Lesión de Bankart: Desgarro del Labrum del Hombro
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La lesión de Bankart es un desgarro en el labrum, un anillo de cartílago que rodea la cavidad del hombro y ayuda a mantener la cabeza del hueso del brazo en su lugar. Ocurre cuando la parte delantera e inferior de este anillo se desprende, generalmente después de que el hombro se sale de su sitio (luxación). Esto puede hacer que el hombro se sienta inestable o que se vuelva a salir con facilidad.
Datos clave
- El labrum es un tejido fibrocartilaginoso que profundiza la 'copa' del hombro y le da estabilidad.
- La lesión suele aparecer tras una luxación anterior del hombro (cuando la cabeza del húmero se desplaza hacia delante).
- Puede causar dolor, sensación de que el hombro 'se sale' y dificultad para hacer ciertos movimientos, especialmente por encima de la cabeza.
- El tratamiento puede incluir fisioterapia y, en algunos casos, cirugía artroscópica para reparar el desgarro.
Es una de las lesiones de hombro más frecuentes en personas deportistas y en quienes han tenido una luxación de hombro, sobre todo en adultos jóvenes.
Afecta principalmente a adultos jóvenes y a deportistas que practican deportes de contacto o de lanzamiento (como fútbol, rugby, baloncesto, natación o béisbol). También puede verse en personas mayores tras una caída, aunque con menos frecuencia.
Síntomas
- Llame a los servicios de emergencia (112 en España, o el número local de su país) de inmediato si tras una lesión en el hombro presenta:
- Dolor intenso con deformidad visible en el hombro (puede indicar luxación o fractura).
- Incapacidad total para mover el brazo.
- Entumecimiento, hormigueo o palidez en la mano o el brazo afectado.
- ⚠Si tiene un dolor de hombro intenso que no cede con reposo y hielo.
- ⚠Si sospecha que su hombro se ha salido de sitio y no ha sido recolocado por un profesional.
- ⚠Si no puede mover el brazo con normalidad después de una caída o lesión.
Síntomas comunes
- Dolor en la parte delantera del hombro.
- Sensación de que el hombro está suelto, que se va a salir o que se 'sale' con ciertos movimientos.
- Chasquidos, crujidos o atrapamiento al mover el brazo.
- Debilidad en el hombro.
- Disminución del rango de movimiento, especialmente al levantar el brazo.
- Sensación de inestabilidad al alcanzar objetos hacia delante o al lanzar.
Síntomas en niños
- Dolor de hombro después de una caída o lesión durante el deporte.
- El niño evita mover el brazo o lo protege con la otra mano.
- Llanto o molestia al levantar el brazo.
- Sensación de que el hombro 'cede' o se sale.
Síntomas en adultos mayores
- Dolor menos intenso pero rigidez y dificultad para mover el hombro.
- Dolor al dormir sobre el hombro afectado.
- Pérdida de fuerza al realizar tareas cotidianas como levantar objetos o peinarse.
- Sensación de inestabilidad o que el hombro se desliza.
Causas
Causas principales
- Luxación (dislocación) anterior del hombro, en la que la cabeza del húmero se sale hacia delante y desgarra el labrum.
- Lesión deportiva directa, como una caída sobre el brazo extendido o un golpe fuerte en el hombro.
- Movimientos repetitivos de lanzamiento o extensión forzada del brazo que provocan un desgaste en el labrum.
Factores de riesgo
- Practicar deportes de contacto o de lanzamiento.
- Haber tenido una luxación previa del hombro.
- Ser joven, especialmente menor de 30 años (mayor probabilidad de inestabilidad recurrente).
- Tener laxitud articular (hiperlaxitud) o articulaciones flexibles por herencia.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Llame a emergencias si el hombro se ve deformado o no puede moverlo.
- Consulte el mismo día si el dolor es muy intenso o si nota entumecimiento o debilidad en el brazo.
- Si su hombro se ha luxado, acuda a urgencias para que lo evalúe un médico.
Programe una cita de rutina si:
- Si lleva más de unos días con dolor o sensación de inestabilidad en el hombro.
- Si nota chasquidos, atrapamiento o que el hombro 'se sale' al hacer actividades normales.
- Si una lesión de hombro anterior no ha seguido bien con fisioterapia.
Diagnóstico
Su médico le preguntará cómo ocurrió la lesión y qué síntomas tiene. Luego explorará su hombro: comprobará el rango de movimiento, la fuerza y la estabilidad. Le hará movimientos específicos para ver si el hombro se siente suelto o doloroso. Si sospecha una lesión del labrum, es probable que le pida pruebas de imagen.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía: permite descartar fracturas óseas o una luxación.
- Resonancia magnética (RM): es la prueba más utilizada para ver el labrum y otros tejidos blandos del hombro. A veces se inyecta contraste en la articulación (artrorresonancia) para ver mejor el desgarro.
