Anosmia: Cuando se pierde el olfato
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La anosmia es la pérdida total del sentido del olfato. Es decir, la persona no puede percibir ningún olor, ni agradable ni desagradable. Esta condición puede ser temporal o permanente y, en algunos casos, también afecta al sentido del gusto, porque ambos sentidos están muy conectados.
Datos clave
- La anosmia significa no poder oler nada en absoluto.
- Puede ser temporal, como cuando tenemos un resfriado fuerte, o permanente.
- Perder el olfato puede afectar la seguridad, el apetito y la calidad de vida, pero muchas veces tiene tratamiento o mejora por sí sola.
Sí, es bastante común. La mayoría de las personas la experimentan al menos una vez en la vida, por ejemplo durante un resfriado o una gripe. También se ha vuelto más conocida por ser uno de los síntomas frecuentes de la COVID-19.
La anosmia puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más frecuente en adultos mayores, en personas con alergias o sinusitis crónica, y en quienes han tenido infecciones virales o lesiones en la cabeza.
Síntomas
- Pérdida repentina del olfato acompañada de debilidad en un lado del cuerpo, cara caída, dificultad para hablar o confusión: puede ser señales de un derrame cerebral.
- Pérdida del olfato después de un golpe fuerte en la cabeza, sobre todo si hay vómitos, mareos intensos o pérdida de conocimiento.
- Si además hay dificultad para respirar, dolor en el pecho o hinchazón de la cara o los labios.
- ⚠Pérdida del olfato junto con fiebre alta, dolor de cabeza intenso o rigidez en el cuello.
- ⚠Secreción nasal con mal olor o de un solo lado, que puede indicar una infección o un pólipo.
- ⚠Sangrado nasal frecuente o costras en la nariz con pérdida del olfato.
Síntomas comunes
- No poder oler ningún aroma, ni siquiera los fuertes o penetrantes.
- Notar que la comida sabe distinto o no sabe a nada, porque el gusto depende en gran parte del olfato.
- Dificultad para percibir peligros como humo, gas o alimentos en mal estado.
Síntomas en niños
- Los niños pequeños pueden no quejarse de que no huelen, pero se nota si no muestran reacción a olores fuertes como la comida o las flores.
- Pueden perder interés en comer o tener poco apetito.
- En la escuela, pueden tener dificultades para detectar olores en actividades de ciencias o en emergencias.
Síntomas en adultos mayores
- En las personas mayores, la pérdida del olfato puede ser más sutil y confundirse con falta de apetito o pérdida de peso.
- Puede ser un signo de ciertas enfermedades neurológicas, como el Parkinson o el Alzheimer, aunque no siempre es así.
- Aumenta el riesgo de no percibir incendios, fugas de gas o comida descompuesta.
Causas
Causas principales
- Infecciones virales, como el resfriado común, la gripe o la COVID-19.
- Congestión nasal por alergias, sinusitis o resfriados que bloquean el paso del aire a los receptores del olfato.
- Lesiones en la cabeza o en la nariz que dañan los nervios olfatorios.
- Crecimientos en la nariz, como pólipos nasales o tumores (aunque esto es menos frecuente).
- Envejecimiento, que puede causar una pérdida gradual del olfato.
- Enfermedades neurológicas, como el Parkinson o el Alzheimer.
- Exposición a ciertos químicos, humo o medicamentos (pero no mencionaremos nombres específicos de medicamentos).
Factores de riesgo
- Tener resfriados, gripe o COVID-19 con frecuencia.
- Padecer alergias o sinusitis crónica.
- Ser mayor de 60 años.
- Fumar o estar expuesto al humo del tabaco.
- Practicar deportes de contacto o actividades con riesgo de golpes en la cabeza.
- Trabajar con sustancias químicas fuertes o tóxicas.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si la pérdida del olfato aparece después de un golpe en la cabeza, una caída o un accidente.
- Si vienes acompañada de dolor de cabeza intenso, visión doble, debilidad en alguna parte del cuerpo o dificultad para hablar.
- Si hay fiebre alta y rigidez en el cuello.
Programe una cita de rutina si:
- Si la pérdida del olfato dura más de unas semanas y no está relacionada con un resfriado o una alergia clara.
- Si notas que no puedes oler nada aunque tu nariz no esté tapada.
- Si la pérdida del olfato afecta tu apetito, tu peso o tu estado de ánimo.
Diagnóstico
El médico o la médica te hará preguntas sobre cuándo empezó la pérdida del olfato, si tienes otros síntomas y si has tenido golpes, infecciones o alergias. También revisará tu nariz para ver si hay obstrucciones, hinchazón o secreciones.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico de la nariz y las fosas nasales.
- Pruebas del olfato: consisten en oler sustancias con olores conocidos para ver qué puedes detectar.
- Pruebas del gusto, para evaluar si también está afectado.
- Endoscopia nasal: introducir un tubo delgado con cámara para ver el interior de la nariz.
- En algunos casos, resonancia magnética o tomografía computarizada de la cabeza, si se sospecha una causa neurológica o estructural.
Qué esperar en su cita
Durante la consulta, el médico te preguntará sobre tu historial médico y te hará pruebas sencillas de olores. Puede derivarte a un otorrinolaringólogo (un especialista en oídos, nariz y garganta) o a un neurólogo si lo considera necesario. Es importante ser honesto sobre tus síntomas para obtener un diagnóstico correcto.
