Vivir con ascitis día a día
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La ascitis es la acumulación de líquido en el abdomen. Esto hace que la barriga se hinche y se sienta pesada. No es una enfermedad en sí misma, sino un signo de que otro problema de salud, como una enfermedad del hígado, no está bien controlado.
Datos clave
- La ascitis suele aparecer cuando hay una enfermedad avanzada del hígado, aunque también puede deberse a problemas del corazón, riñones o abdomen.
- El tratamiento principal incluye reducir la sal en la alimentación y, en algunos casos, usar medicamentos que ayudan a eliminar el exceso de líquido.
- Con el cuidado adecuado, muchas personas con ascitis pueden sentirse mejor y mantener una buena calidad de vida.
Es una afección bastante común en personas con cirrosis hepática. Se calcula que la mayoría de las personas con cirrosis presentará ascitis en algún momento, especialmente si no reciben tratamiento.
Afecta principalmente a personas con enfermedades del hígado, como cirrosis por consumo excesivo de alcohol o hepatitis. También puede aparecer en personas con insuficiencia cardíaca, enfermedades del riñón o cáncer en el abdomen.
Síntomas
- Dolor abdominal intenso y repentino
- Confusión o somnolencia inusual
- Vómitos con sangre o materia negra
- Fiebre con dolor abdominal
- Dificultad grave para respirar o sentir que se va a desmayar
- ⚠Aumento rápido del abdomen o del peso (más de 1 kilo por día)
- ⚠Hinchazón nueva en las piernas o que empeora
- ⚠Náuseas o vómitos que impiden comer o beber
- ⚠Cambios en la cantidad o color de la orina
Síntomas comunes
- Hinchazón o aumento del tamaño del abdomen
- Sensación de pesadez o plenitud
- Aumento de peso en pocos días
- Falta de aire o dificultad para respirar
- Molestia o dolor abdominal
Síntomas en niños
- En los niños, la ascitis puede notarse como un abdomen hinchado y duro
- Puede acompañarse de menos apetito, cansancio y dificultad para respirar
- Es importante consultar con un pediatra ante cualquier hinchazón abdominal que no desaparezca
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, la hinchazón puede confundirse con otros problemas digestivos
- Es frecuente que aparezca más cansancio y dificultad para moverse
- También puede haber falta de aire al hacer esfuerzos pequeños o al estar acostados
Causas
Causas principales
- Cirrosis hepática: cicatrices en el hígado que impiden su buen funcionamiento
- Consumo excesivo de alcohol a lo largo del tiempo
- Hepatitis viral (como hepatitis B o C) que daña el hígado
- Insuficiencia cardíaca, cuando el corazón no bombea con fuerza suficiente
- Enfermedades del riñón o síndrome nefrótico
- Algunos tipos de cáncer en el abdomen (como cáncer de ovario o de hígado)
Factores de riesgo
- Consumo crónico de alcohol
- Infecciones por hepatitis B o C
- Obesidad y acumulación de grasa en el hígado
- Antecedentes de enfermedad hepática en la familia
- Diabetes o presión arterial alta
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si presenta fiebre, dolor abdominal intenso, confusión o vómitos con sangre
- Si le cuesta mucho respirar o se siente muy débil
- Si la hinchazón del abdomen aumenta rápidamente en pocos días
Programe una cita de rutina si:
- Si nota que su abdomen está más hinchado de lo normal
- Si tiene enfermedad del hígado y nota un aumento de peso de 1 o 2 kilos en pocos días
- Si tiene molestias abdominales que no se quitan
Diagnóstico
El médico le hará preguntas sobre su historia clínica, le revisará el abdomen y puede pedir pruebas de imagen. A veces, tomará una muestra del líquido para analizarla.
