Dos vacunas contra la neumonía: mejor protección
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La neumonía es una infección de los pulmones que puede causar fiebre, tos y dificultad para respirar. La causa bacteriana más frecuente es el neumococo. Para proteger contra esta bacteria, existen dos tipos de vacuna. Recibir ambas, según recomiende su médico, amplía la protección y es mejor que una sola.
Datos clave
- La neumonía es una infección de los pulmones que puede ser grave.
- Hay dos tipos de vacunas antineumocócicas que se complementan entre sí.
- Recibir ambas vacunas puede proteger contra más cepas de la bacteria.
Sí. La neumonía es una enfermedad frecuente en todo el mundo. Las vacunas ayudan a prevenir los casos más graves.
Afecta principalmente a niños menores de 2 años, adultos de 65 años o más, y personas con enfermedades crónicas o defensas bajas. Sin embargo, cualquier persona puede enfermarse.
Síntomas
- Llame a emergencias (por ejemplo, 112 en España) de inmediato si tiene dificultad grave para respirar
- Dolor intenso en el pecho, como una presión que no cede
- Labios o cara de color azulado o morado
- Confusión o pérdida de conciencia
- Fiebre muy alta con decaimiento extremo o dificultad para despertar
- ⚠Tos con flema que empeora o no mejora después de unos días
- ⚠Fiebre que dura más de 72 horas
- ⚠Dolor al respirar que aumenta con el tiempo
- ⚠Sensación de que le falta el aire al caminar o subir escaleras
- ⚠Síntomas de neumonía en personas con enfermedades crónicas o sistemas inmunes débiles
Síntomas comunes
- Tos (puede ser seca o con flema)
- Fiebre y escalofríos
- Falta de aire o respiración rápida
- Dolor en el pecho al respirar o toser
- Sensación de mucho cansancio o debilidad
Síntomas en niños
- Fiebre alta
- Respiración rápida o ruidosa
- Las fosas nasales se abren al respirar (aleteo nasal)
- Irritabilidad o somnolencia inusual
- Apetito reducido o vómitos
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o desorientación repentina
- Caídas o debilidad general
- Tos que no mejora
- Somnolencia o poco apetito
- A veces no presentan fiebre, solo malestar general
Causas
Causas principales
- La bacteria neumococo (Streptococcus pneumoniae) es la causa más común de neumonía bacteriana.
- Los virus respiratorios, como el de la gripe, también pueden causar neumonía.
- Con menos frecuencia, hongos u otros microorganismos pueden infectar los pulmones.
Factores de riesgo
- Ser mayor de 65 años o niño menor de 2 años
- Fumar o estar expuesto a humo de tabaco
- Tener enfermedades crónicas como diabetes, enfermedad del corazón, pulmón o riñón
- Tener un sistema inmunitario debilitado por una enfermedad o tratamiento
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dificultad para respirar cada vez mayor, no espere: llame a los servicios de emergencia de su país (por ejemplo, el 112 en España).
- Si la fiebre es muy alta o no baja después de tres días
- Si hay confusión, caídas o un cambio brusco en el estado general de un adulto mayor
- Si tiene tos con sangre o dolor en el pecho al respirar
- Si usted o su hijo tienen síntomas y pertenecen a un grupo de riesgo (enfermedades crónicas, sistema inmune débil)
Programe una cita de rutina si:
- Programe una consulta para preguntar si necesita las dos vacunas antineumocócicas
- Revise su carnet de vacunación y consulte si tiene dudas sobre dosis anteriores
- Si tiene una enfermedad crónica, hable con su médico sobre su riesgo de neumonía
Diagnóstico
El médico escuchará sus pulmones con un estetoscopio y preguntará por los síntomas. Si hay sospecha de neumonía, puede solicitar una radiografía de tórax para confirmar la inflamación en los pulmones.
