Todo sobre la gota
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La gota es una forma de artritis (inflamación de las articulaciones) que causa ataques repentinos de dolor intenso, hinchazón, enrojecimiento y calor alrededor de una articulación, con frecuencia en el dedo gordo del pie. Se produce cuando se acumula demasiado ácido úrico en la sangre y se forman cristales que se depositan en la articulación.
Datos clave
- La gota es una enfermedad crónica, pero se puede controlar muy bien con tratamiento.
- El dolor de un ataque aparece de repente, a menudo de noche.
- Llevar un estilo de vida saludable y seguir las indicaciones médicas reduce los ataques.
Sí, la gota es una de las formas de artritis más comunes. Afecta a millones de personas en el mundo, especialmente a hombres de mediana edad y mayores.
Aunque puede afectar a cualquier persona, es más frecuente en hombres mayores de 40 años. También tienen más riesgo las personas con obesidad, presión alta, diabetes, enfermedades renales o con antecedentes familiares de gota. En las mujeres es más común después de la menopausia.
Síntomas
- Dolor articular súbito y muy intenso acompañado de fiebre alta (más de 38 °C)
- Inflamación muy grande y enrojecimiento que se extiende en pocas horas
- Dificultad para mover una articulación junto con escalofríos o sudoración (puede indicar una infección articular)
- ⚠Dolor en una articulación que no mejora con reposo y frío en 24 horas
- ⚠Hinchazón que sigue aumentando o que le impide caminar
- ⚠Fiebre leve con dolor articular
- ⚠Si usted ya tiene enfermedad renal y aparece un ataque de gota
Síntomas comunes
- Dolor articular repentino e intenso, con frecuencia en el dedo gordo del pie
- Hinchazón, enrojecimiento y calor en la articulación
- Piel muy sensible al tacto, incluso el peso de una sábana molesta
- Dificultad para mover la articulación afectada
- El ataque ocurre a menudo durante la noche
Síntomas en niños
- La gota es muy poco frecuente en niños y niñas. Si un menor tiene dolor, hinchazón o enrojecimiento en una articulación, debe ser evaluado por un pediatra, ya que generalmente se trata de otras enfermedades.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, la gota puede confundirse con otros tipos de artritis. Los ataques pueden ser menos intensos pero afectar a varias articulaciones o presentarse junto con rigidez general. Además, es importante informar al médico sobre todos los medicamentos que se toman, porque algunos influyen en el ácido úrico.
Causas
Causas principales
- El cuerpo produce ácido úrico al descomponer las purinas, unas sustancias presentes en algunos alimentos y en las propias células del cuerpo.
- Normalmente, los riñones eliminan el ácido úrico por la orina. Si se produce demasiado o no se elimina suficiente, su nivel en sangre sube.
- Cuando el ácido úrico es demasiado alto, puede formar cristales en forma de aguja que se depositan en las articulaciones y causan inflamación y dolor.
Factores de riesgo
- Haber tenido ataques de gota con anterioridad o tener familiares con gota
- Ser hombre, sobre todo después de los 40 años
- Consumir alcohol en exceso, especialmente cerveza
- Llevar una dieta rica en carnes rojas, vísceras y mariscos
- Beber bebidas azucaradas que contienen fructosa
- Tener obesidad, presión alta, diabetes o colesterol alto
- Tomar ciertos medicamentos que aumentan el ácido úrico (por ejemplo, diuréticos)
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el dolor articular es insoportable y no le deja realizar sus actividades
- Si tiene fiebre, escalofríos o la articulación está muy caliente y roja (podría ser una infección)
- Si tiene moretones o deformidad en la articulación tras un golpe
Programe una cita de rutina si:
- Si nota dolor, hinchazón o enrojecimiento en una articulación de forma recurrente
- Si le han encontrado ácido úrico alto y quiere saber cómo cuidarse
- Si su médico de cabecera le ha indicado llevar control de la presión o del azúcar y tiene molestias articulares
Diagnóstico
El médico suele diagnosticar la gota a partir de la historia clínica y de la exploración de la articulación. La prueba más fiable es analizar una muestra del líquido de la articulación para buscar cristales de urato. También puede solicitar un análisis de sangre para medir el ácido úrico, aunque un nivel alto no siempre significa que habrá gota.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir el ácido úrico
- Punción articular (extraer una gota de líquido de la articulación con una aguja fina)
- Radiografía o ecografía de la articulación afectada
Qué esperar en su cita
El médico le preguntará sobre sus síntomas, su alimentación y los medicamentos que toma. Si le van a extraer líquido articular, le aplicarán anestesia local. Es un procedimiento rápido y seguro. Con los resultados, le explicará si se trata de gota y le propondrá un tratamiento personalizado.
