Allergic rhinitis control in adults
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La rinitis alérgica es una reacción del sistema inmunitario a sustancias del ambiente, como el polen, los ácaros del polvo o el pelo de animales. Cuando usted respira estas sustancias (alergenos), su cuerpo produce una sustancia llamada histamina que causa inflamación en la nariz, los ojos y la garganta. Esto lleva a síntomas como estornudos, picazón y congestión.
Datos clave
- La rinitis alérgica no es contagiosa. Se presenta cuando el cuerpo reacciona de forma exagerada a algo que normalmente es inofensivo.
- Puede ser estacional (en ciertas épocas del año, como primavera) o perenne (durante todo el año, por ejemplo por ácaros o mascotas).
- Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas pueden controlar bien los síntomas y llevar una vida normal.
Sí, es muy común. Se estima que entre el 10 y el 30 % de los adultos en todo el mundo tienen rinitis alérgica.
Afecta a personas de todas las edades, pero suele aparecer por primera vez en la infancia o en adultos jóvenes. Los adultos pueden desarrollar rinitis alérgica incluso si nunca la han tenido antes.
Síntomas
- Dificultad para respirar o sensación de que se cierra la garganta.
- Hinchazón rápida de labios, lengua o cara que dificulta tragar o hablar.
- Mareo intenso o desmayo. (Estos síntomas pueden indicar una reacción alérgica grave llamada anafilaxia, que es una emergencia médica. Llame de inmediato al número de emergencias de su país: 112 en España, 911 en muchos países de América Latina.)
- ⚠Síntomas que empeoran a pesar de haber usado medicamentos de venta libre (como antihistamínicos o descongestionantes nasales).
- ⚠Dolor facial intenso, fiebre o secreción nasal verdosa/espesa (puede ser una infección de los senos paranasales).
- ⚠Sangre en la mucosidad nasal sin causa clara.
Síntomas comunes
- Estornudos repetitivos, sobre todo al despertar o al estar en contacto con alergenos.
- Nariz tapada o congestionada que dificulta respirar por la nariz.
- Picazón en la nariz, el paladar, la garganta o los ojos.
- Secreción nasal clara y abundante (mocos líquidos).
- Ojos rojos, llorosos o con picazón (conjuntivitis alérgica).
Síntomas en niños
- Los niños pueden tener los mismos síntomas que los adultos, pero a menudo se quejan de cansancio o irritabilidad.
- Pueden presentar ojeras oscuras debajo de los ojos (llamadas 'alergic shiners').
- Es común que se froten la nariz hacia arriba con la mano (saludo alérgico), lo que puede dejar un pliegue en el puente nasal.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, la congestión nasal y el goteo nasal posterior (moco que baja por la garganta) pueden ser más notorios que los estornudos.
- Los síntomas a veces se confunden con resfriados frecuentes o con efectos secundarios de otros medicamentos.
- Puede haber menos picazón ocular, pero sí sensación de presión en los senos paranasales (alrededor de la nariz y los ojos).
Causas
Causas principales
- Polen de árboles, pastos y malezas (principal causa estacional).
- Ácaros del polvo doméstico (pequeños insectos que viven en colchones, alfombras y muebles tapizados).
- Caspa, saliva u orina de animales (perros, gatos, caballos, etc.).
- Mohos y hongos en ambientes húmedos, como baños o sótanos.
- Cucarachas y sus desechos.
Factores de riesgo
- Tener antecedentes familiares de alergias o asma.
- Padecer otras enfermedades alérgicas, como eccema o asma.
- Estar expuesto a contaminantes ambientales (humo de tabaco, gases de vehículos).
- Tener un sistema inmunitario hipersensible, que reacciona de forma exagerada a sustancias inofensivas.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dificultad para respirar, silbidos en el pecho o sensación de falta de aire.
- Si la hinchazón en la cara o los ojos es repentina y grave.
Programe una cita de rutina si:
- Si los síntomas duran más de dos semanas y afectan su sueño, trabajo o vida diaria.
- Si los medicamentos de venta libre no le alivian o necesita usarlos casi todos los días.
- Si quiere saber exactamente a qué es alérgico para evitarlo mejor.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en sus síntomas y en un examen físico. Su médico le preguntará cuándo y dónde aparecen los síntomas, si tiene familiares con alergias, y si hay algo que los mejore o empeore.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba cutánea (prick test): se colocan pequeñas cantidades de alergenos comunes en la piel del brazo o la espalda y se observa si aparece una roncha roja (similar a una picadura de mosquito).
- Análisis de sangre: mide la cantidad de anticuerpos específicos (IgE) para ciertos alergenos.
Qué esperar en su cita
Si su médico sospecha que tiene rinitis alérgica, puede hacerle algunas pruebas en la misma consulta o derivarlo a un alergólogo. Las pruebas son rápidas y no duelen mucho. Luego, juntos podrán hablar sobre las mejores opciones para controlar sus síntomas.