- Artroscopia diagnóstica: solo en algunos casos, el médico introduce una cámara pequeña en la articulación para confirmar y visualizar la lesión con detalle.
Qué esperar en su cita
Es normal que la exploración del hombro implique moverlo en distintas posiciones, lo que puede causar molestias. Para la resonancia magnética deberá estar acostado y quieto dentro de una máquina durante unos 30–60 minutos. Si le van a hacer una artroscopia, estará sedado o dormido y la prueba se hace en quirófano. Después de las pruebas, su médico le explicará los resultados y las opciones de tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento depende del tamaño y la ubicación del desgarro, su edad, su nivel de actividad y si el hombro queda inestable. Muchas personas mejoran con tratamiento conservador, que incluye reposo, fisioterapia y control del dolor por un tiempo. Otras necesitan cirugía para reinsertar el labrum y estabilizar el hombro.
Autocuidado en el hogar
- Aplique hielo en el hombro durante 15–20 minutos cada 2–3 horas los primeros días para reducir el dolor y la inflamación (nunca directamente sobre la piel; use una toalla).
- Descanse el hombro y evite levantar objetos pesados o hacer movimientos bruscos durante unos días.
- Use un cabestrillo o vendaje solo si su médico lo recomienda y por el tiempo que indique.
- Realice los ejercicios de fisioterapia que su profesional le enseñe, empezando de forma suave y progresiva.
- Duerma en una posición cómoda, por ejemplo con una almohada bajo el brazo afectado para darle soporte.
Tratamientos médicos
El tratamiento médico puede incluir medicamentos para aliviar el dolor y la inflamación, siempre recetados o recomendados por un profesional sanitario. La fisioterapia es una parte fundamental: se realizan ejercicios progresivos para recuperar la movilidad y reforzar los músculos que dan estabilidad al hombro. En ocasiones, una inmovilización temporal con cabestrillo ayuda a proteger el hombro durante los primeros días.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía puede recomendarse si, tras un buen periodo de fisioterapia, el hombro sigue inestable o si usted es un deportista joven con luxaciones repetidas. La operación, generalmente artroscópica (con pequeñas incisiones), repara y fija el labrum desgarrado al borde de la cavidad del hombro, devolviendo la estabilidad. Su equipo médico le explicará los beneficios y riesgos de la intervención y el proceso de rehabilitación.
Vivir con esta afección
Durante la recuperación, evite movimientos bruscos, levantar pesos o actividades que exijan lanzar o alcanzar objetos por encima de la cabeza hasta que su médico o fisioterapeuta lo autorice. Aprenda a proteger su hombro en las actividades diarias, por ejemplo usando el otro brazo para cargar bolsas. Siga su plan de rehabilitación con constancia.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga una buena postura: evite encorvar los hombros hacia adelante.
- Realice ejercicios suaves de fortalecimiento y estiramiento del hombro, la espalda y el cuello, según las indicaciones de su fisioterapeuta.
- Caliente bien antes de hacer deporte y use técnica correcta en los lanzamientos.
- Evite dormir directamente sobre el hombro afectado.
- Si practica deportes de contacto, hable con su médico sobre cuándo y cómo volver a jugar con seguridad.
Dieta y ejercicio
Siga una alimentación equilibrada y rica en proteínas, vitamina C y calcio, que ayudan a reparar los tejidos. El ejercicio es parte del tratamiento: su fisioterapeuta le dará una serie de ejercicios para mejorar el rango de movimiento y fortalecer los músculos que sostienen el hombro. Avance poco a poco y no fuerce el brazo cuando sienta dolor agudo.
Salud mental y bienestar emocional
Una lesión de hombro puede limitar su vida diaria, el deporte o el trabajo, y es normal sentirse frustrado, ansioso o desanimado. Hable con su médico o con un profesional de salud mental si nota que estas emociones le superan. El apoyo de la familia y los amigos también es muy importante. Si tiene pensamientos de hacerse daño o una crisis emocional intensa, busque ayuda de inmediato a través de los servicios de emergencia locales o de una línea de crisis.
Prevención
No todas las lesiones de Bankart pueden prevenirse, porque ocurren en situaciones de fuerza o impacto inesperadas. Sin embargo, mantener los músculos del hombro fuertes, practicar técnicas deportivas correctas y evitar movimientos de riesgo cuando se tiene hiperlaxitud puede reducir las probabilidades.
Complicaciones
Si no se trata
- Inestabilidad crónica del hombro, con episodios repetidos de luxación o subluxación.
- Desgaste del cartílago articular (artrosis precoz) por la fricción anormal.
- Daño adicional en otras estructuras del hombro, como el manguito rotador o el nervio.
- Limitación funcional y dolor persistente que dificultan el deporte o las tareas diarias.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas mejoran. Muchas vuelven a sus actividades y deportes después de la fisioterapia o de la cirugía. El pronóstico es bueno si se sigue el plan de rehabilitación y se acude a las revisiones con el especialista.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 2 de agosto de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.