Angina en niños: dolor en el pecho
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La angina es un dolor o molestia en el pecho que ocurre cuando el corazón no recibe suficiente sangre rica en oxígeno. En los niños, esto es poco común, pero puede suceder si el corazón tiene algún problema, como un estrechamiento en las arterias que lo alimentan. Es importante saber que la mayoría de los dolores de pecho en niños no son por el corazón, sino por otras causas como infecciones o ansiedad.
Datos clave
- La angina en niños es rara y casi siempre está relacionada con problemas cardíacos de nacimiento (cardiopatías congénitas).
- El dolor de pecho por angina suele sentirse como presión, opresión o ardor detrás del esternón.
- Si su hijo tiene dolor de pecho que empeora con el esfuerzo o va acompañado de falta de aire, llame a emergencias de inmediato.
No, la angina verdadera (por falta de riego al corazón) es muy poco frecuente en niños. La mayoría de los dolores de pecho infantiles se deben a infecciones respiratorias, problemas musculares o ansiedad.
Puede afectar a niños de cualquier edad, pero es más probable en aquellos que tienen cardiopatías congénitas, que han tenido cirugía cardíaca o que tienen enfermedades inflamatorias como la enfermedad de Kawasaki.
Síntomas
- Dolor de pecho intenso que no desaparece, especialmente si va acompañado de falta de aire, sudoración, mareo o náuseas.
- El niño se desmaya (síncope) o tiene palidez extrema.
- Respiración muy rápida o dificultad para respirar.
- Pulso irregular o muy rápido (palpitaciones).
- ⚠Dolor de pecho que aparece con el ejercicio y desaparece con el reposo, pero que es repetitivo.
- ⚠Su hijo se cansa más de lo normal al jugar o al hacer deporte.
- ⚠Dolor de pecho acompañado de fiebre o tos.
Síntomas comunes
- Dolor o presión en el pecho, que a veces se extiende al brazo izquierdo, cuello o mandíbula.
- Sensación de opresión o ardor en el pecho.
- Falta de aire (disnea).
- Fatiga o cansancio inusual.
Síntomas en niños
- El niño puede quejarse de dolor en el pecho, pero también puede mostrar malestar general, irritabilidad o llanto.
- A veces el dolor aparece durante el juego o el ejercicio y mejora con el reposo.
- En niños pequeños, los síntomas pueden ser menos específicos: se ponen pálidos, sudan o se niegan a caminar.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos, el dolor suele ser más constante y puede durar varios minutos.
- A menudo empeora con el esfuerzo y mejora con el reposo o con medicamentos para el corazón.
- Puede asociarse a sudoración fría y náuseas.
Causas
Causas principales
- Cardiopatías congénitas: malformaciones del corazón presentes desde el nacimiento que dificultan la llegada de sangre al músculo cardíaco.
- Enfermedad de Kawasaki: inflamación de las arterias que puede afectar las coronarias.
- Espasmo coronario: estrechamiento temporal de una arteria del corazón.
Factores de riesgo
- Haberse sometido a cirugía cardíaca previa.
- Tener enfermedades como diabetes, obesidad o colesterol alto (raro en niños).
- Antecedentes familiares de enfermedades cardíacas tempranas.
- Algunas infecciones víricas que pueden inflamar el corazón (miocarditis).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si su hijo tiene dolor de pecho que no se quita o que se repite varias veces.
- Si el dolor ocurre durante la actividad física y obliga a parar.
- Si junto al dolor de pecho hay falta de aire, mareo o palpitaciones.
Programe una cita de rutina si:
- Si nota que su hijo se cansa más rápido que otros niños de su edad.
- Si su hijo tiene una cardiopatía conocida y presenta síntomas nuevos o distintos.
- Si hay antecedentes familiares de muerte súbita o enfermedad cardíaca en jóvenes.