Pruebas que se pueden realizar
- Ausculación (escuchar los pulmones)
- Radiografía de tórax
- Análisis de sangre
- Muestra de flema o esputo
Qué esperar en su cita
En la consulta, le tomarán la temperatura y la saturación de oxígeno con un pequeño sensor en el dedo. Es un procedimiento sencillo. Los resultados ayudan al médico a decidir el tratamiento y si necesita más pruebas.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa de la neumonía (bacteriana o viral), de la gravedad de los síntomas y del estado general de salud. Muchas personas mejoran en casa con reposo, líquidos y medicamentos para la fiebre.
Autocuidado en el hogar
- Descansar lo suficiente y no retomar actividades intensas de inmediato
- Beber abundante líquido para mantenerse hidratado
- No fumar ni estar cerca de personas que fumán
- Controlar la fiebre con paños tibios y consultar al médico qué medicamento puede usar
- Mantener una buena higiene de manos y cubrirse la boca al toser
Tratamientos médicos
Si la neumonía es por bacterias, se usan antibióticos recetados por el médico. Es importante completar el tratamiento aunque se sienta mejor. En casos más graves, puede ser necesaria la hospitalización para recibir oxígeno o líquidos por vía intravenosa. Para infecciones virales, el médico evaluará si hay algún medicamento antiviral adecuado.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos muy poco frecuentes, como una acumulación de pus alrededor del pulmón (empiema), el médico puede recomendar un procedimiento para drenar ese líquido. Esto no suele ser una cirugía mayor, sino un drenaje guiado.
Vivir con esta afección
La recuperación de una neumonía puede llevar varias semanas. Durante ese tiempo, siga las indicaciones médicas, tome los medicamentos según lo recetado y asista a las citas de control.
Consejos de estilo de vida
- No fumar ni permitir fumar en casa
- Lavarse las manos con frecuencia y evitar tocarse la cara
- Cepillarse los dientes dos veces al día; las bacterias bucales pueden llegar a los pulmones
- Dormir al menos 7 a 8 horas cada noche para fortalecer el sistema de defensas
Dieta y ejercicio
Coma alimentos variados que incluyan frutas, verduras, granos enteros y proteínas. Esto aporta vitaminas y energía. El ejercicio moderado, como caminar, puede retomarse poco a poco, según la tolerancia y siempre con el visto bueno del médico.
Salud mental y bienestar emocional
Pasar una enfermedad como la neumonía puede generar estrés, ansiedad o tristeza. Es normal sentirse vulnerable. Hable con sus seres queridos y, si se siente abrumado, acuda a un profesional de la salud mental. En momentos de crisis emocional, busque ayuda inmediata en su centro de salud o servicio de urgencias.
Prevención
Sí. La neumonía puede prevenirse en gran medida con la vacunación y hábitos saludables. Vacunarse reduce el riesgo de contraer la enfermedad y de sufrir formas graves.
Vacunas
Existen dos tipos de vacunas contra el neumococo: la vacuna conjugada y la vacuna polisacárida. Para algunos adultos, se recomienda recibir ambas, no porque una sea insuficiente, sino porque las dos juntas amplían la protección contra más tipos de la bacteria. Pregunte a su médico o enfermera qué vacunas necesita, cuántas dosis y en qué momento. Es posible que las vacunas estén disponibles de forma gratuita en su sistema de salud.
Programas de detección
No es habitual hacer una prueba de cribado para neumonía en personas sanas. Pero las consultas regulares sirven para revisar su historia de vacunación y detectar factores de riesgo a tiempo.
Complicaciones
Si no se trata
- La bacteria puede pasar a la sangre y causar una infección generalizada (bacteriemia)
- Se puede acumular líquido infectado alrededor de los pulmones (empiema)
- La falta de oxígeno puede sobrecargar el corazón y otros órganos
- En personas mayores o con enfermedades crónicas, la neumonía puede ser mortal
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas se recuperan completamente. Las vacunas han disminuido mucho los casos graves de neumonía. Si usted o un ser querido se enferman, tener paciencia y seguir las indicaciones médicas es la mejor ayuda.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 2 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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