Resistencia a los antibióticos
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las bacterias son microorganismos muy pequeños que pueden causar infecciones (como neumonía o infecciones de orina). Los antibióticos son medicamentos que matan a las bacterias o impiden que crezcan. Sin embargo, algunas bacterias han aprendido a sobrevivir frente a estos medicamentos. A esto se le llama resistencia a los antibióticos. Cuando una bacteria es resistente, el antibiótico ya no funciona bien y la infección puede ser más difícil de tratar.
Datos clave
- La resistencia a los antibióticos ocurre cuando las bacterias cambian y dejan de ser eliminadas por los medicamentos.
- El uso excesivo o incorrecto de antibióticos acelera la aparición de bacterias resistentes.
- Una infección resistente puede requerir antibióticos más fuertes, más tiempo de tratamiento o incluso hospitalización.
Es un problema de salud muy extendido en todo el mundo y está aumentando. Cada año, millones de personas se infectan con bacterias resistentes a los medicamentos.
Puede afectar a cualquier persona. Tienen mayor riesgo quienes toman antibióticos con frecuencia, han estado hospitalizados, tienen enfermedades crónicas como diabetes o enfermedades pulmonares, o tienen el sistema inmunitario debilitado.
Síntomas
- Dificultad para respirar.
- Dolor de pecho intenso.
- Desmayo o pérdida del conocimiento.
- Rigidez de cuello con fiebre alta.
- Dificultad para despertar o para hablar.
- ⚠Fiebre alta que no baja con las medidas recomendadas.
- ⚠Síntomas que empeoran a pesar de estar tomando el tratamiento.
- ⚠Dolor intenso en cualquier parte del cuerpo.
- ⚠Signos de deshidratación, como boca seca, orina muy oscura o muy poca orina.
Síntomas comunes
- Fiebre que no baja con el tratamiento recetado.
- Tos o congestión que dura más de lo esperado.
- Dolor o ardor al orinar.
- Una herida que se enrojece, duele o supura pus.
- Diarrea intensa o con sangre.
- Cansancio extremo sin una razón clara.
Síntomas en niños
- Fiebre alta que no mejora.
- Irritabilidad o llanto inconsolable.
- Respiración rápida o dificultad para respirar.
- Decaimiento o falta de energía.
- Vómitos o diarrea que no cesan.
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o desorientación repentina.
- Caídas frecuentes o debilidad inusual.
- Fiebre, o temperatura corporal más baja de lo normal.
- Pérdida del apetito.
- Empeoramiento de una enfermedad crónica que ya se controlaba.
Causas
Causas principales
- Tomar antibióticos cuando no son necesarios, como en resfriados o gripes causadas por virus.
- No completar el tratamiento con antibióticos, dejándolo antes de tiempo.
- Usar antibióticos sin receta médica.
- El uso de antibióticos en animales de granja, que favorece la propagación de bacterias resistentes.
- La falta de higiene y de control de infecciones en hospitales y centros de salud.
Factores de riesgo
- Haber tomado antibióticos con frecuencia en el pasado.
- Estar hospitalizado por un tiempo prolongado.
- Tener enfermedades crónicas como diabetes o enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
- Tener el sistema inmunitario debilitado por una enfermedad o por ciertos tratamientos.
- Viajar a regiones donde la resistencia a los antibióticos es común.
- Residir en centros de cuidados de larga duración.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si una infección no mejora después de unos días de tratamiento con antibióticos recetados.
- Si los síntomas empeoran en lugar de mejorar.
- Si después de una cirugía una herida se infecta y no reacciona al tratamiento.
- Si la fiebre reaparece después de haber estado algunos días bien.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene infecciones frecuentes y necesita consejo sobre su manejo.
- Si le sobran antibióticos de un tratamiento anterior y quiere saber qué hacer con ellos.
- Si va a viajar a un lugar donde las bacterias resistentes son frecuentes.
Diagnóstico
Para diagnosticar una infección por bacterias resistentes, el médico le hará preguntas sobre sus síntomas y su historia de tratamientos. Además, tomará una muestra de la zona infectada, como sangre, orina, moco o una muestra de la herida, y la enviará al laboratorio.
