Asma y terapias complementarias: cómo complementar su tratamiento
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El asma es una enfermedad de los pulmones que hace que las vías respiratorias (los tubos por donde pasa el aire) se inflamen y se estrechen. Esto puede causar dificultad para respirar, silbido al respirar, tos y opresión en el pecho. Las terapias complementarias son prácticas que se usan junto con el tratamiento médico habitual, como la respiración profunda, la relajación o la acupuntura. No curan el asma, pero algunas personas las usan para sentirse mejor y manejar el estrés.
Datos clave
- El asma es una enfermedad crónica, pero la mayoría de las personas pueden llevar una vida activa con el tratamiento adecuado.
- Las terapias complementarias no deben sustituir el tratamiento médico recetado por su profesional de salud.
- Aprender a respirar bien y manejar el estrés puede ayudar a reducir los síntomas en algunas personas.
- Si tiene síntomas de asma, es importante que un profesional de salud haga el diagnóstico y revise su plan de tratamiento.
Sí, el asma es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en el mundo. Afecta a millones de personas de todas las edades.
Puede aparecer a cualquier edad, pero es más común que comience en la infancia. También afecta con frecuencia a adultos, especialmente a mujeres después de la adolescencia y a personas con antecedentes familiares de asma o alergias.
Síntomas
- Dificultad para respirar tan fuerte que no puede decir frases completas: llame de inmediato a los servicios de emergencia de su país (en España, 112).
- Labios o cara de color azulado o grisáceo
- Cansancio extremo por esforzarse para respirar
- Sensación de que el inhalador de alivio no hace efecto
- ⚠Síntomas que empeoran a pesar de usar el tratamiento de alivio
- ⚠Tos o silbidos que no mejoran en varias horas
- ⚠Fiebre con falta de aire
- ⚠Despertarse por la noche con dificultad para respirar
Síntomas comunes
- Dificultad para respirar
- Silbido o pito al respirar
- Tos, sobre todo de noche o temprano en la mañana
- Opresión o dolor en el pecho
- Sensación de que falta el aire
Síntomas en niños
- Tos repetida que empeora al jugar, reír o por la noche
- Cansancio o menos energía al hacer ejercicio
- Respiración rápida o con silbido
- Tensión de los músculos del cuello o del pecho al respirar
Síntomas en adultos mayores
- Falta de aire que limita actividades diarias como subir escaleras
- Cansancio o confusión por falta de oxígeno
- Tos que no se va
- Mayor riesgo de complicaciones por otras enfermedades
Causas
Causas principales
- El asma es una enfermedad inflamatoria: el sistema de defensa del cuerpo reacciona de más a ciertos desencadenantes.
- La inflamación hace que las vías respiratorias se hinchen, se llenen de moco y los músculos a su alrededor se aprieten.
Factores de riesgo
- Antecedentes familiares de asma o alergias
- Alergias como rinitis alérgica o eczema
- Infecciones respiratorias frecuentes en la infancia
- Exposición al humo del tabaco, incluso durante el embarazo o la niñez
- Aire contaminado o sustancias irritantes en el trabajo
- Sobrepeso y obesidad
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si nota que su inhalador de alivio le dura menos de lo habitual o necesita usarlo más veces.
- Si los síntomas despiertan por la noche con frecuencia.
- Si tiene una crisis y no mejora con su plan de acción.
Programe una cita de rutina si:
- Si tose, tiene silbidos o le falta el aire más de dos veces por semana.
- Si las actividades diarias o el ejercicio le cuestan más de lo normal.
- Si quiere probar una terapia complementaria: hable primero con su profesional de salud.
Diagnóstico
El diagnóstico lo hace un médico de cabecera o un especialista. Para diagnosticar el asma, el profesional pregunta sobre los síntomas, la historia familiar y las cosas que empeoran o mejoran la respiración. También hace un examen físico y algunas pruebas de respiración.
Pruebas que se pueden realizar
- Espirometría: soplar con fuerza en un aparato que mide cuánto aire puede expulsar y con qué rapidez.
- Prueba de reversibilidad: medir la respiración antes y después de usar un inhalador que abre las vías respiratorias.
- Prueba de provocación bronquial: en algunos casos, se usan sustancias para ver si las vías respiratorias reaccionan demasiado.
- Medición del flujo máximo (peak flow): un pequeño aparato que mide la fuerza con la que sopla el aire.
