Enfermedad de Charcot-Marie-Tooth (CMT)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La enfermedad de Charcot-Marie-Tooth (CMT) es un grupo de trastornos hereditarios que dañan los nervios periféricos, es decir, los nervios que están fuera del cerebro y la médula espinal. Esto causa debilidad y pérdida de sensibilidad, sobre todo en los pies, las piernas y las manos. Se llama así por los tres médicos que la describieron por primera vez.
Datos clave
- Es hereditaria, no contagiosa, y está presente desde el nacimiento.
- Afecta los nervios que controlan los músculos y los que transmiten la sensibilidad.
- Suele comenzar en los pies y las piernas, y con el tiempo puede afectar las manos.
- No tiene cura, pero muchas personas pueden llevar una vida activa y plena.
- La esperanza de vida suele ser normal.
Es una de las enfermedades neurológicas hereditarias más frecuentes. Se calcula que afecta a aproximadamente 1 de cada 2,500 personas en todo el mundo.
Puede afectar a hombres y mujeres por igual y a personas de cualquier edad. Los síntomas suelen aparecer en la adolescencia o en los primeros años de la edad adulta, pero también pueden comenzar en la infancia o en la edad adulta avanzada.
Síntomas
- Dificultad para respirar que aparece de repente.
- Debilidad severa que comienza de forma repentina en brazos o piernas.
- Hormigueo o entumecimiento que sube rápidamente desde los pies hasta el pecho.
- ⚠Caídas frecuentes que causan lesiones o sangrado.
- ⚠Dolor intenso o que empeora de forma significativa.
- ⚠Llagas en los pies que no se notan o que no cicatrizan.
- ⚠Imposibilidad repentina de mover una parte del cuerpo que antes podías mover.
Síntomas comunes
- Debilidad en los músculos de los pies y las piernas.
- Dificultad para levantar la parte delantera del pie (lo que se llama pie caído).
- Pies con arco muy alto o con dedos en martillo (dedos doblados).
- Entumecimiento, hormigueo o sensación de ardor en los pies o las manos.
- Calambres musculares, sobre todo en las piernas.
- Tropiezos o caídas frecuentes.
- Dificultad para tareas manuales como abotonar una camisa o girar una llave.
- Pérdida de masa muscular en las piernas o los brazos.
Síntomas en niños
- Tropiezos y caídas más frecuentes de lo habitual.
- Correr con dificultad o andar de forma extraña (por ejemplo, arrastrando los pies).
- Debilidad en los pies o las piernas notada al jugar o al hacer deporte.
- Deformidades en los pies, como arco muy alto o dedos torcidos.
- Quejas de dolor o calambres en las piernas.
- Torpeza para agarrar objetos o dificultad para escribir.
Síntomas en adultos mayores
- Mayor dificultad para mantener el equilibrio, especialmente al caminar o estar de pie.
- Más debilidad en las manos, lo que dificulta abrir frascos o sujetar utensilios.
- Pérdida de sensibilidad en los pies que aumenta el riesgo de lesiones sin notarlas.
- Más caídas debido a la debilidad de los tobillos y los pies.
- Fatiga al caminar o al realizar actividades diarias.
Causas
Causas principales
- Cambios en algunos genes (mutaciones) que se heredan de los padres.
- Estas mutaciones afectan a las células que protegen o que forman parte de los nervios periféricos.
- El daño nervioso interrumpe la comunicación entre el cerebro/médula y los músculos, lo que causa debilidad y pérdida de sensibilidad.
Factores de riesgo
- Tener antecedentes familiares de CMT.
- Haber heredado el gen mutado de uno o ambos progenitores.
- En algunos tipos de CMT, no hay antecedentes familiares y el cambio genético ocurre por primera vez en la persona.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes dificultad repentina para respirar o debilidad severa que aparece de golpe, llama a los servicios de emergencia de tu país (112 en España, 911 en muchos países de América Latina).
- Si te caes y te lesiones, o si desarrollas llagas en los pies sin darte cuenta, busca atención médica el mismo día.
Programe una cita de rutina si:
- Si notas debilidad, entumecimiento, hormigueo o deformidades en los pies o las manos de forma progresiva.
- Si tienes tropiezos o caídas frecuentes sin causa clara.
- Si un familiar cercano ha sido diagnosticado con CMT y quieres saber si tú puedes tenerla.
- Si los síntomas interfieren con tus actividades diarias, como caminar, trabajar o escribir.
Diagnóstico
El médico comienza con una historia clínica detallada, un examen físico y una revisión de la historia familiar. Observará tu fuerza muscular, los reflejos, la sensibilidad y la forma de tus pies y manos.
Pruebas que se pueden realizar
- Estudios de conducción nerviosa: miden la velocidad con la que viajan las señales eléctricas por los nervios.
- Electromiografía (EMG): evalúa la actividad eléctrica de los músculos.
- Pruebas genéticas: buscan las mutaciones asociadas a la CMT.