Tratamiento
La gota se trata en dos fases: calmar el ataque que está ocurriendo y prevenir los futuros ataques. Para ello se usan medicamentos antiinflamatorios y otros que bajan el ácido úrico a largo plazo, siempre bajo prescripción médica. También son importantes los cuidados en casa y los cambios en el estilo de vida.
Autocuidado en el hogar
- Descanse la articulación afectada y eleve la pierna si es posible
- Aplique una bolsa de hielo envuelta en un paño sobre la articulación durante 15-20 minutos varias veces al día
- Beba agua abundante (si su médico no le ha indicado otra cosa)
- Evite el alcohol y las bebidas con azúcar añadida durante el ataque
- No se apriete ni se masajee la articulación
- Use un calzado ancho y cómodo para no rozar el dedo afectado
Tratamientos médicos
Existen medicamentos para calmar el dolor y la inflamación del ataque, y otros para reducir la cantidad de ácido úrico en el cuerpo a largo plazo. El médico le recetará los más adecuados según su historia clínica, su edad y su estado de los riñones. Tome siempre los medicamentos como se lo indiquen y nunca los comparta con otras personas.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es excepcional en la gota. Solo se considera cuando aparecen tofos (bultos duros de cristales) muy grandes que provocan dolor intenso, deformidad o comprimen estructuras. En esos casos, un cirujano ortopédico valorará la necesidad de extirparlos.
Vivir con esta afección
Entre los ataques, es normal no tener síntomas. Aproveche ese tiempo para conocer su cuerpo y algunos desencadenantes. Anote las fechas de los ataques, lo que comió o bebió el día anterior y si tuvo estrés. Lleve estas notas a sus citas médicas. Tome sus medicamentos con regularidad si el médico se los ha indicado para prevenir.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga un peso saludable. Si necesita perder peso, hágalo de forma gradual (unos 2-4 kilos al mes como mucho)
- Haga ejercicio moderado con regularidad, como caminar, nadar o montar en bicicleta
- Limite el alcohol, sobre todo la cerveza y el whisky
- Evite las bebidas azucaradas y los zumos con azúcar añadido
- Modere el consumo de carnes rojas, vísceras (hígado, riñones) y mariscos
- Aumente el consumo de frutas, verduras, legumbres y lácteos bajos en grasa
- Beba suficiente agua todos los días (entre 1,5 y 2 litros, salvo que su médico le indique otra cantidad)
Dieta y ejercicio
La dieta no sustituye al tratamiento médico, pero ayuda a reducir los ataques. Haga comidas variadas, sin saltarse horarios. El ejercicio suave fortalece las articulaciones y controla el peso. Evite los ejercicios de alto impacto cuando note dolor en una articulación.
Salud mental y bienestar emocional
Tener ataques dolorosos puede generar ansiedad, irritabilidad o dificultad para dormir. La incertidumbre de 'cuándo llegará el próximo ataque' también pesa. Es normal sentirse así. Hable con su médico sobre sus preocupaciones. Compartir la experiencia con familiares o personas que también tienen gota puede aliviar el malestar emocional.
Prevención
La gota no siempre se puede prevenir por completo, especialmente si hay predisposición genética. Sin embargo, se puede reducir mucho el riesgo de ataques siguiendo el tratamiento médico, manteniendo un peso adecuado, limitando el alcohol y el azúcar, y bebiendo bastante agua. Es posible tener una vida sin ataques durante años.
Vacunas
No existe una vacuna para prevenir la gota. Es importante tener al día las vacunas recomendadas para su edad y para las enfermedades crónicas que usted tenga (por ejemplo, gripe o neumococo), porque las infecciones pueden descompensar su salud.
Programas de detección
No se realiza una prueba de cribado para detectar gota en personas sin síntomas. Si usted tiene factores de riesgo, su médico puede solicitar un análisis de ácido úrico en una revisión general y darle consejos para evitar que se eleve.
Complicaciones
Si no se trata
- Ataques de gota más frecuentes y duraderos
- Aparecen tofos (depósitos de cristales bajo la piel) en manos, pies o codos
- Daño permanente en la articulación, que pierde movilidad y puede deformarse
- Cálculos renales, con dolor y posible daño al riñón
- Enfermedad renal crónica por la acumulación de ácido úrico
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento y los cuidados adecuados, la mayoría de las personas con gota dejan de tener ataques y evitan complicaciones. La gota no define quién es usted ni limita su futuro. Llevar una vida activa, comer bien y seguir las indicaciones de su médico le permite mantener la enfermedad bajo control y vivir con tranquilidad.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 2 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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