Técnicas de reproducción asistida: FIV e ICSI
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La reproducción asistida es un conjunto de tratamientos médicos que ayudan a lograr un embarazo cuando no se consigue de forma natural. La fecundación in vitro (FIV) consiste en unir los óvulos de la mujer con los espermatozoides en un laboratorio para crear un embrión, y después transferirlo al útero. La ICSI es una variante de la FIV en la que se introduce un único espermatozoide directamente dentro del óvulo con una aguja muy fina.
Datos clave
- La FIV y la ICSI son técnicas de reproducción asistida que se realizan en centros médicos especializados.
- La ICSI se utiliza especialmente cuando hay problemas en los espermatozoides, como poca cantidad o baja movilidad.
- La edad, la causa de la infertilidad y la calidad de los embriones influyen en las posibilidades de éxito.
Sí. La infertilidad afecta aproximadamente a una de cada seis parejas en el mundo, y cada vez más personas recurren a la reproducción asistida para formar una familia.
Estas técnicas pueden ser necesarias por causas femeninas, masculinas o cuando no se encuentra una causa clara. También se utilizan en parejas del mismo sexo y en personas solas que desean ser madres o padres. La edad materna es uno de los factores que más influyen, aunque puede afectar a personas de diferentes edades.
Síntomas
Síntomas comunes
- Llevar más de un año manteniendo relaciones sexuales sin protección y sin lograr el embarazo.
- Ciclos menstruales muy irregulares o ausencia de menstruación.
- Dolor pélvico intenso durante la regla o durante las relaciones sexuales.
- En el hombre, cambios en el deseo sexual, problemas de erección o volumen de semen muy escaso.
Causas
Causas principales
- Problemas de ovulación, como el síndrome de ovario poliquístico.
- Trompas de Falopio dañadas u obstruidas, que impiden el encuentro entre óvulo y espermatozoide.
- Endometriosis, una enfermedad en la que el tejido del útero crece fuera de él.
- Alteraciones en los espermatozoides, como bajo número, poca movilidad o formas anormales.
- Causas genéticas que dificultan la unión del óvulo y el espermatozoide.
- A veces no se encuentra una causa clara; se llama infertilidad sin causa aparente.
Factores de riesgo
- Edad materna de 35 años o más.
- Sobrepeso, obesidad o bajo peso extremo.
- Tabaco, alcohol y otras drogas.
- Exposición a sustancias tóxicas, radiación o calor extremo.
- Enfermedades crónicas mal controladas, como diabetes o trastornos de la tiroides.
- Tratamientos oncológicos previos que hayan afectado a los órganos reproductores.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Acude a urgencias si durante o después del tratamiento de reproducción asistida aparece dolor fuerte, fiebre o sangrado abundante.
Programe una cita de rutina si:
- Consulta con tu médico de cabecera o ginecólogo si llevas más de un año intentando el embarazo sin protección y no lo consigues.
- Si tienes más de 35 años, es recomendable pedir cita después de seis meses intentándolo.
- También consulta si tienes ciclos muy irregulares, dolor pélvico intenso o antecedentes de enfermedad que pueda afectar a la fertilidad.
Diagnóstico
El médico realiza una evaluación de la persona o de la pareja. Incluye la historia clínica, un examen físico y pruebas específicas para la mujer y el hombre. Con los resultados se valora si la reproducción asistida es necesaria y qué técnica puede ser más adecuada.
Pruebas que se pueden realizar
- Espermiograma, que es un análisis de semen para estudiar la cantidad, la forma y el movimiento de los espermatozoides.
- Ecografía ginecológica para revisar el útero, los ovarios y el revestimiento uterino.
- Análisis de sangre para medir hormonas y calcular la reserva ovárica.
- Pruebas para comprobar si las trompas de Falopio están abiertas, como la histerosalpingografía.
Qué esperar en su cita
El proceso de diagnóstico puede durar varias semanas. Algunas pruebas se hacen en días concretos del ciclo menstrual. El equipo médico explicará cada resultado y te dará tiempo para tomar decisiones. Es normal tener dudas; se pueden consultar tantas veces como sea necesario.
Tratamiento
El tratamiento se decide de forma individual. En la FIV y la ICSI se estimulan los ovarios para obtener varios óvulos, se extraen mediante una punción guiada por ecografía, se fecundan en el laboratorio y se transfiere un embrión al útero. En la ICSI, el espermatozoide se inyecta directamente en el óvulo. Antes de empezar, el centro de reproducción asistida explicará las opciones, las probabilidades y los riesgos.
