Aterosclerosis
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La aterosclerosis es una enfermedad de las arterias. Poco a poco, sustancias como colesterol y grasa se acumulan en la pared interna de las arterias y forman una «placa». Esa placa endurece y estrecha la arteria, por lo que la sangre encuentra más dificultad para llegar al corazón, el cerebro u otras partes del cuerpo.
Datos clave
- Pasa en silencio durante muchos años y suele detectarse cuando ya ha causado un problema.
- La placa puede romperse y provocar un coágulo, que es la causa de infartos y derrames.
- Aunque no se puede curar por completo, se puede frenar y controlar muy bien.
Es muy frecuente. Se calcula que casi todas las personas tienen algo de rigidez o placa en las arterias a partir de los 50 años, aunque en muchos casos no causa síntomas.
Puede afectar a cualquier persona, pero tienen más riesgo los hombres a partir de los 45 años y las mujeres después de la menopausia. También es más común en quienes fuman, tienen diabetes, presión arterial alta o colesterol alto.
Síntomas
- Dolor intenso en el centro del pecho que dura más de unos minutos, o que va y viene.
- Dificultad para respirar de forma repentina.
- Debilidad o adormecimiento en la cara, un brazo o una pierna, especialmente en un solo lado.
- Dificultad para hablar o entender lo que dicen.
- Pérdida repentina de la vista o de la coordinación.
- Si nota estos signos, llame de inmediato a los servicios de emergencia (112 en España, o el número local de su país).
- ⚠Dolor en el pecho que aparece con esfuerzo y desaparece con reposo.
- ⚠Dolor en las piernas al caminar cada vez más frecuente o intenso.
- ⚠Palpitaciones o latidos muy desordenados.
- ⚠Mareo o desmayo sin causa clara.
Síntomas comunes
- No suele dar síntomas en sus etapas iniciales.
- Dolor en el pecho (angina) al hacer esfuerzo o emocionarse.
- Falta de aire o fatiga con actividades que antes se hacían con facilidad.
- Dolor o calambres en las piernas al caminar, que se alivian con reposo.
- Mareos o sensación de mareo al cambiar de posición.
Causas
Causas principales
- Daño en la pared interna de la arteria, que puede venir de la presión arterial alta, el colesterol, el tabaco o la diabetes.
- La inflamación y la acumulación de colesterol en ese punto dañado.
- La formación de una placa que crece con el tiempo y reduce el paso de la sangre.
Factores de riesgo
- Tabaquismo o exposición al humo de tabaco.
- Hipertensión arterial (presión alta).
- Colesterol elevado, especialmente el llamado colesterol 'malo'.
- Diabetes.
- Obesidad o sobrepeso.
- Vida sedentaria.
- Edad avanzada.
- Antecedentes familiares de enfermedad del corazón o derrame cerebral.
Cuándo consultar a un médico
Diagnóstico
El médico le preguntará por sus síntomas, sus hábitos y su historia familiar. Le tomará la presión arterial, auscultará el corazón y las arterias del cuello, y le pedirá análisis de sangre. Según lo que encuentre, puede solicitar pruebas de imagen para ver si hay placa y cómo está el flujo sanguíneo.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre (colesterol total, colesterol LDL, triglicéridos y glucosa).
- Electrocardiograma (ECG), para ver el ritmo del corazón.
- Ecografía de las arterias del cuello (carótidas) o de las piernas.
- Índice tobillo-brazo, que compara la presión en el tobillo y en el brazo.
- Prueba de esfuerzo, para evaluar el corazón durante el ejercicio.
- Angiotomografía (TAC) o resonancia, si el médico lo considera necesario.
Qué esperar en su cita
La mayoría de estas pruebas son indoloras y se hacen en consulta o en un centro de salud. Algunas requieren no haber comido antes. Su médico le explicará cada paso y los resultados. Con ellos podrá hacer un plan de prevención a su medida.
