Coeliac disease living in children
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La enfermedad celíaca es una condición en la que el sistema de defensas del cuerpo (sistema inmune) ataca al intestino delgado cuando se come gluten. El gluten es una proteína que se encuentra en el trigo, la cebada y el centeno. Este ataque daña las vellosidades del intestino, que son como dedos pequeños que ayudan a absorber los nutrientes de los alimentos. Como resultado, el niño puede tener problemas para absorber vitaminas y minerales.
Datos clave
- Es una enfermedad autoinmune, no una alergia.
- No tiene cura, pero se controla completamente con una dieta sin gluten de por vida.
- Si no se trata, puede causar problemas de crecimiento y otros problemas de salud.
Afecta aproximadamente a 1 de cada 100 personas en todo el mundo, aunque muchas no están diagnosticadas.
Puede aparecer a cualquier edad, pero en los niños suele diagnosticarse entre los 6 meses y los 2 años, cuando comienzan a comer alimentos que contienen gluten.
Síntomas
- Dolor abdominal muy intenso que no se calma
- Vómitos repetidos que impiden mantener líquidos
- Señales de deshidratación grave: boca seca, ojos hundidos, orina muy oscura o poca orina
- Heces con sangre
- ⚠Diarrea que dura más de una semana sin mejorar
- ⚠Pérdida de peso sin motivo
- ⚠Niño que no crece como esperado
- ⚠Erupciones cutáneas que pican mucho
Síntomas comunes
- Diarrea crónica o estreñimiento
- Hinchazón y gases
- Dolor de barriga
- Cansancio y falta de energía
- Pérdida de peso o dificultad para ganar peso
Síntomas en niños
- Crecimiento lento o baja estatura
- Retraso en la pubertad
- Irritabilidad o cambios de humor
- Dientes con esmalte débil o manchas
- Erupción en la piel llamada dermatitis herpetiforme (ampollas que pican)
Síntomas en adultos mayores
- Anemia que no mejora con hierro
- Dolor en las articulaciones
- Hormigueo en manos o pies
- Fatiga crónica
Causas
Causas principales
- Genética: la mayoría de las personas con enfermedad celíaca tienen los genes HLA-DQ2 o HLA-DQ8.
- Consumo de gluten: en personas con esos genes, el gluten desencadena la reacción inmune.
- Factores ambientales: infecciones intestinales, cambios en la microbiota o estrés pueden activar la enfermedad.
Factores de riesgo
- Tener un familiar directo (padre, madre, hermano) con enfermedad celíaca.
- Tener diabetes tipo 1.
- Tener síndrome de Down, síndrome de Turner o síndrome de Williams.
- Tener otras enfermedades autoinmunes como tiroiditis de Hashimoto.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el niño tiene dolor abdominal muy fuerte, vómitos persistentes o signos de deshidratación (boca seca, llanto sin lágrimas, poca orina).
- Si hay sangre en las heces o vómito con aspecto de café molido.
Programe una cita de rutina si:
- Si el niño tiene diarrea o estreñimiento que dura más de dos semanas.
- Si no está ganando peso o creciendo bien.
- Si está muy irritable, cansado o tiene erupciones en la piel que no mejoran.
Diagnóstico
El médico sospecha celiaquía por los síntomas y antecedentes familiares. La confirmación se hace con análisis de sangre y una biopsia del intestino delgado. Es importante que el niño esté comiendo gluten en el momento de las pruebas, para que los resultados sean fiables.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre: mide anticuerpos como la antitransglutaminasa (tTG) y antiendomisio (EMA). Si son altos, sugiere celiaquía.
- Biopsia intestinal: se toma una muestra del intestino delgado mediante una endoscopia mientras el niño está dormido. Se observa si las vellosidades están dañadas.
- Prueba genética: detecta los genes HLA-DQ2 y DQ8. No confirma la enfermedad por sí sola, pero ayuda a descartarla si no están presentes.
Qué esperar en su cita
El proceso puede durar varias semanas. Primero el pediatra pedirá análisis de sangre. Si son positivos, lo derivará a un gastroenterólogo pediátrico para la endoscopia. El niño debe seguir comiendo gluten hasta que se complete el diagnóstico. No es doloroso, pero puede ser molesto. Después del diagnóstico, se inicia la dieta sin gluten de por vida.