- Análisis de sangre: para descartar otras causas de neuropatía.
- En casos especiales, biopsia de nervio: se toma una pequeña muestra para examinarla al microscopio.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico puede llevar tiempo y puede ser necesario consultar a un neurólogo, que es el especialista en enfermedades del sistema nervioso. Durante las pruebas, es posible que sientas alguna molestia leve, pero no suelen ser dolorosas. Después de confirmar el diagnóstico, el equipo médico te explicará los resultados y las opciones para manejar la enfermedad.
Tratamiento
No existe una cura para la CMT, pero sí hay muchas maneras de aliviar los síntomas, mantener la movilidad y prevenir complicaciones. El tratamiento se adapta a cada persona y puede combinar varias estrategias.
Autocuidado en el hogar
- Haz ejercicios de estiramiento diarios para mantener la flexibilidad de los músculos y tendones.
- Cuida bien tus pies: lávalos, sécarlos y revísalos cada día para detectar heridas o rozaduras.
- Usa calzado cómodo y con buena sujeción; si lo necesitas, plantillas ortopédicas a medida.
- Evita el sobrepeso, porque el exceso de peso puede dificultar la movilidad.
- Protege tus manos con guantes al hacer tareas que puedan causar lesiones.
- Usa ayudas para caminar, como bastones o andadores, si notas que mejoran tu estabilidad.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para aliviar el dolor nervioso, los calambres o las molestias. No se mencionan nombres concretos porque la elección depende de cada paciente. La fisioterapia es clave para fortalecer los músculos, mejorar el equilibrio y evitar contracturas. La terapia ocupacional ayuda a adaptar las actividades diarias y a encontrar herramientas útiles. En algunos casos, se utilizan férulas o plantillas para apoyar los pies y las manos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos casos, se puede considerar la cirugía para corregir deformidades graves de los pies, como el arco muy alto o los dedos en martillo, o para liberar nervios comprimidos. La decisión se toma junto con el cirujano ortopédico y el neurólogo, evaluando los beneficios y riesgos de cada situación.
Vivir con esta afección
Vivir con CMT implica adaptarse poco a poco. Puedes aprender a realizar las tareas de otras maneras, por ejemplo, usar botones automáticos en la ropa, abrecartas o utensilios de cocina con mangos más gruesos. Organiza tu casa para evitar alfombras sueltas y obstáculos que aumenten el riesgo de caídas. Llevar un ritmo tranquilo y descansar cuando lo necesites es parte del cuidado diario.
Consejos de estilo de vida
- Mantente activo dentro de tus posibilidades, con actividades como nadar, montar en bicicleta o hacer yoga.
- Evita el tabaco y el alcohol, ya que pueden dañar aún más los nervios.
- Duerme lo suficiente y controla el estrés con técnicas de relajación.
- Revisa tus pies a diario y acude a un podólogo regularmente.
- Informa a tu familia y amigos sobre tu condición; su apoyo es muy valioso.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada ayuda a mantener un peso saludable y a fortalecer los huesos. El ejercicio suave y regular, como caminar, nadar o el ciclismo, es beneficioso para el corazón y los músculos. Un fisioterapeuta puede diseñar un programa de ejercicios específico para mejorar la fuerza, el equilibrio y la flexibilidad, evitando la fatiga excesiva.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con una enfermedad crónica puede generar ansiedad, tristeza o frustración. Es importante reconocer estos sentimientos y hablar con un profesional de la salud mental, como un psicólogo o un consejero. El apoyo psicológico puede ayudarte a afrontar el diagnóstico y a mantener una actitud positiva.
Prevención
La CMT no se puede prevenir porque es una enfermedad genética hereditaria. Sin embargo, si tienes antecedentes familiares, puedes consultar con un asesor genético antes de tener hijos. Esto ayudará a entender los riesgos y las opciones de planificación familiar.
Programas de detección
La prueba genética puede detectar la mutación en personas sin síntomas que tengan riesgo de heredarla. Esto se debe hacer con asesoramiento genético profesional y siempre comentando los resultados con un especialista.
Complicaciones
Si no se trata
- Deformidades en los pies que empeoran, como arco muy alto o dedos en martillo.
- Caídas frecuentes que pueden provocar fracturas o esguinces.
- Llagas o úlceras en los pies por no notar las rozaduras.
- Debilidad en las manos que puede limitar la capacidad de trabajar o realizar actividades cotidianas.
- Mayor dificultad para caminar, pudiendo necesitar ayudas como bastones o sillas de ruedas en etapas avanzadas.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es variable, pero muchas personas con CMT mantienen una vida activa y productiva. Con cuidados médicos regulares, fisioterapia y adaptaciones en el día a día, la mayoría de las personas conservan la capacidad de caminar y hacer sus actividades durante muchos años. Aunque la enfermedad es progresiva, avanzar de forma lenta y tener opciones de tratamiento da esperanza y permite disfrutar de una buena calidad de vida.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 14 de agosto de 2026
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