Vacuna contra la varicela
Resumen
La varicela es una infección causada por un virus (el virus varicela-zóster) que produce un sarpullido con ampollitas que pican mucho. La vacuna contra la varicela es una inyección que enseña al cuerpo a defenderse de ese virus. Gracias a ella, muchas personas no llegan a tener varicela y, si la tienen, suele ser mucho más leve.
Datos clave
- La vacuna contra la varicela es segura y funciona muy bien para prevenir la enfermedad.
- Se suele poner en la infancia, en dos dosis separadas por varias semanas o meses, según el país.
- También pueden vacunarse adolescentes y adultos que no hayan pasado la varicela ni se hayan vacunado antes.
Antes de que existiera la vacuna, casi todo el mundo pasaba la varicela en la infancia, así que era una enfermedad muy común. En los lugares donde la vacuna forma parte del calendario infantil, ahora se ve mucho menos.
Afecta sobre todo a niños, pero puede darse a cualquier edad en personas que no estén vacunadas y que nunca hayan tenido la enfermedad. Suele ser más molesta y con más riesgo en adultos, en embarazadas, en bebés pequeños y en personas con las defensas bajas (por ejemplo, por un tratamiento médico o una enfermedad).
Síntomas
- Dificultad para respirar, respiración rápida o silbidos al respirar
- Confusión, somnolencia extrema o dificultad para despertar
- Convulsiones (movimientos involuntarios del cuerpo)
- Rigidez de cuello con dolor de cabeza fuerte y fiebre
- Ampollas que sangran o manchas oscuras en la piel junto con fiebre alta y mal estado general
- Deshidratación grave: no orina, boca muy seca, llanto sin lágrimas o gran decaimiento
- ⚠Fiebre alta en un adulto o en un bebé pequeño
- ⚠Ampollas que se ponen muy rojas, calientes, hinchadas o con pus (posible infección de la piel)
- ⚠Vómitos que no paran o dificultad para beber
- ⚠La fiebre vuelve después de varios días de estar mejor
- ⚠Varicela en una embarazada, en un recién nacido o en una persona con las defensas bajas
Síntomas comunes
- Sarpullido rojo que se convierte en ampollitas llenas de líquido y luego en costras
- Picor intenso en la piel
- Fiebre
- Cansancio y sensación de malestar general
- Dolor de cabeza
- Pérdida de apetito
- A veces, llagas pequeñas en la boca
Síntomas en niños
- En los niños suele ser leve: fiebre baja y ampollitas que aparecen en brotes durante 3 a 5 días
- Pueden estar irritables, con poco apetito o con sueño
- La mayoría se recupera en una semana o diez días con cuidados en casa
Síntomas en adultos mayores
- En adultos y adolescentes la varicela tiende a ser más fuerte, con más fiebre y más ampollas
- Puede haber complicaciones como neumonía (infección en los pulmones), por eso conviene consultar pronto
- El riesgo de complicaciones también es mayor en embarazadas y en personas con defensas bajas
Causas
Causas principales
- La causa es el virus varicela-zóster, que se contagia muy fácil de una persona enferma a otra
- Se transmite por el aire (al toser o estornudar) y por contacto con el líquido de las ampollas
- Una persona puede contagiar desde uno o dos días antes de que salga el sarpullido hasta que todas las ampollitas se convierten en costras
Factores de riesgo
- No estar vacunado y no haber pasado nunca la varicela
- Convivir o pasar mucho tiempo con alguien que tiene varicela
- Tener las defensas bajas por una enfermedad o un tratamiento médico
- Estar embarazada o tener un bebé pequeño en casa
- Ser adulto: la enfermedad suele ser más fuerte que en los niños
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si aparecen los síntomas de alarma de la sección anterior, acude a urgencias o llama al servicio de emergencias
- Si la varicela le da a una embarazada, a un recién nacido o a alguien con las defensas bajas, consulta el mismo día
- Si las ampollas se infectan o la fiebre es muy alta y no cede
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes dudas sobre si tú o tu hijo estáis vacunados o habéis pasado la varicela
- Si estáis pensando en vacunaros, por ejemplo antes de un viaje, un embarazo o por trabajo
- Si quieres revisar el calendario de vacunación de tu familia
- Si tras la vacuna aparece alguna molestia que te preocupa
Diagnóstico
El diagnóstico de la varicela se hace casi siempre con una consulta y mirando la piel: el patrón de ampollitas en distintas fases es muy característico. En el caso de la vacunación, no hace falta ninguna prueba: basta con revisar tu historial de vacunas o preguntarte si pasaste la enfermedad.
Pruebas que se pueden realizar
- Exploración de la piel y preguntas sobre los síntomas y el contacto con personas enfermas
- Revisión del calendario o cartilla de vacunación
- En casos poco claros, el médico puede pedir un análisis de sangre o una muestra del líquido de una ampolla
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser corta y sencilla. Si vas por la vacuna, te preguntarán si has pasado la varicela, si tienes alguna alergia importante o alguna condición de salud, y te explicarán cuántas dosis necesitas y cuándo ponerlas.
