Artritis y ejercicio: cómo moverte te ayuda a sentirte mejor
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La artritis es un término general que se usa para referirse a más de 100 enfermedades que causan inflamación (hinchazón) o molestia en las articulaciones, que son las zonas donde se unen dos huesos, como las rodillas, las manos o las caderas.
Datos clave
- El ejercicio suave y regular puede reducir el dolor y mejorar la movilidad.
- No es un desgaste inevitable de la vejez; existen muchos tipos.
- Mantener un peso saludable y estar activo son pasos importantes.
Sí. Es una de las causas más frecuentes de dolor y discapacidad en el adulto, y puede presentarse a cualquier edad.
Puede afectar a cualquier persona, aunque es más común en mujeres y en personas mayores. También puede aparecer en niños y jóvenes.
Síntomas
- Dolor articular súbito y muy intenso que te impide mover la zona
- Articulación caliente, roja e hinchada acompañada de fiebre y escalofríos
- Dolor de pecho o dificultad para respirar si tienes una enfermedad inflamatoria diagnosticada
- ⚠Dolor articular que empeora o no mejora con el reposo
- ⚠Hinchazón o deformidad después de una lesión
- ⚠Entumecimiento u hormigueo en una extremidad
Síntomas comunes
- Dolor articular
- Rigidez (dificultad para moverse) especialmente por la mañana
- Hinchazón en la articulación
- Sensación de calor o enrojecimiento
- Menor capacidad para mover la articulación con normalidad
Síntomas en niños
- Inflamación en una o más articulaciones
- Fiebre sin causa clara
- Erupción cutánea
- Cojera o dificultad para caminar
Síntomas en adultos mayores
- Dolor más constante, sobre todo en rodillas, caderas y manos
- Rigidez que dificulta actividades como levantarse de una silla
- Mayor riesgo de caídas por debilidad o dolor
Causas
Causas principales
- Artritis degenerativa u osteoartritis: desgaste del cartílago que recubre las articulaciones
- Artritis inflamatoria o autoinmune, como la artritis reumatoide, en la que el sistema de defensas ataca a las propias articulaciones
- Infecciones que afectan a una articulación
- Gota: acumulación de cristales en la articulación por niveles altos de ácido úrico
Factores de riesgo
- Edad avanzada
- Ser mujer
- Tener familiares con artritis
- Obesidad o sobrepeso
- Lesiones articulares previas
- Infecciones
- Trabajos o actividades con movimientos repetitivos
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes fiebre, dolor muy intenso o incapacidad para mover una articulación
- Si una articulación está muy hinchada, caliente y roja
Programe una cita de rutina si:
- Si sientes dolor o rigidez articular que dura más de seis semanas
- Si el dolor limita tus actividades diarias, como caminar, vestirte o dormir
Diagnóstico
El médico evaluará tus síntomas, te hará un examen físico y puede solicitar análisis de sangre o estudios de imagen.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para detectar inflamación o anticuerpos
- Radiografías
- Ecografía o resonancia magnética
- Aspiración de líquido articular: extraer una muestra con una aguja en casos especiales
Qué esperar en su cita
Te preguntarán cómo empezó el dolor, qué lo alivia y qué lo empeora. Es posible que te deriven a un reumatólogo, un médico especialista en enfermedades de las articulaciones, o a un fisioterapeuta.
Tratamiento
El tratamiento busca aliviar el dolor, mantener el movimiento y evitar el daño articular. Incluye ejercicio, fisioterapia, cambios en las actividades, dispositivos de apoyo y, según el tipo, medicamentos que reducen la inflamación o controlan el sistema inmune.
Autocuidado en el hogar
- Hacer ejercicio regular y de bajo impacto, como caminar, nadar o montar en bicicleta
- Aplicar frío o calor sobre la articulación para aliviar el dolor
- Descansar combinado con movimiento suave
- Usar calzado adecuado y con buen soporte
- Mantener un peso saludable
Tratamientos médicos
Existen medicamentos para el dolor y la inflamación, así como tratamientos modificadores de la enfermedad en la artritis inflamatoria. Su uso debe ser indicado por un médico, y siempre se consideran las posibles contraindicaciones. La cirugía se reserva para casos muy avanzados.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos graves en los que la articulación está muy dañada y el dolor no se controla, se valora una prótesis, por ejemplo, de cadera o rodilla.
Vivir con esta afección
Adapta tus actividades: usa ayudas como agarraderas, reparte el peso entre varias articulaciones y aprovecha los momentos de menos dolor para moverte.
Consejos de estilo de vida
- Mantén un peso saludable
- Practica ejercicio de bajo impacto de forma regular
- Trabaja tu flexibilidad con estiramientos suaves
- Evita estar mucho tiempo quieto o sentado
- Protege tus articulaciones al levantar objetos
Dieta y ejercicio
El ejercicio regular es una de las herramientas más útiles para la artritis: fortalece los músculos que sostienen las articulaciones y reduce la rigidez. Una dieta equilibrada, como la mediterránea, contribuye a controlar la inflamación y el peso.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor crónico puede afectar el ánimo y causar ansiedad o tristeza. Es importante reconocerlo, hablar de ello y consultar a tu médico para recibir apoyo.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero mantener un peso saludable, evitar lesiones y hacer ejercicio regularmente reduce el riesgo de ciertos tipos y retrasa su aparición.
Complicaciones
Si no se trata
- Dolor crónico que limita la vida diaria
- Deformidad articular
- Mayor riesgo de caídas y fracturas
- Daño en otros órganos en los tipos inflamatorios si no se controlan
Pronóstico a largo plazo
Con un manejo adecuado, la mayoría de las personas con artritis pueden mantenerse activas y llevar una buena calidad de vida. El diagnóstico temprano y el ejercicio pautado son tus mejores aliados.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 1 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.