Brucelosis: qué es, síntomas y tratamiento
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La brucelosis es una infección causada por la bacteria Brucella. Las personas la contraen al tener contacto con animales infectados o al consumir lácteos sin pasteurizar, como leche o queso crudo. Produce fiebre, sudoración, dolor de espalda y cansancio.
Datos clave
- Se transmite principalmente por consumir leche o queso sin pasteurizar de cabras, ovejas o vacas infectadas.
- No se contagia fácilmente de persona a persona.
- Con tratamiento y controles médicos, la mayoría de las personas se recupera por completo.
Es poco común en la mayoría de los países. Se presenta con mayor frecuencia en zonas rurales del Mediterráneo, Medio Oriente, África, Asia y América Latina.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más frecuente en ganaderos, veterinarios, trabajadores de mataderos y personas que viajan a regiones donde la enfermedad es común.
Síntomas
- Dificultad para respirar.
- Dolor en el pecho intenso.
- Confusión repentina o pérdida de la conciencia.
- Hemorragia o moretones sin explicación.
- Fiebre muy alta con decaimiento extremo.
- ⚠Fiebre que dura más de una o dos semanas a pesar del tratamiento.
- ⚠Dolor de espalda o articulaciones que empeora.
- ⚠Cansancio extremo que impide realizar las actividades diarias.
- ⚠Síntomas que reaparecen después de haber mejorado.
Síntomas comunes
- Fiebre que va y viene, a veces alta.
- Sudoración nocturna abundante.
- Cansancio, debilidad y malestar general.
- Dolor de cabeza.
- Dolor en las articulaciones, especialmente en espalda, caderas y rodillas.
- Pérdida de apetito y de peso sin causa clara.
Síntomas en niños
- Fiebre persistente o que sube y baja.
- Irritabilidad, llanto sin causa aparente o malestar general.
- Dolor abdominal.
- Hinchazón o dolor en las articulaciones.
- Fatiga y falta de apetito.
Síntomas en adultos mayores
- La fiebre puede ser leve o pasar desapercibida.
- Confusión o disminución de la actividad diaria.
- Dolor de espalda persistente.
- Debilidad y pérdida de apetito.
- Mayor riesgo de complicaciones en el corazón, los huesos o las articulaciones.
Causas
Causas principales
- Consumir leche o productos lácteos sin pasteurizar, como queso fresco o mantequilla hechos con leche cruda.
- Tener contacto con sangre, orina, placenta o tejidos de animales infectados.
- Inhalar polvo o pequeñas partículas en granjas, establos o mataderos que contienen la bacteria.
- Manipular carne cruda de animales infectados sin la protección adecuada.
Factores de riesgo
- Trabajar en ganadería, veterinaria, mataderos o laboratorios.
- Consumir lácteos crudos o sin pasteurizar, especialmente en zonas rurales.
- Viajar a países o regiones donde la brucelosis es común.
- Cazar o trabajar con animales silvestres, como ciervos o jabalíes.
- No usar guantes ni mascarilla al atender animales enfermos.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene fiebre persistente, especialmente con sudoración nocturna.
- Si presenta dolor intenso en la espalda, las articulaciones o el abdomen.
- Si cree que pudo estar en contacto con animales infectados o consumió lácteos sin pasteurizar.
Programe una cita de rutina si:
- Si la fiebre no desaparece después de una semana.
- Si el cansancio, el dolor o la pérdida de apetito afectan su vida diaria.
- Si está embarazada y tuvo una posible exposición a animales o a lácteos crudos.
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus síntomas, sus viajes, su trabajo y los alimentos que consume. Luego hará un examen físico y pedirá análisis de sangre u otras pruebas para buscar la bacteria.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para buscar anticuerpos contra la Brucella.
- Cultivo de sangre, médula ósea u otros fluidos para intentar aislar la bacteria.
- Prueba molecular (PCR) que detecta el material genético de la bacteria.
- Radiografías o resonancia magnética si hay dolor de espalda o articulaciones, para revisar huesos y articulaciones.
Qué esperar en su cita
Pueden ser necesarias varias muestras de sangre porque la bacteria no siempre aparece a la primera. El diagnóstico puede tardar algunos días, por eso es importante dar al médico toda la información sobre una posible exposición.
Tratamiento
La brucelosis se trata con antibióticos. Es fundamental tomarlos durante el tiempo completo que indique el médico, aunque desaparezcan los síntomas, para eliminar la bacteria y evitar recaídas.
Autocuidado en el hogar
- Descansar todo lo necesario, especialmente las primeras semanas.
- Beber abundante líquido para mantenerse hidratado.
- Seguir las indicaciones del médico para controlar la fiebre y el malestar.
- Evitar el alcohol, ya que puede interferir con el tratamiento y el hígado.
- No suspender los antibióticos por cuenta propia.
Tratamientos médicos
Se usan antibióticos combinados durante varias semanas o meses. El médico elegirá el tratamiento según la edad, el estado general y si hay complicaciones. En casos más graves, puede ser necesaria la atención hospitalaria con medicamentos por vía intravenosa.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No suele ser necesaria la cirugía. Solo en casos poco frecuentes, si se forma un absceso, que es una acumulación de pus, en un hueso o en un órgano, podría requerirse un drenaje o una intervención, pero no es lo habitual.
Vivir con esta afección
Durante el tratamiento, la fatiga y el dolor pueden limitar sus actividades. Es importante darse tiempo para recuperarse, organizar el día con pausas y pedir ayuda en tareas físicas. Muchas personas necesitan días de reposo o una baja laboral temporal.
Consejos de estilo de vida
- Lavarse bien las manos después de tocar animales o productos animales.
- Usar guantes y protección si trabaja con animales o en el matadero.
- Consumir únicamente lácteos pasteurizados y carne bien cocida.
- Evitar el alcohol y el tabaco durante el tratamiento.
- Acudir a todas las citas de control para asegurarse de que la infección se ha curado.
Dieta y ejercicio
Comer de forma variada y equilibrada ayuda al sistema inmunitario. Cuando el médico lo indique y se sienta con fuerzas, puede hacer ejercicio suave como caminar, comenzando poco a poco y aumentando el esfuerzo según tolere.
Salud mental y bienestar emocional
Enfrentar una enfermedad que dura semanas o meses puede causar ansiedad, tristeza o frustración. Es normal sentirse agotado. Hablar con la familia, el médico o un profesional de salud mental puede ayudar a sobrellevar las emociones.
Prevención
Sí, en gran medida. La mejor manera es evitar el consumo de leche y productos lácteos sin pasteurizar, y usar protección al trabajar con animales o sus tejidos.
Vacunas
No existe una vacuna humana contra la brucelosis. En algunos países se vacuna a los animales, pero esto no protege directamente a las personas.
Programas de detección
Las personas con alto riesgo, como ganaderos o trabajadores de laboratorio, deben informar a su médico si tienen síntomas o una exposición clara, para que se les hagan las pruebas necesarias.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección del corazón, conocida como endocarditis, que puede ser grave.
- Inflamación del hígado o del bazo.
- Infección en huesos o articulaciones, que puede causar dolor crónico.
- Inflamación del sistema nervioso, como meningitis.
- Cansancio y dolor que duran meses, incluso después del tratamiento.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y un tratamiento completo, la mayoría de las personas logra curarse por completo. La recuperación puede ser lenta, pero es normal. Seguir las indicaciones del médico y acudir a los controles es la mejor manera de prevenir complicaciones y recuperar la calidad de vida.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.