Cellulitis in children
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La celulitis es una infección bacteriana que afecta las capas profundas de la piel y el tejido que está debajo. No es lo mismo que la celulitis que a veces llamamos 'piel de naranja' en las piernas. Esta infección hace que la piel se ponga roja, hinchada, caliente y dolorosa. En los niños, suele aparecer en las piernas, los brazos o la cara, pero puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo.
Datos clave
- Es causada por bacterias que entran a través de un corte, raspón, picadura de insecto u otra lesión en la piel.
- Con tratamiento antibiótico adecuado, la mayoría de los niños se recuperan por completo en unos días.
- Si no se trata a tiempo, la infección puede propagarse a la sangre u otras partes del cuerpo y volverse grave.
La celulitis en niños es una infección bastante común. Puede ocurrir a cualquier edad, pero es más frecuente en niños en edad escolar que juegan al aire libre y pueden lastimarse la piel.
Afecta a niños de todas las edades, desde bebés hasta adolescentes. Los niños que tienen cortes, raspaduras, eczema (piel seca y con comezón) o picaduras de insectos tienen más riesgo. También es más común en niños con el sistema inmunológico debilitado, como los que reciben quimioterapia o tienen diabetes.
Síntomas
- Fiebre muy alta (más de 39°C) que no baja con medicamentos
- El área enrojecida se extiende muy rápido (en pocas horas)
- El niño parece muy enfermo, está muy somnoliento o no responde bien
- Dificultad para respirar
- Manchas moradas o ampollas grandes en la piel
- El niño no puede mover la parte afectada
- ⚠Fiebre que dura más de 24 horas
- ⚠El enrojecimiento no mejora después de 1 o 2 días de tratamiento
- ⚠El niño siente mucho dolor o la hinchazón empeora
- ⚠Salida de pus o líquido de la herida
Síntomas comunes
- Piel enrojecida que se extiende rápidamente
- Hinchazón en el área afectada
- La piel se siente caliente al tacto
- Dolor o sensibilidad al tocar la zona
- Fiebre (temperatura alta)
Síntomas en niños
- Irritabilidad o llanto sin motivo claro
- Pérdida de apetito o no querer comer
- Cansancio excesivo o somnolencia
- El niño o la niña puede quejarse de dolor en una pierna o brazo
- Enrojecimiento que crece rápidamente en pocas horas
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, los síntomas pueden ser menos evidentes, como confusión o malestar general
- Pueden tener menos fiebre que los niños
- La piel se vuelve frágil y puede romperse con facilidad
Causas
Causas principales
- Bacterias (generalmente estreptococos o estafilococos) que entran a la piel a través de una herida
- Cortadas, raspaduras, picaduras de insectos, quemaduras pequeñas o piel agrietada por eczema
- Infecciones en los pies (como pie de atleta) que pueden dejar entrar bacterias
Factores de riesgo
- Tener la piel lastimada o con heridas abiertas
- Picaduras de insectos o mordeduras de animales
- Enfermedades de la piel como eczema o psoriasis
- Sistema inmunológico débil (por ejemplo, por quimioterapia o VIH)
- Tener sobrepeso o mala circulación en las piernas
- No limpiar bien las heridas o no cubrirlas adecuadamente
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el niño tiene fiebre y la piel se ve roja, hinchada y caliente
- Si el enrojecimiento se extiende rápidamente
- Si el niño está muy irritable, somnoliento o no quiere jugar
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene una herida que no se cura después de unos días
- Si la piel alrededor de un raspón se pone roja y sensible
Diagnóstico
El médico examinará la piel del niño y preguntará sobre los síntomas y posibles lesiones recientes. Por lo general, el diagnóstico se hace solo con ver la piel y escuchar la historia.
Pruebas que se pueden realizar
- En algunos casos, se puede tomar una muestra de la herida con un hisopo para identificar la bacteria (cultivo)
- Análisis de sangre si la infección parece grave o hay fiebre alta
- Rara vez, una ecografía u otros estudios de imagen si se sospecha que hay pus profundo (absceso)
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser rápida. El médico le explicará si el niño necesita antibióticos y le indicará cómo cuidar la piel en casa. Es posible que le pida volver en 1 o 2 días para verificar que la infección esté mejorando.
