Asthma control in pregnancy
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El asma es una enfermedad crónica de los pulmones que causa inflamación y estrechamiento de las vías respiratorias, lo que dificulta la respiración. Durante el embarazo, mantener el asma bajo control es fundamental para la salud de la madre y del bebé.
Datos clave
- El asma puede mejorar, empeorar o mantenerse igual durante el embarazo.
- Un buen control del asma reduce el riesgo de complicaciones como parto prematuro o bajo peso al nacer.
- La mayoría de los medicamentos para el asma son seguros durante el embarazo cuando son recetados por un médico.
Sí, el asma es una de las afecciones crónicas más frecuentes en mujeres embarazadas. Afecta a entre el 4% y el 8% de los embarazos.
Afecta a mujeres embarazadas que ya tenían asma antes del embarazo, y en algunos casos puede aparecer por primera vez durante el embarazo.
Síntomas
- Dificultad grave para respirar que no mejora con el inhalador de rescate
- Labios o uñas de color azul o grisáceo
- Incapacidad para hablar más de unas pocas palabras seguidas
- Sensación de pánico o confusión extrema
- ⚠Aumento de los síntomas a pesar de usar el tratamiento habitual
- ⚠Necesidad de usar el inhalador de rescate más de lo normal (por ejemplo, más de 2 veces por semana)
- ⚠Fiebre alta con síntomas respiratorios
Síntomas comunes
- Sibilancias (silbido al respirar)
- Falta de aire o sensación de ahogo
- Opresión en el pecho
- Tos, especialmente por la noche o temprano en la mañana
Síntomas en niños
- Los síntomas en niños son similares, pero pueden manifestarse como tos persistente, fatiga al jugar y respiración rápida.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, los síntomas pueden ser menos típicos y a menudo se confunden con otras afecciones. Puede haber mayor fatiga y dificultad para realizar actividades cotidianas.
Causas
Causas principales
- Inflamación crónica de las vías respiratorias que las hace sensibles a ciertos desencadenantes.
- Exposición a alérgenos como polen, ácaros del polvo, pelo de animales o moho.
- Irritantes como humo de tabaco, contaminación del aire, olores fuertes o cambios de clima.
Factores de riesgo
- Antecedentes personales o familiares de asma o alergias.
- Tener sobrepeso u obesidad antes del embarazo.
- Infecciones respiratorias frecuentes.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si los síntomas empeoran rápidamente o no mejoran con el medicamento de alivio rápido.
- Si tiene dificultad para respirar o siente que no puede realizar sus actividades diarias.
Programe una cita de rutina si:
- Al planificar un embarazo o al confirmarlo, para revisar el plan de control del asma.
- En cada control prenatal, para ajustar el tratamiento según sea necesario.
- Si nota cambios en su patrón habitual de síntomas.
Diagnóstico
El médico diagnostica el asma mediante la historia clínica, un examen físico y pruebas de función pulmonar, como la espirometría (soplar en un aparato para medir la capacidad pulmonar). Durante el embarazo, a veces se evita la espirometría y se usa la medición del flujo máximo con un medidor portátil.
Pruebas que se pueden realizar
- Espirometría (antes del embarazo o si es necesario)
- Prueba de flujo máximo (medir la velocidad del aire al exhalar con un aparato pequeño)
- Pruebas de alergia (si se sospechan desencadenantes alérgicos)
Qué esperar en su cita
El médico le explicará cómo medir su flujo máximo en casa, le indicará un plan de acción por escrito y le recetará medicamentos seguros para el embarazo. Es posible que la deriven a un neumólogo o alergólogo para un seguimiento especializado.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es mantener el asma bajo control con la menor cantidad de medicamentos necesarios, para que usted y su bebé reciban suficiente oxígeno. El tratamiento se ajusta según la gravedad y la etapa del embarazo.
Autocuidado en el hogar
- Conozca y evite sus desencadenantes (alérgenos, humo, contaminación).
- Use su medidor de flujo máximo diariamente para monitorear su asma.
- Siga el plan de acción que le dio su médico, tomando los medicamentos según lo indicado.
- Mantenga una buena hidratación y descanse lo suficiente.
Tratamientos médicos
Los médicos recetan medicamentos inhalados para controlar la inflamación (llamados corticoides inhalados) y otros para aliviar los síntomas rápidamente (broncodilatadores). En casos más graves, pueden usar pastillas o inyecciones, siempre evaluando los riesgos y beneficios. Nunca cambie ni suspenda el tratamiento sin consultar a su médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No aplica. El asma no se trata con cirugía.
Vivir con esta afección
Llevar un registro de sus síntomas y del flujo máximo le ayudará a detectar cambios a tiempo. Mantenga sus medicamentos siempre a mano y evite las situaciones que le desencadenen crisis.
Consejos de estilo de vida
- No fume ni permita que fumen cerca de usted.
- Reduzca la exposición a alérgenos (use fundas antiácaros, limpie el hogar con frecuencia).
- Practique técnicas de relajación para controlar el estrés, que puede empeorar el asma.
Dieta y ejercicio
Lleve una alimentación equilibrada rica en frutas, verduras y grasas saludables. El ejercicio moderado, como caminar o nadar, es beneficioso si el asma está controlado. Consulte a su médico antes de iniciar una rutina de ejercicios.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir ansiedad o preocupación por la salud del bebé. Hable con su médico o un profesional de salud mental si estos sentimientos le abruman.
Prevención
No se puede prevenir el asma, pero sí se pueden prevenir las crisis manteniendo un buen control, evitando los desencadenantes y siguiendo el tratamiento indicado.
Vacunas
Se recomienda la vacuna contra la influenza (gripe) y la vacuna contra la tos ferina (dTpa) durante el embarazo, ya que las infecciones respiratorias pueden desencadenar ataques de asma.
Programas de detección
No existe un examen de detección rutinario para el asma. Si tiene factores de riesgo o síntomas, consulte a su médico.
Complicaciones
Si no se trata
- Parto prematuro o bebé con bajo peso al nacer
- Aumento del riesgo de preeclampsia (presión arterial alta en el embarazo)
- Crisis asmáticas graves que requieren hospitalización para la madre
Pronóstico a largo plazo
Con el control adecuado, la mayoría de las mujeres con asma tienen embarazos saludables y dan a luz bebés sanos. Es importante trabajar en equipo con su médico para ajustar el tratamiento según sea necesario.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 19 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.