Qué esperar en su cita
El proceso puede tomar varias consultas. Es posible que el médico le pida llevar un registro de sus síntomas o usar un medidor de flujo en casa. No se preocupe si necesita repetir pruebas: el asma puede variar y las pruebas ayudan a confirmar el diagnóstico.
Tratamiento
Aunque el asma no tiene cura, se puede controlar muy bien. El tratamiento se adapta a cada persona y suele incluir inhaladores de mantenimiento para prevenir los síntomas y un inhalador de alivio rápido para las crisis. Las terapias complementarias pueden usarse como apoyo, pero solo después de hablar con su profesional de salud y sin suspender los medicamentos recetados.
Autocuidado en el hogar
- Identifique y evite sus desencadenantes, como humo, polvo, polen o resfriados.
- Tome los inhaladores de mantenimiento tal como se los recetaron, aunque se sienta bien.
- Aprenda técnicas de respiración lenta y relajación para usar en momentos de estrés o dificultad respiratoria.
- Mantenga un peso saludable y haga actividad física de forma regular, según le indique su médico.
- Tenga un plan de acción escrito para saber qué hacer si los síntomas empeoran.
Tratamientos médicos
El tratamiento médico del asma se basa en inhaladores. Un tipo de inhalador se usa a diario para prevenir la inflamación y otro para aliviar rápidamente los síntomas cuando aparecen. En algunos casos, el médico puede añadir otros tratamientos si el asma no está bien controlada. Nunca cambie ni deje su tratamiento sin consultar al profesional de salud.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No se necesita cirugía para el asma en la mayoría de los casos. En situaciones muy graves y difíciles de tratar, algunos especialistas pueden considerar procedimientos específicos, pero se reservan para casos excepcionales.
Vivir con esta afección
Vivir con asma significa aprender a reconocer las señales de que algo va mal y actuar a tiempo. Con un buen plan de tratamiento, la mayoría de las personas pueden hacer ejercicio, trabajar y dormir bien.
Consejos de estilo de vida
- Evite fumar y exponerse al humo del tabaco.
- Use fundas antiácaros en la cama si es alérgico al ácaro del polvo.
- Limpie la casa con paños húmedos y aspire con frecuencia para reducir el polvo.
- Lávese las manos a menudo para prevenir resfriados y otras infecciones respiratorias.
- Tome las vacunas recomendadas, como la de la gripe, según su profesional de salud.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial que cure el asma. Llevar una alimentación variada con frutas y verduras ayuda a la salud general. Hacer ejercicio de forma regular es bueno, pero caliente antes, use el inhalador de alivio si su médico se lo indica y vaya a su ritmo.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con asma puede generar preocupación, estrés o ansiedad, sobre todo si las crisis son frecuentes. El estrés emocional también puede empeorar los síntomas. Hable con su médico si se siente abrumado; él o ella puede orientarle y, si es necesario, recomendar apoyo psicológico. Si alguna vez siente que no puede manejar la angustia, busque ayuda profesional. En una crisis emocional, llame a una línea local de apoyo en salud mental o, si es una emergencia, a los servicios de emergencia de su país.
Prevención
El asma no siempre se puede prevenir, pero es posible reducir el número de crisis si se controla bien y se evitan los desencadenantes. En los niños, evitar el humo del tabaco durante el embarazo y la infancia ayuda a reducir el riesgo.
Vacunas
Las vacunas contra la gripe, la COVID-19 y la neumonía pueden ayudar a prevenir infecciones respiratorias que suelen desencadenar crisis de asma. Consulte a su profesional de salud qué vacunas le corresponden.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado general para el asma en personas sin síntomas. Si tiene tos, silbidos o falta de aire repetidos, consulte a su médico para que le haga una evaluación.
Complicaciones
Si no se trata
- Crisis de asma frecuentes que requieren visitas a urgencias
- Daño permanente en las vías respiratorias por inflamación repetida
- Dormir mal por tos o falta de aire nocturna
- Limitaciones para hacer ejercicio o trabajar
- En casos graves, riesgo de insuficiencia respiratoria
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con asma, con el tratamiento adecuado y un buen plan de acción, viven una vida plena y activa. Aunque el asma no tiene cura, el control es muy bueno hoy en día. Muchas personas con asma han practicado deporte, han viajado y han tenido carreras exitosas. La clave está en seguir el tratamiento, revisarse con su médico y no tener miedo de pedir ayuda.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 14 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.
Guidance may differ by country or region. Confirm local recommendations with a qualified healthcare provider.