Tratamiento
El único tratamiento para la enfermedad celíaca es una dieta estricta sin gluten de por vida. Esto detiene el daño intestinal y permite que el intestino se recupere. No existe medicamento que cure la enfermedad.
Autocuidado en el hogar
- Eliminar todos los alimentos que contengan trigo, cebada, centeno y avena (a menos que sea avena certificada sin gluten).
- Leer siempre las etiquetas de los alimentos procesados, incluso de medicamentos y suplementos.
- Evitar la contaminación cruzada en la cocina: usar utensilios separados, tostadora dedicada, y limpiar bien superficies.
- Cocinar en casa con alimentos naturales sin gluten: frutas, verduras, carnes, pescados, huevos, legumbres, arroz, maíz, quinoa.
Tratamientos médicos
No hay medicamentos para tratar la celiaquía. El médico puede recetar suplementos de vitaminas (como hierro, calcio, vitamina D, ácido fólico) si hay deficiencias. En algunos casos, se usan corticoides por corto tiempo si hay síntomas muy graves, pero solo bajo supervisión médica. No hay medicamentos específicos aprobados para la enfermedad.
Vivir con esta afección
Vivir con celiaquía requiere planificación. Al principio puede ser abrumador, pero con el tiempo se vuelve rutina. Es importante que el niño aprenda a identificar los alimentos seguros. En el colegio, hay que hablar con los maestros para garantizar comidas sin gluten. Cuando el niño va a fiestas o come fuera, se puede llevar su propia comida o elegir restaurantes con opciones seguras.
Consejos de estilo de vida
- Llevar siempre un bocadillo o snack sin gluten por si no hay opciones disponibles.
- Enseñar al niño a leer etiquetas desde pequeño.
- Informar a familiares, amigos y cuidadores sobre la importancia de evitar el gluten.
- Unirse a grupos de apoyo para compartir consejos y recetas.
Dieta y ejercicio
La dieta sin gluten debe ser equilibrada: incluir frutas, verduras, proteínas, grasas saludables y carbohidratos sin gluten como arroz, maíz y papas. El ejercicio es igual de importante que para cualquier niño. No hay restricciones físicas por la celiaquía.
Salud mental y bienestar emocional
El diagnóstico puede hacer que el niño se sienta diferente a sus amigos. Puede haber ansiedad por las comidas, miedo a la contaminación o sentirse excluido en eventos sociales. Es importante escuchar sus emociones, validarlas y buscar ayuda de un psicólogo si es necesario. Hablar abiertamente y normalizar la condición ayuda a reducir el estrés.
Prevención
No se puede prevenir la enfermedad celíaca, ya que es genética. Sin embargo, un diagnóstico temprano y una dieta sin gluten evitan las complicaciones. La lactancia materna y la introducción gradual del gluten (según las guías de alimentación infantil) no han demostrado prevenir la enfermedad.
Programas de detección
No se recomienda hacer cribado (análisis) a toda la población. Sí se aconseja en personas con alto riesgo, como familiares de primer grado de una persona celíaca o quienes tienen enfermedades asociadas (diabetes tipo 1, síndrome de Down). En esos casos, el pediatra puede indicar análisis periódicos.
Complicaciones
Si no se trata
- Desnutrición y falta de vitaminas (hierro, calcio, vitamina D).
- Crecimiento deficiente y baja estatura.
- Osteoporosis (huesos débiles) en la adolescencia o adultez.
- Problemas de fertilidad en el futuro.
- Mayor riesgo de linfoma intestinal (muy poco frecuente).
- Mayor riesgo de otras enfermedades autoinmunes.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y una dieta estricta sin gluten, los niños con enfermedad celíaca pueden vivir una vida completamente normal y saludable. El intestino se recupera, los síntomas desaparecen y el crecimiento se normaliza. No hay razón para perder la esperanza; con el apoyo adecuado, el niño puede disfrutar de la comida y de todas las actividades como cualquier otro niño.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 20 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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