Pruebas que se pueden realizar
- Ultrasonido (ecografía) del abdomen
- Análisis de sangre para evaluar el hígado y los riñones
- Tomografía computarizada (TC) si el médico lo considera necesario
- Paracentesis: extracción de una pequeña cantidad de líquido del abdomen con una aguja para examinarla
Qué esperar en su cita
La paracentesis suele ser un procedimiento rápido. Le adormecerán la zona y extraerán una pequeña muestra de líquido. Puede sentir un poco de presión, pero generalmente no causa dolor. Los resultados ayudan al médico a saber la causa y elegir el mejor tratamiento.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es reducir el líquido, aliviar los síntomas y tratar la enfermedad que lo causa. Esto puede incluir cambios en la dieta y medicamentos recetados por su médico.
Autocuidado en el hogar
- Reducir la sal en las comidas: no añadir sal a los platos, evitar alimentos enlatados o procesados
- Pesarse todos los días para detectar aumentos rápidos de peso
- Descansar con las piernas elevadas para ayudar a eliminar líquido
- Evitar completamente el alcohol, ya que daña el hígado y empeora la ascitis
- Tomar los medicamentos exactamente como le indique su médico
Tratamientos médicos
Existen medicamentos llamados diuréticos que ayudan al cuerpo a eliminar el exceso de líquido a través de la orina. Su médico decidirá si son adecuados para usted y en qué dosis. En algunos casos, se realiza una paracentesis para sacar el líquido acumulado. Nunca tome estos medicamentos por su cuenta: siempre deben ser recetados y supervisados por un profesional de la salud.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos más avanzados, pueden considerarse procedimientos como la colocación de una derivación interna (TIPS) o un trasplante de hígado. Estas opciones se discuten en profundidad con un equipo especializado, según la causa y la gravedad.
Vivir con esta afección
Vivir con ascitis implica prestar atención a su cuerpo y mantener una rutina. Pésese a la misma hora cada día, anote sus síntomas y siga las indicaciones de su médico. Puede que necesite adaptar algunas actividades, pero muchas personas logran llevar una vida activa y plena.
Consejos de estilo de vida
- Coma en porciones pequeñas y varias veces al día
- Evite el alcohol por completo
- Use ropa holgada que no le apriete el abdomen
- Descanse lo suficiente y eleve las piernas cuando pueda
- Pida ayuda cuando lo necesite: no tiene que hacerlo todo solo
Dieta y ejercicio
Una dieta baja en sal es clave. Consulte a un nutricionista para que le ayude a planificar comidas con menos sodio y con suficientes proteínas. En cuanto al ejercicio, camine a un ritmo suave si se siente capaz, pero siempre con la aprobación de su médico. Si nota falta de aire o dolor, deténgase y descanse.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con una enfermedad crónica puede provocar ansiedad, tristeza o frustración. Es normal tener estos sentimientos. Hable con su médico, con un psicólogo o con alguien de confianza. Si en algún momento tiene pensamientos de hacerse daño, busque ayuda profesional de inmediato. Su bienestar emocional es tan importante como el físico.
Prevención
No siempre se puede prevenir la ascitis, pero se puede reducir el riesgo cuidando el hígado. Limitar o evitar el alcohol, mantener un peso saludable, controlar la diabetes y la presión arterial, y seguir el tratamiento de enfermedades como la hepatitis ayuda a prevenir la aparición de ascitis.
Vacunas
Si tiene una enfermedad del hígado, pregunte a su médico si es conveniente que reciba vacunas contra la hepatitis A y B. Estas vacunas pueden proteger su hígado de infecciones que lo dañen.
Programas de detección
Si usted ya tiene cirrosis, es importante que acuda a sus controles regulares. El médico puede hacer exámenes de imagen y análisis de sangre para detectar la ascitis en sus primeras fases y evitar complicaciones.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección del líquido abdominal (peritonitis bacteriana espontánea)
- Deterioro de la función de los riñones (síndrome hepatorrenal)
- Dificultad para respirar y disminución de la actividad física
- Hernias abdominales por la presión del líquido
Pronóstico a largo plazo
Aunque la ascitis puede ser un signo de un problema serio, muchas personas mejoran con el tratamiento adecuado. Si se controla la causa subyacente y se siguen las recomendaciones médicas, es posible estabilizar la situación y disfrutar de una buena calidad de vida. Su equipo médico está para acompañarle en cada paso.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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