Diagnóstico
El médico comenzará preguntando sobre los síntomas, la historia clínica y los antecedentes familiares. Luego auscultará el corazón y los pulmones, y podrá solicitar pruebas para descartar problemas cardíacos.
Pruebas que se pueden realizar
- Electrocardiograma (ECG): registro de la actividad eléctrica del corazón.
- Ecocardiograma: ecografía del corazón para ver su estructura y funcionamiento.
- Prueba de esfuerzo: caminar en una cinta mientras se monitoriza el corazón.
- Análisis de sangre para descartar inflamación o daño cardíaco.
Qué esperar en su cita
Normalmente las pruebas son indoloras y no requieren preparación especial. Dependiendo de los resultados, el médico decidirá si es necesario hacer más estudios o si el niño puede seguir con su vida normal. Es posible que lo deriven a un cardiólogo pediatra.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa de la angina. En muchos casos, si no hay daño cardíaco grave, se pueden controlar los síntomas con cambios en el estilo de vida y medicamentos. Es importante seguir las indicaciones del cardiólogo pediatra.
Autocuidado en el hogar
- Asegúrese de que su hijo descanse cuando tenga dolor y evite actividades que lo provoquen.
- Anime a su hijo a mantener un peso saludable y a hacer ejercicio moderado, siempre con autorización médica.
- Evite el humo del tabaco y los ambientes contaminados, que pueden empeorar los síntomas.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para ayudar a relajar las arterias del corazón o para prevenir coágulos. En algunos casos se usan fármacos que reducen la presión arterial o el esfuerzo del corazón. Todos los medicamentos deben ser indicados y ajustados por un especialista. Nunca automedique a su hijo.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos graves, como estrechamientos importantes de las arterias coronarias o ciertas cardiopatías congénitas, puede ser necesaria una cirugía o un procedimiento con catéter para abrir la arteria. El cardiólogo evaluará si es adecuado.
Vivir con esta afección
La mayoría de los niños con angina leve pueden llevar una vida normal, pero con algunas precauciones. Es importante que conozcan sus límites y que hablen con un adulto si sienten dolor. La escuela y los profesores deben estar informados.
Consejos de estilo de vida
- Evitar el ejercicio extenuante sin supervisión médica.
- No fumar y alejarse del humo de tabaco.
- Mantener un peso adecuado y controlar otros factores de riesgo si existen.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada, baja en grasas saturadas y rica en frutas, verduras y granos enteros, ayuda a mantener el corazón sano. El ejercicio debe ser moderado y aprobado por el médico; muchas veces se puede practicar deporte con restricciones.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con una condición cardíaca puede generar ansiedad o miedo en el niño y la familia. Es normal sentirse preocupado al principio. Hablar sobre los sentimientos y buscar apoyo psicológico si es necesario puede ayudar mucho.
Prevención
No siempre se puede prevenir la angina en niños, especialmente si es por una cardiopatía congénita. Pero se pueden reducir los factores de riesgo manteniendo un estilo de vida saludable y controlando otras enfermedades.
Vacunas
Las vacunas no previenen la angina directamente, pero sí evitan infecciones como la gripe que pueden empeorar las enfermedades cardíacas. Consulte el calendario de vacunación con su pediatra.
Programas de detección
En niños con antecedentes familiares de enfermedades cardíacas o síntomas sospechosos, el médico puede recomendar un ecocardiograma o un electrocardiograma de rutina.
Complicaciones
Si no se trata
- El dolor puede hacerse más frecuente o intenso.
- Aumenta el riesgo de un ataque cardíaco (infarto) aunque es muy raro en niños.
- Puede dañar el músculo cardíaco de forma permanente (insuficiencia cardíaca).
- Arritmias peligrosas (latidos irregulares del corazón).
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico y tratamiento adecuados, la mayoría de los niños con angina pueden llevar una vida activa y feliz. Muchos mejoran con la edad o con cirugía. Es importante el seguimiento médico periódico y el apoyo emocional.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
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