Déficit de andrógenos en hombres
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Los andrógenos son hormonas masculinas, y la más importante es la testosterona. El déficit de andrógenos ocurre cuando el cuerpo no produce suficiente testosterona para funcionar bien. Esto puede afectar la energía, el deseo sexual, el estado de ánimo, los músculos y los huesos.
Datos clave
- La testosterona es la principal hormona masculina y ayuda a mantener fuerza, deseo sexual y ánimo.
- El déficit puede aparecer por problemas en los testículos o por fallos en las señales del cerebro.
- Bajar de peso y hacer ejercicio pueden ayudar mucho, aunque a veces se necesita tratamiento médico.
Es un problema bastante común, sobre todo a partir de los 40-50 años, aunque también puede aparecer en hombres más jóvenes con ciertas enfermedades.
Afecta a los hombres. Puede aparecer en cualquier etapa de la vida: en niños y adolescentes retrasa la pubertad; en adultos y personas mayores es más frecuente y suele asociarse a la edad o a otras enfermedades crónicas.
Síntomas
- El déficit de andrógenos no suele ser una urgencia, pero llama al número de emergencias de tu país (por ejemplo, 112 en España) si tienes:
- Dolor o hinchazón testicular intensa y repentina
- Dolor de cabeza muy fuerte con visión borrosa, pérdida de visión o desmayo
- Confusión, debilidad repentina en un lado del cuerpo
- Pensamientos de hacerte daño o ideas suicidas
- ⚠Busca atención el mismo día si tienes visión doble o cambios en la vista que no desaparecen
- ⚠Acude a tu médico si el dolor testicular es continuo aunque sea leve o moderado
- ⚠Consulta si tus síntomas de tristeza o cansancio empeoran muy rápido
Síntomas comunes
- Poco deseo sexual o menos interés por el sexo
- Dificultad para lograr o mantener una erección
- Cansancio o falta de energía
- Tristeza, irritabilidad o ánimo bajo
- Pérdida de fuerza o masa muscular
- Aumento de grasa abdominal
- Problemas de memoria o concentración
- Caída de vello corporal o facial
Síntomas en niños
- Pubertad retrasada o que no empieza
- Voz que no cambia y poco vello corporal
- Crecimiento más lento para la edad
- Menor desarrollo de los músculos
Síntomas en adultos mayores
- Los síntomas pueden confundirse con el envejecimiento normal
- Más fatiga, debilidad y menos equilibrio
- Más riesgo de caídas y huesos frágiles
- Menos memoria y concentración
- Bajo estado de ánimo o menos interés en actividades sociales
Causas
Causas principales
- Problemas en los testículos que impiden producir testosterona
- Alteraciones en la hipófisis, una glándula del cerebro que controla las hormonas
- Tratamientos médicos como quimioterapia o radioterapia en la zona pélvica
- Lesiones en los testículos
- Envejecimiento natural, que reduce poco a poco la testosterona
- Ciertas enfermedades crónicas, como diabetes, obesidad o enfermedad renal
Factores de riesgo
- Tener obesidad o sobrepeso
- Sufrir diabetes tipo 2
- Padecer enfermedades crónicas del hígado, los riñones o la tiroides
- Usar medicamentos que afectan las hormonas (consulta a tu médico)
- Consumir alcohol en exceso o consumir drogas
- Haber recibido quimioterapia, radioterapia o haber tenido infecciones en los testículos
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Acude a urgencias si tienes dolor testicular intenso o repentino, pérdida de visión o dolor de cabeza muy fuerte
Programe una cita de rutina si:
- Habla con tu médico si llevas varias semanas con poco deseo sexual, cansancio o ánimo bajo sin razón clara.
- Consulta si notas pérdida de fuerza o de interés en cosas que antes disfrutabas.