Tratamiento
El objetivo es frenar la acumulación de placa, evitar que se formen coágulos y aliviar los síntomas. Se logra combinando una alimentación saludable, ejercicio, abandono del tabaco y, si hace falta, medicamentos. También existen técnicas para abrir las arterias cuando están muy obstruidas.
Autocuidado en el hogar
- Deje de fumar y evite el humo del tabaco.
- Haga ejercicio moderado al menos 150 minutos a la semana, repartidos en días.
- Lleve una alimentación baja en sal, grasas saturadas y azúcares.
- Consiga y mantenga un peso saludable.
- Tome la medicación siempre a la misma hora y sin saltarse dosis.
Tratamientos médicos
El médico puede recetarle fármacos para bajar la presión arterial, reducir el colesterol o controlar la glucosa. También puede incluir medicamentos que evitan que las plaquetas de la sangre se peguen y formen coágulos. Todos estos tratamientos deben ser indicados y supervisados por un profesional. Nunca los tome por su cuenta ni deje de tomarlos sin consultar.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Cuando una arteria está muy estrecha o se ha cerrado, puede ser necesario un procedimiento para restablecer el flujo. Por ejemplo, se puede introducir un stent, una pequeña malla tubular que mantiene abierta la arteria, o hacer una cirugía de bypass para crear una vía alternativa. Su médico decidirá si es necesaria y qué opción es mejor.
Vivir con esta afección
Con el control adecuado, la mayoría de las personas con aterosclerosis llevan una vida normal. Eso sí, requiere tomar la medicación a diario, acudir a los controles y mantener unos hábitos sanos. No está solo: su equipo de salud le acompaña.
Consejos de estilo de vida
- Mida su presión en casa si se lo indican y anote los valores.
- Reduzca el estrés con paseos, respiración profunda o aficiones que le gusten.
- Evite el consumo de alcohol en exceso o en muy poco tiempo.
- Duerma entre 7 y 9 horas y trate de descansar bien.
Dieta y ejercicio
Pruebe la dieta mediterránea: mucha verdura, fruta, legumbres, pescado y un puñadito de frutos secos. Cocine con aceite de oliva y limite la carne roja, los embutidos y los fritos. Haga ejercicio aeróbico suave, como caminar a buen paso o montar en bicicleta, según le indique su médico. Si nota dolor en el pecho o en la pierna al hacerlo, pare y coméntelo.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir ansiedad, miedo o tristeza ante el diagnóstico. Hable de estos sentimientos con su médico y con sus personas cercanas. Cuidar su estado de ánimo es tan importante como tomar la medicación. Si en algún momento se siente muy angustiado o tiene pensamientos de hacerse daño, pida ayuda de inmediato a su centro de salud o a los servicios de emergencia.
Prevención
Sí, en gran medida se puede prevenir. Los mismos hábitos saludables que frenan la aterosclerosis la evitan: no fumar, comer sano, moverse a diario, mantener un peso adecuado y controlar la presión, el colesterol y la glucosa. Empezar cuanto antes, incluso en la infancia, da los mejores resultados.
Vacunas
Las vacunas no previenen directamente la aterosclerosis, pero la gripe y el neumococo pueden complicar las enfermedades del corazón. Por eso, es recomendable preguntar al médico si estas vacunas le convienen.
Programas de detección
Hágase revisiones periódicas si tiene más de 40 años o si tiene factores de riesgo. Un simple análisis de sangre y una medición de la presión permiten conocer su riesgo cardiovascular y actuar a tiempo.
Complicaciones
Si no se trata
- Infarto de miocardio (corazón).
- Derrame cerebral (ictus).
- Enfermedad arterial periférica, con dolor y mala circulación en las piernas.
- Insuficiencia renal a largo plazo.
- Aneurisma, que es un abombamiento anormal de la arteria.
Pronóstico a largo plazo
La aterosclerosis no se cura del todo, pero se puede controlar muy bien durante décadas. Con el tratamiento adecuado, los cambios de vida y el seguimiento médico, la gran mayoría de las personas conserva su calidad de vida y previene las complicaciones graves. Hay mucha esperanza.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 1 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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