Tratamiento
La varicela la cura el propio cuerpo: no existe un tratamiento que elimine el virus de golpe. Lo que se hace es aliviar el picor y la fiebre y vigilar que no aparezcan complicaciones. En el caso de la vacuna, el objetivo es prevenir la enfermedad, y las molestias que pueda causar son normalmente leves y pasajeras.
Autocuidado en el hogar
- Descansa y bebe líquidos a menudo para no deshidratarte
- Baños de agua tibia y paños frescos en la piel ayudan con el picor
- Usa ropa ligera y holgada, y sábanas suaves
- Mantén las uñas cortas y limpias para no romper las ampollas al rascarte
- Lávate las manos con frecuencia, sobre todo después de tocar las ampollas
- Evita el contacto con embarazadas, bebés pequeños y personas con las defensas bajas hasta que todas las ampollas tengan costra
- No des a niños ni adolescentes medicamentos para la fiebre o el dolor sin consultar antes con un profesional sanitario: algunos no son seguros en la infancia
Tratamientos médicos
El profesional sanitario puede recomendar medidas para aliviar el picor y la fiebre, y en personas con mayor riesgo de complicaciones (adultos, embarazadas, personas con defensas bajas) puede valorar un tratamiento específico contra el virus. Nunca empieces un medicamento por tu cuenta ni reutilices recetas antiguas: consulta siempre con tu médico o tu farmacéutico. Si tienes varicela, es importante avisar en la consulta antes de entrar, para no contagiar a otras personas en la sala de espera.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no forma parte del tratamiento de la varicela ni de la vacunación.
Vivir con esta afección
Durante la varicela, lo habitual es quedarse en casa descansando hasta que todas las ampollitas se hayan secado y tengan costra (normalmente unos 5 a 7 días desde que sale el sarpullido). Conviene avisar al colegio o al trabajo y evitar visitas de personas de riesgo. Si te has vacunado, tu día a día sigue igual: puedes hacer vida normal salvo que el profesional sanitario te indique otra cosa.
Consejos de estilo de vida
- Mantén la casa fresca y bien ventilada; el calor aumenta el picor
- Cambia la ropa de cama a menudo y no compartas toallas
- Lava bien las prendas y los juguetes que hayan estado en contacto con las ampollas
- Evita el contacto cercano con embarazadas y bebés pequeños mientras puedas contagiar
Dieta y ejercicio
Come de forma normal y bebe abundante agua, caldos, zumos o leche. Si hay llagas en la boca, ayuda tomar comida blanda y tibia, y evitar lo muy ácido o salado. El ejercicio intenso y los deportes de contacto deben esperar a que todas las ampollas tengan costra; mientras tanto, un poco de movimiento suave en casa está bien.
Salud mental y bienestar emocional
El picor y tener que quedarse en casa pueden poner de mal humor a niños y adultos. Es normal sentirse cansado, aburrido o irritable durante unos días. Mantén rutinas sencillas, juegos tranquilos y videollamadas con familiares y amigos para no sentirte aislado. Si la preocupación o la tristeza se alargan o se hacen muy intensas, habla con tu profesional sanitario: pedir ayuda es parte del cuidado.
Prevención
Sí, la varicela se puede prevenir en gran medida con la vacuna. Además, si alguien en casa tiene varicela, lavarse las manos con frecuencia, no compartir toallas ni vasos y mantener cierta distancia ayuda a reducir el contagio.
Vacunas
Existe una vacuna contra la varicela que se administra por inyección, normalmente en dos dosis. En muchos países está incluida en el calendario infantil; en otros se recomienda a personas que no han pasado la enfermedad y pertenecen a grupos de riesgo, o a cualquier persona que quiera protegerse. La vacuna es muy eficaz y también puede administrarse a adolescentes y adultos no inmunes. Pregunta a tu profesional sanitario si te corresponde, cuántas dosis necesitas y cuándo ponerlas.
Programas de detección
No hay pruebas de cribado para la varicela. Lo que sí ayuda es revisar tu cartilla de vacunación y, si no estás seguro, preguntar en tu centro de salud. En algunas situaciones (embarazo, trabajo sanitario, tratamiento con medicamentos que bajan las defensas) puede hacerse un análisis de sangre para saber si ya estás protegido.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección bacteriana de las ampollas por rascarse, que puede dejar cicatrices
- Neumonía (infección en los pulmones), más frecuente en adultos y embarazadas
- Deshidratación por fiebre y por no beber lo suficiente
- Infecciones graves en recién nacidos y en personas con las defensas bajas
- Complicaciones neurológicas poco frecuentes, como inflamación del cerebro
- Años después, el virus puede reactivarse y causar herpes zóster
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es muy bueno. La mayoría de los niños y niñas se recuperan sin problemas y quedan protegidos para siempre. En los pocos casos que aparecen, las complicaciones son poco frecuentes y se detectan a tiempo con la vigilancia adecuada. Y con la vacuna, el riesgo baja mucho: por eso se recomienda en tantos países.
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Última actualización: 22 de octubre de 2026
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