Pruebas que se pueden realizar
- Cultivo y antibiograma: es la prueba que permite identificar la bacteria y comprobar qué antibióticos son eficaces contra ella.
- Análisis de sangre: para detectar signos de infección o inflamación en el cuerpo.
- Pruebas de imagen, como radiografías o ecografías, si la infección puede estar en órganos internos.
Qué esperar en su cita
Los resultados del cultivo suelen tardar entre uno y tres días. Mientras tanto, el médico puede iniciar un tratamiento provisional. Cuando lleguen los resultados, ajustará el antibiótico al más adecuado para esa bacteria.
Tratamiento
El tratamiento de una infección por bacterias resistentes depende del tipo de bacteria y de la gravedad de la infección. El objetivo es elegir un medicamento que siga siendo eficaz. En algunos casos, es necesario el ingreso hospitalario para administrar los antibióticos por vía intravenosa.
Autocuidado en el hogar
- Complete todo el tratamiento que le recete el médico, aunque ya se sienta mejor.
- No comparta antibióticos con otras personas ni guarde sobras para otro momento.
- Lávese las manos con frecuencia y mantenga las heridas limpias y secas.
- Descanse lo suficiente y beba abundante líquido.
- Controle la fiebre siguiendo las indicaciones de su médico.
Tratamientos médicos
Los médicos eligen los antibióticos según el antibiograma. Esto puede significar usar medicamentos más específicos, combinar varios antibióticos o utilizarlos por vía intravenosa. En los casos graves, el tratamiento se realiza en el hospital para vigilar estrechamente la evolución. Nunca tome antibióticos por su cuenta.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunas ocasiones, si la infección forma un absceso (una acumulación de pus) o daña un tejido, el médico puede necesitar drenarlo o limpiarlo mediante un procedimiento quirúrgico, como complemento del tratamiento antibiótico.
Vivir con esta afección
Mientras dure la infección, siga al pie de la letra las indicaciones médicas. Lleve un registro de sus síntomas y anote cualquier cambio, para informar al profesional sanitario si aparecen datos nuevos.
Consejos de estilo de vida
- Lávese las manos con agua y jabón con frecuencia.
- Dentro de lo posible, evite el contacto cercano con personas vulnerables mientras esté enfermo.
- No comparta toallas, vasos ni cubiertos.
- Manténgase al día con las vacunas recomendadas por su centro de salud.
- Evite automedicarse, incluso con medicamentos que haya usado antes.
Dieta y ejercicio
Trate de llevar una alimentación equilibrada y beba bastante agua. Si su médico lo permite, haga actividad física suave, como caminar. Evite el ejercicio intenso mientras tenga fiebre o malestar general.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con una infección que no mejora puede generar ansiedad, miedo o frustración. Estos sentimientos son normales. No tiene por qué atravesarlo en silencio: hable con su médico y busque apoyo emocional si lo necesita.
Prevención
Sí, se puede prevenir en gran parte. La clave es usar los antibióticos de forma responsable: solo con receta médica, solo cuando el médico los considere necesarios, y completando el tratamiento. También son fundamentales la higiene de manos y las vacunaciones.
Vacunas
Las vacunas ayudan a prevenir varias infecciones bacterianas, como la causada por el neumococo o la tosferina. Al evitar infecciones, se reduce la necesidad de usar antibióticos y, por tanto, se frena la aparición de resistencias.
Complicaciones
Si no se trata
- La infección puede propagarse a otras partes del cuerpo a través de la sangre.
- Puede aparecer sepsis, una respuesta extrema del organismo que pone en peligro la vida.
- Es posible que la estancia hospitalaria sea más larga y se necesiten cuidados intensivos.
- Puede producir daño en órganos o discapacidad temporal o permanente.
Pronóstico a largo plazo
Aunque las infecciones por bacterias resistentes son un desafío para la medicina, hoy en día hay estrategias y medicamentos alternativos para tratarlas. La mayoría de las personas se recupera cuando se detecta y trata a tiempo. Además, se están investigando nuevos antibióticos y métodos de diagnóstico. Por eso, hay motivos para la esperanza.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 1 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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