterránea (rica en verduras, frutas, legumbres, pescado y aceite de oliva) puede ser beneficioso. El ejercicio moderado, como caminar media hora al día, ayuda a controlar la presión arterial y el peso. El consumo de antioxidantes a través de alimentos es preferible a los suplementos sin supervisión médica.
Salud mental y bienestar emocional
La pérdida de visión puede generar frustración, ansiedad o tristeza. Es importante que hables de cómo te sientes con tu médico o con un profesional de salud mental. Si en algún momento sientes que la angustia es demasiado grande, recuerda que hay recursos de apoyo emocional y que no estás solo: puedes contactar con tu servicio de salud o pedir ayuda a tu entorno.
Prevención
No se puede prevenir por completo, pero sí se puede reducir el riesgo y retardar la aparición llevando un estilo de vida saludable: no fumar, controlar la presión arterial, llevar una dieta equilibrada y proteger los ojos del sol.
Programas de detección
Las revisiones periódicas de la visión y la autoexploración con la cuadrícula de Amsler son fundamentales. Si se detecta la DMAE en fases tempranas, se puede actuar a tiempo para frenar su progresión.
Complicaciones
Si no se trata
- Pérdida de la visión central que dificulta la lectura, la conducción y el reconocimiento de caras.
- Mayor riesgo de accidentes y caídas.
- Disminución de la calidad de vida y de la independencia.
- En la forma húmeda no tratada, la pérdida visual puede ser rápida e irreversible.
Pronóstico a largo plazo
Recuerda que la DMAE no causa ceguera total: la visión periférica se conserva y siempre hay estrategias para aprovechar al máximo la visión restante. Con tratamiento precoz y técnicas de adaptación, muchas personas mantienen una vida activa y satisfactoria. La investigación científica avanza y constantemente se prueban nuevos tratamientos.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 14 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.
Guidance may differ by country or region. Confirm local recommendations with a qualified healthcare provider.