Autocuidado en el hogar
- Apóyate en tu pareja, familia o amigos y habla de cómo te sientes.
- Descansa lo suficiente y reduce el estrés con actividades que te relajen.
- Evita el tabaco, el alcohol y las drogas.
- Acude a las citas con ropa cómoda y pregunta todas tus dudas.
- No compares tu proceso con el de otras personas: cada caso es distinto.
Tratamientos médicos
Los médicos pueden usar medicamentos hormonales para estimular la producción de óvulos y preparar el útero. En la FIV, la fecundación ocurre en el laboratorio. En la ICSI, se elige un espermatozoide y se inyecta dentro del óvulo. También se pueden congelar óvulos o embriones para una futura transferencia. Ningún medicamento debe iniciarse sin indicación del especialista.
¿Cuándo se considera la cirugía?
A veces se realiza cirugía antes del tratamiento de reproducción asistida, por ejemplo para eliminar pólipos, miomas, quistes o endometriosis, o para desbloquear las trompas de Falopio. No todas las personas necesitan cirugía; el especialista la indicará solo si existe un motivo claro.
Vivir con esta afección
Durante un ciclo de reproducción asistida normalmente se acude a varias consultas y pruebas. Requiere tiempo, paciencia y organización. Puede ser útil planificar los días, pedir ayuda en casa o en el trabajo y reservar momentos para descansar. No todos los días son iguales: habrá días de esperanza y días de cansancio.
Consejos de estilo de vida
- Mantén una rutina de sueño regular.
- Haz pausas y evita sobrecargar la agenda.
- Comunica a tu equipo médico cualquier molestia.
- Busca actividades que te den bienestar, como música, lectura o naturaleza.
- Permítete pedir ayuda profesional si la necesitas.
Dieta y ejercicio
Una dieta variada y equilibrada ayuda a mantener el cuerpo en buen estado. Incluye frutas, verduras, legumbres, frutos secos y proteínas saludables. El ejercicio moderado, como caminar, nadar o hacer yoga, es beneficioso, pero conviene evitar ejercicios muy intensos durante la estimulación ovárica y después de la transferencia embrionaria.
Salud mental y bienestar emocional
El deseo de tener un hijo y los tratamientos pueden despertar ansiedad, tristeza, enfado o culpa. Son emociones esperables ante una etapa incierta. Si te sientes desbordado, no lo guardes en silencio: puedes hablar con un psicólogo o con tu médico. Si aparecen pensamientos de hacerte daño, busca ayuda urgente llamando a los servicios de emergencia de tu país.
Prevención
La infertilidad no siempre se puede prevenir, pero adoptar hábitos saludables desde joven puede reducir el riesgo de algunas causas. Mantener un peso adecuado, no fumar, beber poco alcohol, controlar enfermedades crónicas y evitar exposiciones tóxicas ayuda a proteger la fertilidad. Además, si se detecta un problema a tiempo, las opciones de tratamiento pueden ser más sencillas.
Vacunas
Las vacunas recomendadas en cada edad, como la vacuna contra las paperas o contra el virus del papiloma humano, ayudan a prevenir enfermedades que pueden afectar a los órganos reproductores. Consulta con tu médico qué vacunas te corresponden según tu calendario.
Programas de detección
Los chequeos ginecológicos periódicos permiten detectar infecciones, miomas, endometriosis u otros problemas antes de que afecten al embarazo. En los hombres, la revisión andrológica puede ser útil si hay antecedentes o molestias. Si existe una historia familiar de infertilidad, el médico puede valorar estudios genéticos.
Complicaciones
Si no se trata
- Si no se evalúa la infertilidad, es posible que no se detecten problemas que empeoran con el tiempo, como la endometriosis o la enfermedad inflamatoria pélvica.
- La ausencia de tratamiento puede prolongar la angustia emocional y afectar a la autoestima o a la relación de pareja.
- En algunos casos, retrasar la consulta reduce las opciones de éxito, especialmente en mujeres a partir de los 35 años.
Pronóstico a largo plazo
Las técnicas de reproducción asistida han ayudado a millones de personas en el mundo a tener hijos. Aunque no siempre se logra al primer intento, cada vez hay más opciones y más conocimiento. Con un equipo médico de confianza y apoyo emocional, muchas personas consiguen su objetivo o encuentran alternativas como la donación de gametos o la adopción. La esperanza y el acompañamiento son parte importante del camino.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 1 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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