Asthma in pregnancy
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El asma es una enfermedad de los pulmones que dificulta la respiración. Durante el embarazo, muchas mujeres con asma pueden tener un embarazo saludable si manejan bien su condición.
Datos clave
- El asma bien controlado durante el embarazo no suele causar problemas graves.
- Es importante seguir el tratamiento recetado por el médico, incluso durante el embarazo.
- Dejar de fumar y evitar los desencadenantes del asma ayuda a mantenerlo bajo control.
Sí, el asma es una de las enfermedades crónicas más comunes en el embarazo. Afecta aproximadamente al 8 % de las mujeres embarazadas.
Afecta a mujeres de todas las edades que ya tenían asma antes del embarazo. En algunos casos, el asma puede aparecer por primera vez durante el embarazo.
Síntomas
- Dificultad muy grave para respirar (no puede hablar oraciones completas)
- Labios o uñas de color azul o grisáceo
- Confusión o somnolencia
- El medicamento de alivio rápido no funciona o dura menos de 2 horas
- ⚠Síntomas que empeoran a pesar de usar el inhalador de alivio
- ⚠Necesidad de usar el inhalador de alivio más de 2 veces por semana
- ⚠Fiebre alta o tos con flema de color
Síntomas comunes
- Falta de aire o sensación de opresión en el pecho
- Sibilancias (un silbido al respirar)
- Tos, especialmente por la noche o al hacer ejercicio
- Dificultad para respirar profundamente
Causas
Causas principales
- El asma es causado por una inflamación de las vías respiratorias (los tubos que llevan el aire a los pulmones).
- En el embarazo, los cambios hormonales y el crecimiento del útero pueden afectar la respiración, pero no causan asma nuevo. El asma ya existente puede mejorar, empeorar o permanecer igual.
Factores de riesgo
- Antecedentes familiares de asma o alergias
- Tener otras enfermedades alérgicas como eccema o rinitis alérgica
- Obesidad
- Fumar o exposición al humo de tabaco
- Infecciones respiratorias frecuentes
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dificultad para respirar que empeora rápidamente
- Si su inhalador de alivio no le funciona como antes
- Si nota que el bebé se mueve menos de lo normal
Programe una cita de rutina si:
- En el primer control del embarazo, informe a su médico que tiene asma
- Acuda a todas las citas de seguimiento con su médico de cabecera o neumólogo para ajustar el tratamiento
Diagnóstico
Si ya tiene asma, el médico revisará su historial y hará un seguimiento con pruebas de función pulmonar. En algunos casos, si el diagnóstico es nuevo, se realizan pruebas específicas, todas seguras durante el embarazo.
Pruebas que se pueden realizar
- Espirometría: soplar en un aparato para medir cuánto aire pueden expulsar los pulmones
- Medición del flujo máximo (pico flujo): un pequeño dispositivo portátil para medir la velocidad del aire al exhalar
- Prueba de provocación bronquial (solo en casos seleccionados y siempre supervisada)
Qué esperar en su cita
El médico le explicará cada prueba. La espirometría es indolora y no representa riesgo para el bebé. Es probable que le pidan que lleve un diario de sus síntomas y del uso del inhalador.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es controlar los síntomas y mantener el asma estable, para que usted y su bebé reciban suficiente oxígeno. El tratamiento se adapta al embarazo y se usan medicamentos que son seguros.
Autocuidado en el hogar
- Identifique y evite los desencadenantes del asma (polvo, polen, humo, olores fuertes)
- Use el inhalador según lo recetado, incluso si se siente bien
- Lleve un registro de sus síntomas y del pico flujo si el médico se lo indica
- Descanse lo suficiente y evite el estrés
- No fume ni esté cerca de personas que fumen
Tratamientos médicos
El tratamiento principal son los inhaladores. Algunos son de uso diario para prevenir los síntomas (inhaladores de control) y otros se usan solo cuando hay síntomas (inhaladores de alivio). Su médico elegirá los más seguros para el embarazo. En casos graves, pueden recetarse medicamentos orales, siempre bajo estricta supervisión médica. Nunca suspenda ni cambie el tratamiento por su cuenta.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No suele ser necesaria cirugía para el asma. Si surgiera alguna complicación que requiera cirugía, su equipo médico coordinará el cuidado con anestesiólogos experimentados.
Vivir con esta afección
Vivir con asma en el embarazo implica llevar un plan de acción escrito por su médico. Aprenda a reconocer las señales de un ataque de asma y sepa cuándo usar cada medicamento. Mantenga comunicación abierta con su obstetra y su neumólogo.
Consejos de estilo de vida
- Evite el humo del tabaco y los ambientes con mucho polvo o químicos
- Limpie su hogar con productos suaves y evite los ambientadores fuertes
- Si tiene alergias, use filtros de aire si es posible
- Haga ejercicio moderado con autorización médica (como caminar o nadar)
- Duerma con la cabeza elevada si la dificultad para respirar empeora al acostarse
Dieta y ejercicio
Una alimentación equilibrada y rica en frutas, verduras y pescado puede ayudar a reducir la inflamación. El ejercicio moderado, como caminar, es seguro y beneficioso, pero siempre consulte primero con su médico. Evite actividades que requieran mucho esfuerzo si el asma no está bien controlado.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con asma y embarazo puede generar ansiedad o estrés. Es normal sentirse preocupada. Hable con su médico o una psicóloga especializada. Recuerde que el control del asma es muy bueno para la salud mental de la futura mamá. Si en algún momento siente que no puede con la situación, busque apoyo de inmediato.
Prevención
El asma no se puede prevenir, pero sí se puede controlar muy bien. Durante el embarazo, lo más importante es seguir el tratamiento, evitar desencadenantes y acudir a todas las citas médicas.
Vacunas
Las vacunas recomendadas durante el embarazo, como la de la gripe y la tos ferina, son seguras y ayudan a prevenir infecciones que podrían empeorar el asma. Consulte a su médico.
Programas de detección
No existe una prueba de detección para el asma. Pero si tiene antecedentes, se hará un seguimiento cercano desde el inicio del embarazo.
Complicaciones
Si no se trata
- Si el asma no se controla, puede reducir el oxígeno que llega al bebé, aumentando el riesgo de parto prematuro o bajo peso al nacer
- Puede provocar que el bebé crezca menos de lo esperado
- En la madre, puede causar crisis asmáticas graves que requieran hospitalización
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de las mujeres con asma tienen embarazos y bebés sanos. Con un tratamiento adecuado y seguimiento médico, el riesgo de complicaciones es muy bajo. Mantenga la esperanza y confíe en su equipo de salud.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Asociación de Asma de tu país · Consulta con tu médico o farmacia local para conocer asociaciones en tu región
Líneas de ayuda
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 17 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.