Candida auris: una infección por hongos que necesita atención médica
Resumen
La Candida auris es un tipo de hongo (levadura) que puede causar infecciones graves en el cuerpo. Vive en la piel, el intestino o en superficies y puede propagarse de una persona a otra. En personas con sistemas inmunes débiles o que reciben atención médica en hospitales, puede entrar en la sangre o en órganos y causar una infección peligrosa. Se llama 'auris' porque se descubrió por primera vez en el canal auditivo (oído) de una persona, pero puede afectar muchas partes del cuerpo.
Datos clave
- Es un hongo que puede ser resistente a varios medicamentos antimicóticos.
- Puede vivir en la piel sin causar enfermedades: se llama 'colonización'.
- Se propaga principalmente en hospitales y centros de atención médica.
- Requiere higiene estricta y limpieza especial para detener su propagación.
No, la Candida auris es poco común en la población general. Se encuentra con mayor frecuencia en hospitales y en personas que ya están enfermas. Sin embargo, en algunos centros médicos ha habido brotes, por eso los equipos de salud están muy atentos para controlarla.
Afecta principalmente a personas hospitalizadas, especialmente en unidades de cuidados intensivos (UCI), o a personas con sistemas inmunes debilitados. También corren mayor riesgo quienes tienen catéteres (tubos para dar medicamentos o líquidos), quienes han estado tomando antibióticos o medicamentos antimicóticos por mucho tiempo, y quienes tienen enfermedades crónicas o se han sometido a cirugías recientes.
Síntomas
- Llama a los servicios de emergencia de tu país (por ejemplo, 112 en España) o pide ayuda médica urgente si presentas estos síntomas:
- Fiebre muy alta con escalofríos y temblores.
- Confusión repentina o no poder despertarse.
- Respiración rápida o dificultad para respirar.
- Presión arterial muy baja: sensación de desmayo, piel fría y pálida.
- Dolor intenso en el pecho o en el abdomen.
- ⚠Fiebre persistente que no baja con medidas generales.
- ⚠Malestar general que empeora.
- ⚠Señales de infección en una herida, como enrojecimiento, calor o pus.
- ⚠Si estás hospitalizado o en un centro de cuidado y presentas síntomas de infección, avisa al personal de enfermería de inmediato.
Síntomas comunes
- Fiebre o escalofríos que no mejoran, incluso después de tomar medicamentos para la fiebre.
- Debilidad o sensación de mucho cansancio.
- Sudoración excesiva o sensación de malestar general.
- En algunos casos, no hay síntomas: se detecta porque la persona tiene el hongo en la piel (colonización).
Síntomas en niños
- Fiebre y escalofríos.
- Irritabilidad o llanto inconsolable.
- Somnolencia o dificultad para despertarse.
- Dificultad para alimentarse o rechazo al pecho o a la comida.
- Piel manchada o coloración anormal.
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o desorientación repentina.
- Caídas sin causa aparente.
- Presión arterial baja o mareos.
- Cambios en el nivel de energía, como quedarse dormido con facilidad.
- Fiebre o temperatura corporal anormalmente baja.
Causas
Causas principales
- La Candida auris se transmite por contacto directo con la piel de una persona colonizada o infectada.
- También puede vivir en superficies, como barandillas de camas, equipos médicos, mesas y termómetros.
- Puede entrar al cuerpo a través de catéteres (tubos) en venas o en la vejiga, o a través de heridas y cortes.
Factores de riesgo
- Estar hospitalizado, especialmente en unidades de cuidados intensivos.
- Tener un sistema inmune debilitado (por ejemplo, por enfermedades, trasplantes o algunos tratamientos).
- Llevar dispositivos médicos como catéteres, sondas o respiradores.
- Haber recibido antibióticos o medicamentos antimicóticos recientemente.
- Tener enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades renales o pulmonares.
- Haberse sometido a cirugía reciente.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes fiebre, escalofríos o malestar intenso y estás hospitalizado o has estado hospitalizado recientemente.
- Si estás recibiendo atención médica en casa y tienes señales de infección sistémica.
- Si se te ha informado de que estás colonizado con Candida auris y presentas algún síntoma nuevo.
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes preguntas sobre la infección y quieres saber si necesitas alguna revisión.
- Si vas a ser operado o te van a colocar un catéter y quieres hablar con tu médico sobre los riesgos.
- Si has tenido contacto con alguna persona infectada y te sientes preocupado.
Diagnóstico
El diagnóstico lo hace un equipo de salud. Se toma una muestra de la zona donde se sospecha la infección, como la sangre, la orina, la piel o una herida. Esa muestra se envía al laboratorio para ver si crece el hongo. A veces también se hacen pruebas para diferenciar la Candida auris de otros tipos de hongos, porque no es fácil de identificar con métodos comunes.
Pruebas que se pueden realizar
- Cultivo: se coloca la muestra en un medio especial para ver si crece el hongo.
- Pruebas de laboratorio especiales, como la espectrometría de masas MALDI-TOF o la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), para identificar la especie exacta.
- Pruebas de sensibilidad a medicamentos antimicóticos, para saber qué medicamentos pueden ser útiles.