Diagnóstico
El médico hará preguntas sobre tus síntomas, tu salud y tus hábitos. Para confirmar el déficit de andrógenos se necesita un análisis de sangre, normalmente por la mañana, porque la testosterona tiene un ritmo diario. Si el valor es bajo, se repite para confirmar.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre de testosterona total y a veces testosterona libre
- Análisis de LH/FSH para ver cómo funciona la hipófisis
- Análisis de prolactina si se sospecha un problema en la hipófisis
- Hemograma y otras pruebas para descartar causas como anemia o diabetes
Qué esperar en su cita
El médico te explicará los resultados con calma. Si la prueba confirma el déficit, te propondrá un plan según tu edad, tu salud y la causa. Puede incluir cambios en el estilo de vida, seguimiento con análisis periódicos o tratamiento hormonal bajo supervisión.
Tratamiento
El objetivo es aliviar los síntomas y reducir riesgos para los huesos y el corazón. La decisión depende de la causa, la edad y si planeas tener hijos. Si hay una causa reversible, como la obesidad, a veces basta con corregirla.
Autocuidado en el hogar
- Mantén un peso saludable; perder peso mejora la testosterona
- Haz ejercicio de fuerza y caminatas habitualmente
- Duerme al menos 7-8 horas cada noche
- Reduce el consumo de alcohol y deja de fumar si puedes
- Maneja el estrés con actividades que disfrutes o técnicas de relajación
Tratamientos médicos
Existen tratamientos de reposición de testosterona que se administran con inyecciones, geles, parches o implantes. Siempre deben ser recetados y supervisados por un profesional sanitario. También se puede tratar la causa subyacente, por ejemplo corrigiendo deficiencias de otras hormonas. En algunos casos se usan medicamentos para estimular la producción de esperma, pero la elección depende de cada persona y debe discutirse con el especialista.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía casi nunca es necesaria para el déficit de andrógenos. Solo podría plantearse si una alteración en la hipófisis o en los testículos, por ejemplo un tumor, está causando el problema.
Vivir con esta afección
Vivir con déficit de andrógenos puede ser difícil, sobre todo por el impacto en el ánimo, la energía y las relaciones de pareja. Llevar un seguimiento médico y ser constante con los hábitos de vida puede marcar una gran diferencia.
Consejos de estilo de vida
- Anota tus síntomas y lleva un registro para ver la evolución
- Busca apoyo emocional en personas de confianza
- Haz ejercicio de forma regular para mejorar fuerza y estado de ánimo
- Mantén rutinas de sueño y descanso
- Habla con tu pareja o familia sobre lo que sientes
Dieta y ejercicio
Una alimentación variada con frutas, verduras, proteínas magras y grasas saludables ayuda a mantener un peso sano. El ejercicio de fuerza, como pesas o bandas elásticas, y el ejercicio aeróbico suave mejoran la energía y la salud cardiovascular. No hay dietas milagrosas; lo importante es la constancia.
Salud mental y bienestar emocional
El déficit de andrógenos puede causar tristeza, irritabilidad o pérdida de interés en las cosas. Estos síntomas no son debilidad mental, sino parte del problema hormonal. Si te sientes deprimido o abrumado, pide ayuda a un profesional de salud mental. Si tienes pensamientos de hacerte daño, llama al número de emergencias de tu país o acude a urgencias.
Prevención
No siempre se puede prevenir, porque tiene causas genéticas o médicas que no se pueden evitar. Pero mantener un peso saludable, dormir bien, hacer ejercicio y controlar la diabetes y otras enfermedades ayuda a reducir el riesgo.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado rutinaria para personas sin síntomas. El médico solo pide análisis si hay sospecha clínica.
Complicaciones
Si no se trata
- Pérdida de densidad ósea y mayor riesgo de fracturas
- Disminución de masa muscular y fuerza
- Anemia leve que causa más cansancio
- Deterioro de la función sexual y de la calidad de vida
- Posible impacto negativo en el estado de ánimo y la memoria
Pronóstico a largo plazo
Con el diagnóstico y tratamiento adecuado, la mayoría de los hombres notan mejoría en energía, ánimo, fuerza y deseo sexual. Los resultados tardan semanas o meses, pero hay muchas opciones efectivas y seguras. La ayuda temprana mejora el pronóstico.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 1 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.