Tratamiento
El tratamiento de la anosmia depende de la causa. Si se debe a un resfriado o una alergia, suele mejorar al tratar esa afección. Si la causa es una obstrucción en la nariz, puede necesitar cirugía. Si el olfato se pierde por un daño nervioso, no existe un tratamiento específico que lo cure, pero hay técnicas como el entrenamiento del olfato que pueden ayudar a recuperarlo de forma gradual.
Autocuidado en el hogar
- Mantén la nariz limpia e hidratada con aplicación de solución salina (siempre pregunta a tu médico o farmacéutico).
- Si tu pérdida de olfato se debe a alergias, evita en lo posible los desencadenantes, como el polen o el polvo.
- Practica el entrenamiento del olfato: huele de forma breve y repetida olores familiares como limón, rosa, café o eucalipto, varias veces al día, para estimular el nervio olfatorio.
- Asegúrate de que tu casa tenga detectores de humo y de gas y revisa las fechas de caducidad de los alimentos, porque no podrás confiar en el olfato para detectar peligros.
Tratamientos médicos
El tratamiento médico dependerá de la causa. Por ejemplo, si hay una alergia o sinusitis, se pueden usar medicamentos antiinflamatorios o descongestionantes recetados por un profesional. Si hay una infección bacteriana, el médico puede recetar antibióticos. En ningún caso se deben tomar medicamentos sin prescripción o cambiar las dosis sin indicación médica. Siempre consulta con tu médico antes de iniciar cualquier tratamiento.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía puede ser una opción cuando la anosmia está causada por una obstrucción física en la nariz, como pólipos nasales grandes o un tabique desviado. Un especialista valorará si la cirugía es necesaria y segura para tu caso.
Vivir con esta afección
Vivir sin olfato requiere ajustar algunas rutinas diarias para mantener la seguridad y el bienestar. Muchas personas se acostumbran con el tiempo, pero es importante poner atención a los detalles que antes pasaban desapercibidos.
Consejos de estilo de vida
- Instala detectores de humo y de gas en tu casa y verifica su funcionamiento regularmente.
- Pide a otra persona que revise si la comida está en buen estado antes de consumirla, especialmente la carne, el pescado o los lácteos.
- Marca los alimentos con fecha de apertura y desecha los que tengan dudas.
- Si vives con otras personas, avísales sobre tu afección para que te puedan ayudar a detectar olores peligrosos.
- Considera usar productos con aromas fuertes (como ambientadores) solo si son seguros y no te causan molestias.
Dieta y ejercicio
La pérdida del olfato puede hacer que la comida sepa insulsa y que pierdas el apetito. Para mantener una alimentación adecuada, prueba diferentes texturas, temperaturas y colores en los platos. Añade condimentos seguros y sabores ácidos o picantes si tu médico lo permite. También es recomendable mantener una rutina de ejercicio moderado, ya que el movimiento estimula el apetito y ayuda a mantener un buen estado de ánimo.
Salud mental y bienestar emocional
La anosmia puede causar frustración, tristeza o aislamiento, porque el olor está ligado a los recuerdos y a las emociones. Es normal sentirse así. Si tu estado de ánimo se ve afectado durante mucho tiempo, habla con tu médico o considera buscar apoyo psicológico. No estás solo y buscar ayuda es un paso valiente.
Prevención
No siempre se puede prevenir la anosmia, porque muchas veces es causada por infecciones virales o lesiones accidentales. Sin embargo, puedes reducir el riesgo evitando golpes en la cabeza, vacunándote contra enfermedades prevenibles como la gripe (cuando te corresponda) y manteniendo una buena higiene nasal si eres propenso a alergias o sinusitis.
Vacunas
Las vacunas recomendadas, como la de la gripe o la COVID-19, pueden ayudar a prevenir infecciones virales que a veces causan pérdida del olfato. Consulta a tu médico qué vacunas son adecuadas para ti según tu edad y tu salud.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado rutinaria para la anosmia en personas sanas. Si tienes síntomas persistentes o factores de riesgo, tu médico puede recomendarte una evaluación. La detección temprana de la causa puede mejorar las posibilidades de recuperación.
Complicaciones
Si no se trata
- Dificultad para detectar incendios, fugas de gas o humo, lo que aumenta el riesgo de accidentes domésticos.
- No notar alimentos en mal estado o productos químicos peligrosos, lo que puede causar intoxicaciones alimentarias o exposición a sustancias tóxicas.
- Pérdida de interés por comer, que puede llevar a una mala alimentación o pérdida de peso.
- Aislamiento social, ansiedad o depresión por la alteración del sentido del gusto y del olfato.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico depende de la causa. Muchas personas recuperan el olfato por completo en semanas o meses, especialmente si la pérdida se debe a un resfriado o a una infección viral como la COVID-19. En otros casos, la recuperación puede ser parcial, y en algunos raros, la pérdida es permanente. Aunque no siempre se puede restaurar el olfato, muchas personas aprenden a adaptarse y llevan una vida plena con medidas de seguridad y apoyo adecuado. La investigación continúa y cada vez hay más herramientas para ayudar.
Encontrar apoyo
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 14 de agosto de 2026
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