Tratamiento
El tratamiento de la rinitis alérgica combina evitar los alergenos, usar medicamentos para aliviar los síntomas y, en algunos casos, recibir inmunoterapia (vacunas para la alergia). El objetivo es que pueda respirar bien y tener una buena calidad de vida.
Autocuidado en el hogar
- Identifique y evite los alergenos que le afectan: por ejemplo, si es alérgico al polen, cierre las ventanas en los días de alto conteo y use gafas de sol al aire libre.
- Limpie su casa con frecuencia: aspire alfombras y sofás, lave la ropa de cama con agua caliente (60 °C) al menos una vez por semana, y use fundas antiácaros en colchones y almohadas.
- Realice lavados nasales con solución salina (agua con sal) para eliminar los alergenos y la mucosidad. Puede comprar una solución salina en la farmacia o prepararla en casa con agua hervida y sal.
- Mantenga la humedad del hogar entre el 40 y el 50 % para reducir el moho y los ácaros. Use un deshumidificador si es necesario.
Tratamientos médicos
Su médico puede recomendarle medicamentos que se venden sin receta o con receta. Estos incluyen antihistamínicos (en pastillas, jarabes o atomizadores nasales), descongestionantes nasales (solo por pocos días), aerosoles nasales con corticosteroides (que reducen la inflamación) y estabilizadores de mastocitos (gotas para los ojos o spray nasal). Es importante seguir las indicaciones del médico o farmacéutico y no usar descongestionantes nasales por más de 3 a 5 días seguidos, porque pueden empeorar la congestión. Para casos más difíciles, existe la inmunoterapia (vacunas para la alergia) que se administra como inyecciones o gotas debajo de la lengua durante varios meses o años, y ayuda a que su cuerpo se acostumbre al alergeno.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía casi nunca es necesaria para la rinitis alérgica. Solo se considera si hay complicaciones como pólipos nasales grandes, desviación del tabique nasal que dificulta la respiración, o infecciones recurrentes de los senos paranasales que no mejoran con tratamiento médico.
Vivir con esta afección
Vivir con rinitis alérgica implica estar atento a los alergenos y tomar medidas para evitarlos. Lleve siempre consigo un pañuelo y, si usa medicación, téngala a mano. Aprenda a reconocer cuándo empiezan sus síntomas para actuar rápido.
Consejos de estilo de vida
- Revise los pronósticos de polen en internet o en aplicaciones móviles, y planifique sus actividades al aire libre para cuando los niveles sean más bajos.
- Use ropa de cama hipoalergénica y lave las sábanas con frecuencia.
- Si tiene mascotas, manténgalas fuera del dormitorio y báñelas regularmente para reducir la caspa.
- Evite el humo del cigarrillo y los perfumes fuertes, que pueden irritar la nariz.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial para la rinitis alérgica, pero una alimentación equilibrada y rica en frutas y verduras puede ayudar a mantener fuerte su sistema inmunitario. Haga ejercicio con regularidad, pero si es alérgico al polen, prefiera hacerlo en interiores o después de una lluvia, cuando los niveles de polen son más bajos.
Salud mental y bienestar emocional
Los síntomas crónicos como la congestión nasal y los estornudos pueden afectar su sueño, su concentración y su estado de ánimo. Algunas personas se sienten frustradas o cansadas. Si nota que la alergia le está afectando emocionalmente, coméntelo con su médico. Él o ella puede ayudarle a encontrar un tratamiento que mejore su calidad de vida.
Prevención
No se puede prevenir completamente la rinitis alérgica, pero sí se pueden reducir mucho los síntomas evitando los alergenos que la desencadenan. Las medidas de prevención son las mismas que el autocuidado: mantener la casa limpia, usar filtros de aire, etc. En algunos niños, la exposición temprana a ciertos alergenos podría disminuir el riesgo, pero esto debe consultarse con un médico.
Vacunas
No hay una vacuna para prevenir la rinitis alérgica, pero la inmunoterapia (vacunas para la alergia) ayuda a reducir la sensibilidad a los alergenos y puede considerarse un tratamiento, no una prevención primaria.
Complicaciones
Si no se trata
- Infecciones de los senos paranasales (sinusitis) por obstrucción de las aberturas de los senos.
- Infecciones del oído medio (otitis), especialmente en niños.
- Empeoramiento del asma, si ya la padece.
- Problemas para dormir, fatiga diurna y dificultad para concentrarse en el trabajo o el estudio.
Pronóstico a largo plazo
La rinitis alérgica no es una enfermedad grave y, con un manejo adecuado, la mayoría de las personas pueden controlar bien los síntomas y llevar una vida normal. No se preocupe, hay muchas herramientas y tratamientos que le ayudarán a sentirse mejor. Si sigue las recomendaciones de su médico y evita sus desencadenantes, podrá respirar con más facilidad y disfrutar de sus actividades diarias.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 19 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.