Angina en bebés: qué es y cómo cuidarlos
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La angina en bebés es una inflamación de la garganta, generalmente causada por una infección. Aunque el término 'angina' suele usarse para el dolor de pecho en adultos, en bebés y niños pequeños se refiere al dolor de garganta o amigdalitis.
Datos clave
- La angina en bebés es muy común y suele ser causada por virus.
- Los síntomas principales son dolor de garganta, fiebre y dificultad para tragar.
- La mayoría de los casos mejoran solos con cuidados en casa en unos días.
Sí, es una de las razones más frecuentes por las que los padres llevan a su bebé al pediatra, especialmente en los primeros años de vida.
Afecta principalmente a bebés desde los 6 meses hasta los 3 años, aunque puede ocurrir a cualquier edad. Los niños que asisten a guarderías tienen mayor riesgo de contagio.
Síntomas
- Dificultad grave para respirar (el bebé hace ruido al respirar o se le hunden las costillas)
- Labios o piel de color azulado
- El bebé no puede beber nada y está deshidratado (boca seca, llanto sin lágrimas, menos pañales mojados de lo normal)
- Fiebre muy alta (mayor de 39.5°C) que no baja con cuidados en casa
- ⚠Fiebre que dura más de 3 días
- ⚠El bebé se niega a comer o beber durante más de 12 horas
- ⚠Dolor intenso que no mejora con los cuidados básicos
- ⚠El bebé está muy decaído o somnoliento
Síntomas comunes
- Fiebre (temperatura mayor a 38°C)
- Dolor de garganta (el bebé puede estar irritable y llorar al tragar)
- Enrojecimiento e inflamación de las amígdalas o la parte posterior de la garganta
- Dificultad para tragar (el bebé puede babear más de lo normal o negarse a comer)
- Ronquera o voz ronca
- Congestión nasal y tos
Síntomas en niños
- Los niños mayores pueden quejarse de dolor al tragar
- Pueden tener mal aliento
- A veces presentan ganglios inflamados en el cuello
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, la angina es menos común; puede presentarse con dolor de garganta intenso y fiebre, pero a veces solo molestias leves
Causas
Causas principales
- Infecciones virales (los más comunes: virus respiratorio sincitial, adenovirus, influenza)
- Infecciones bacterianas (como la bacteria estreptococo, responsable de la faringitis estreptocócica)
Factores de riesgo
- Edad temprana (bebés y niños pequeños)
- Asistencia a guarderías o escuelas
- Exposición a personas resfriadas o con dolor de garganta
- Sistema inmunológico debilitado
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el bebé tiene dificultad para respirar
- Si tiene fiebre muy alta (más de 39°C) que no mejora con medidas caseras
- Si rechaza completamente los líquidos y muestra signos de deshidratación
- Si el dolor es tan intenso que no deja dormir al bebé
Programe una cita de rutina si:
- Si los síntomas duran más de 3 días sin mejorar
- Si aparece un sarpullido o manchas en la piel
- Si el bebé tiene más de 6 meses y la fiebre supera los 38.5°C por más de 24 horas
Diagnóstico
El médico examinará la garganta del bebé con un bajalenguas y una luz, buscará signos de infección como enrojecimiento, hinchazón o pus en las amígdalas. También revisará los ganglios del cuello y medirá la temperatura.
Pruebas que se pueden realizar
- Un hisopado de garganta (se pasa un hisopo suavemente por la parte posterior de la garganta para detectar bacterias).
- En algunos casos, se puede hacer un análisis de sangre para descartar otras infecciones.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico suele ser rápido y no doloroso. Si se toma un hisopado, el bebé puede sentir molestia momentánea, pero es seguro. Los resultados pueden estar listos en minutos (prueba rápida de estreptococo) o en un par de días (cultivo).
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Si es viral, solo se alivian los síntomas con cuidados en casa. Si es bacteriana (estreptococo), el médico puede recetar antibióticos. Es importante seguir las indicaciones del pediatra.
Autocuidado en el hogar
- Ofrecer líquidos con frecuencia (leche materna, fórmula, agua) para mantener hidratado al bebé.
- Usar un humidificador o vapor en la habitación para aliviar el dolor de garganta.
- Dar alimentos blandos y fríos si el bebé ya come sólidos (purés, yogur, compotas).
- Descansar y evitar la exposición a otros niños para prevenir contagios.
- Controlar la fiebre con medidas físicas (paños tibios) y siguiendo las indicaciones del pediatra para el uso de medicamentos para la fiebre (no mencione nombres comerciales).
Tratamientos médicos
Si la infección es bacteriana, el médico recetará antibióticos adecuados para la edad del bebé. Es importante completar el tratamiento aunque el bebé mejore. No se deben usar antibióticos sin receta. En casos virales, no sirven los antibióticos y solo se tratan los síntomas.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En raras ocasiones, si el bebé tiene abscesos en la garganta (acumulación de pus muy dolorosa que no drena), puede ser necesaria una pequeña cirugía para drenarlo. También se considera la cirugía de amígdalas solo si hay infecciones muy frecuentes (más de 7 en un año) que afectan la respiración o la alimentación.
Vivir con esta afección
Durante un episodio de angina, lo más importante es mantener al bebé cómodo e hidratado. Ofrezca líquidos con frecuencia, incluso si no quiere comer. Use ropa ligera para la fiebre y mantenga la habitación fresca. Evite el humo del tabaco, ya que irrita la garganta.
Consejos de estilo de vida
- Lavarse las manos con frecuencia, especialmente después de cambiar pañales o antes de preparar alimentos.
- Evitar el contacto cercano con personas resfriadas.
- No compartir chupetes, vasos ni cubiertos.
Dieta y ejercicio
No hay restricciones especiales, pero durante la enfermedad el bebé puede tener menos apetito. Ofrezca comidas pequeñas y fáciles de tragar. Una vez recuperado, puede retomar su actividad normal gradualmente.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor y la fiebre pueden hacer que el bebé esté irritable y demandante. Los padres pueden sentirse angustiados. Es normal. Recuerde que esta es una enfermedad común y pasajera. Si se siente abrumado, hable con su pareja, familia o el pediatra.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero se reduce el riesgo con una buena higiene de manos, evitar el contacto con personas enfermas y mantener al día las vacunas recomendadas.
Vacunas
Las vacunas contra la gripe (influenza) y contra el neumococo pueden ayudar a prevenir algunas infecciones que causan angina.
Programas de detección
No hay pruebas de detección rutinarias para la angina en bebés sanos. El médico puede recomendar un hisopado si hay sospecha de infección bacteriana.
Complicaciones
Si no se trata
- Deshidratación por dificultad para tragar líquidos.
- Propagación de la infección a oídos, senos paranasales o, raramente, a otras partes del cuerpo.
- En el caso de infección por estreptococo no tratada, puede haber fiebre reumática (que afecta el corazón) o inflamación de los riñones (glomerulonefritis).
Pronóstico a largo plazo
La angina en bebés es generalmente una enfermedad leve que se resuelve en unos días. Con los cuidados adecuados, la mayoría de los bebés se recuperan por completo sin problemas a largo plazo. Si se trata a tiempo una infección bacteriana, el riesgo de complicaciones es muy bajo.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
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