Qué esperar en su cita
El médico o la enfermera te explicará los pasos. Si la muestra es de sangre, se extrae de una vena del brazo. Si es de piel, se pasa un hisopo (algo parecido a un algodón largo) suavemente por la zona. Los resultados pueden tardar varios días, porque el hongo debe crecer en el laboratorio. Mientras tanto, el equipo de salud tomará las precauciones necesarias para evitar que se propague.
Tratamiento
El tratamiento depende de la gravedad de la infección y de los resultados de las pruebas de laboratorio. Como la Candida auris puede ser resistente a varios medicamentos antimicóticos, el médico elegirá la terapia más adecuada para cada caso. En personas que solo están colonizadas (sin infección), no siempre se necesita tratamiento: a veces la colonización desaparece sola y, además, tratar hongos sin necesidad puede contribuir a la resistencia.
Autocuidado en el hogar
- Sigue al pie de la letra las indicaciones de tu equipo médico.
- Lávate las manos con agua y jabón o usa un desinfectante de manos a base de alcohol, especialmente después de tocar superficies en el hospital.
- Informa a cualquier profesional de salud que te atienda que tienes o has tenido Candida auris.
- Cuida la piel: evita cortes y mantén limpia cualquier herida.
Tratamientos médicos
Los médicos usan medicamentos antimicóticos, que son fármacos que combaten las infecciones por hongos. Pueden administrarse por vía intravenosa (a través de una vena) o en pastillas. La elección se basa en las pruebas de sensibilidad, y en algunos casos se combinan dos o más medicamentos para aumentar la eficacia. En personas con catéteres u otros dispositivos, puede ser necesario retirarlos o cambiarlos. Solo un profesional de la salud puede decidir el mejor tratamiento, nunca lo decidas por tu cuenta.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos casos, se realiza un procedimiento para retirar un catéter o un dispositivo infectado, o para drenar una acumulación de pus (absceso). Esto ayuda a eliminar la fuente de la infección y que los medicamentos funcionen mejor.
Vivir con esta afección
Si te han diagnosticado colonización o una infección por Candida auris, es importante que sigas las recomendaciones de tu equipo sanitario. En casa, si estás colonizado, puedes llevar una vida normal, pero debes mantener una buena higiene, como lavarte las manos con frecuencia y limpiar las superficies que tocas. Cuando visites un centro de salud, avisa siempre para que tomen las precauciones necesarias.
Consejos de estilo de vida
- Lava tus manos con frecuencia, sobre todo antes de comer o tocar heridas.
- Usa tu propia toalla y utensilios personales; no los compartas con otras personas.
- Mantén las heridas cubiertas y limpias.
- Evita la automedicación con antibióticos o antimicóticos; estos deben ser recetados por un médico.
Dieta y ejercicio
Una alimentación equilibrada ayuda a mantener las defensas. Incluye frutas, verduras, proteínas y cereales integrales. En cuanto al ejercicio, haz actividad física suave según tu capacidad, como caminar, siempre que tu médico lo permita. El reposo es clave si tienes una infección aguda.
Salud mental y bienestar emocional
Enfrentar una infección por un hongo resistente puede generar ansiedad, miedo o preocupación. Es normal sentirse así. Habla con tu médico, tu familia o con un profesional de salud mental. Recuerda que hay equipos especializados en controlar estas infecciones y que la mayoría de las personas reciben el tratamiento adecuado. Si en algún momento sientes tristeza o desesperanza, pide ayuda: no estás solo.
Prevención
Sí, la Candida auris se puede prevenir, especialmente en los hospitales, con una buena higiene de manos y una limpieza y desinfección adecuada de las superficies y los equipos médicos. Los centros de salud deben poner en práctica protocolos para detectar y aislar a los pacientes colonizados o infectados. Si estás en el hospital, no dudes en recordar al personal que se lave las manos antes de tocarte.
Vacunas
No existe una vacuna para prevenir la infección por Candida auris.
Programas de detección
Algunos hospitales, cuando hay un brote, pueden hacer pruebas de detección (tomas de muestras con hisopo de la piel) en pacientes de alto riesgo para encontrar a los que están colonizados. Esto no se hace de manera rutinaria en la población general.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección en la sangre (llamada candidemia), que puede ser grave.
- Infección en órganos como el corazón, el cerebro, los riñones o los huesos.
- Sepsis: respuesta extrema del cuerpo a la infección que puede dañar órganos y poner en peligro la vida.
- Propagación del hongo a otras personas, especialmente en el hospital.
Pronóstico a largo plazo
Aunque la Candida auris puede ser un desafío médico, es muy importante saber que se puede tratar. Los equipos de salud detectan estos casos con rapidez y usan las herramientas más adecuadas para cada paciente. Las personas que no tienen el sistema inmune muy debilitado suelen recuperarse bien. La ciencia avanza y cada vez hay más forma de combatir estas infecciones. Si has puesto en riesgo la salud, el primer paso es confiar en los profesionales que te atienden y seguir sus indicaciones; hay muchas razones para tener esperanza.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Las fuentes utilizadas para este artículo incluyen las referencias que se enumeran a continuación.
Última actualización: 20 de octubre de 2026
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