Tratamiento
El tratamiento principal para la celulitis infantil son los antibióticos, que eliminan las bacterias causantes. Dependiendo de la gravedad, los antibióticos se pueden administrar por boca (jarabe o pastillas) o por vía intravenosa (a través de una vena) en el hospital si la infección es grave.
Autocuidado en el hogar
- Mantenga la zona afectada limpia y seca
- Ponga una compresa fría o hielo envuelto en un paño para reducir la hinchazón y el dolor
- Eleve la parte del cuerpo afectada (por ejemplo, apoyando la pierna en un cojín)
- Asegúrese de que el niño descanse lo suficiente
- No apriete ni reviente ninguna ampolla o herida
- Administre los antibióticos exactamente como lo indique el médico, aunque el niño se sienta mejor
Tratamientos médicos
El médico recetará antibióticos por vía oral (jarabe o pastillas) para la mayoría de los casos. Es importante completar todo el tratamiento, incluso si los síntomas mejoran. Si la infección es muy grave o el niño tiene fiebre alta, puede necesitar antibióticos por vía intravenosa en un hospital. En algunos casos, si se forma un absceso (bolsa de pus), el médico puede drenarlo (sacar el pus).
¿Cuándo se considera la cirugía?
Rara vez se necesita cirugía. Solo si se forma un absceso grande que no drena por sí solo, el médico puede hacer una pequeña incisión para sacar el pus.
Vivir con esta afección
Mientras el niño está en tratamiento, es normal que esté más cansado. Dele tiempo para descansar y juegos tranquilos. Mantenga la zona afectada limpia y revise a diario si el enrojecimiento disminuye o aumenta. Si el niño va a la escuela, pregunte al médico si puede asistir o si debe quedarse en casa.
Consejos de estilo de vida
- Evite que el niño rasque o toque la herida
- Córteles las uñas para que no se lastimen si se rascan
- Use ropa suelta que no irrite la piel infectada
- Si tiene eczema, mantenga la piel bien hidratada con cremas según lo indicado por el médico
Dieta y ejercicio
No se necesita una dieta especial. Ofrezca al niño comidas ligeras y mucha agua para mantenerse hidratado. Puede hacer actividad física ligera cuando se sienta mejor, pero evite deportes de contacto o actividades que puedan lastimar la zona hasta que la piel esté completamente sana.
Salud mental y bienestar emocional
Los niños pueden sentir miedo o molestia por el dolor y las visitas al médico. Explíqueles con palabras simples que los antibióticos ayudarán a que se sientan mejor. Abrácelos y dedíqueles tiempo para juegos tranquilos. Si nota mucha ansiedad o cambios en el sueño, converse con el pediatra.
Prevención
Sí, se puede reducir el riesgo. La clave es cuidar bien la piel y tratar cualquier herida de inmediato.
Vacunas
Existen vacunas contra algunas bacterias que causan celulitis, como la vacuna antineumocócica y la vacuna contra la varicela (que previene ampollas que pueden infectarse). Consulte con su pediatra el calendario de vacunación.
Programas de detección
No hay pruebas de detección para la celulitis. La mejor prevención es estar atento a cualquier lesión en la piel y mantenerla limpia.
Complicaciones
Si no se trata
- La infección puede extenderse a la sangre (sepsis), lo cual es una emergencia médica
- Puede formarse un absceso (bolsa de pus) que necesita drenaje
- Infección en los huesos (osteomielitis) o en las articulaciones
- Infección en los ganglios linfáticos (linfangitis)
Pronóstico a largo plazo
Con tratamiento antibiótico temprano, la gran mayoría de los niños se recuperan completamente sin problemas a largo plazo. Si se trata a tiempo, las complicaciones son muy raras. Es importante seguir las indicaciones del médico y no suspender el tratamiento antes de tiempo.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 18 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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