Sífilis congénita
Resumen
La sífilis congénita es una infección que un bebé recibe de su madre durante el embarazo o al nacer. La palabra «congénita» significa que está presente desde el nacimiento. La causa es una bacteria llamada Treponema pallidum, la misma que produce la sífilis en las personas adultas. Cuando una mujer embarazada tiene sífilis sin tratar, la bacteria puede pasar al bebé a través de la placenta (el órgano que alimenta al bebé dentro del vientre). Si se detecta y se trata a tiempo, la mayoría de los bebés se cura por completo.
Datos clave
- Se puede prevenir casi por completo con una prueba de sífilis durante el embarazo y tratamiento a tiempo.
- Muchos bebés no tienen ninguna señal al nacer, por eso las pruebas son tan importantes.
- El tratamiento con antibióticos, indicado por un profesional de salud, cura la infección.
Es poco frecuente en los lugares donde las embarazadas tienen controles y pruebas de forma habitual. Aun así, sigue apareciendo en algunas regiones y en los últimos años ha aumentado en varios países, por eso los controles prenatales son tan valiosos.
Afecta a bebés recién nacidos cuyas madres tuvieron sífilis sin tratar, o con un tratamiento incompleto o tardío, durante el embarazo. No se contagia de un bebé a otro ni por el contacto diario en casa.
Síntomas
- Convulsiones (movimientos involuntarios de todo el cuerpo).
- Dificultad para respirar, respiración muy rápida o labios azulados.
- Bebé muy somnoliento, que no responde o que no se despierta ni para comer.
- Fiebre en un recién nacido de menos de 3 meses.
- ⚠El bebé no come o rechaza el pecho o el biberón.
- ⚠Vómitos repetidos o barriga hinchada.
- ⚠Piel u ojos amarillos que van a más.
- ⚠Sarpullido con ampollas o llagas.
- ⚠Llanto constante o irritabilidad que no se calma.
- ⚠Ojos rojos o con secreción.
Síntomas comunes
- Ninguna señal visible al nacer; es muy frecuente y por eso se hacen análisis.
- Sarpullido o ampollas en la piel, sobre todo en las palmas de las manos y las plantas de los pies.
- Moqueo espeso y constante, a veces con un poco de sangre (se le llama «romadizo»).
- Fiebre leve.
- Ictericia: piel y ojos amarillentos.
- Hígado o bazo más grandes de lo normal (el médico lo nota al tocar la barriga).
- Problemas para comer o poco aumento de peso.
- Inflamación de los huesos, que puede doler y hacer que el bebé mueva menos un bracito o una piernita.
- Ojos rojos o con secreción.
Síntomas en niños
- Problemas de audición o de visión que se notan meses o años después.
- Dientes permanentes con forma o color diferente a lo habitual.
- Hundimiento del puente de la nariz (lo que se llama «nariz en silla de montar»).
- Huesos curvados en las piernas o frente más prominente.
- Retrasos en el desarrollo o dificultades para aprender.
- Convulsiones en los casos más graves.
Causas
Causas principales
- Una bacteria llamada Treponema pallidum, la misma que causa la sífilis.
- La madre tiene sífilis sin tratar, o tratada muy tarde o de forma incompleta, durante el embarazo.
- La bacteria pasa de la madre al bebé a través de la placenta o, a veces, durante el parto por contacto con lesiones.
Factores de riesgo
- No haber tenido controles prenatales o haberlos empezado tarde.
- No haberse hecho la prueba de sífilis en el embarazo, o hacerse solo una.
- Que la pareja sexual de la madre tenga sífilis sin tratar.
- Relaciones sexuales sin preservativo o consumo de drogas.
- Vivir en zonas donde la sífilis es más frecuente o con poco acceso a la atención sanitaria.
- Tener otra infección de transmisión sexual, como el VIH.
- Embarazo no planificado o falta de información sobre el tema.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Estás embarazada y tienes una llaga o un sarpullido en los genitales, las manos o los pies, o te han dicho que tu pareja tiene sífilis.
- Estás embarazada y no te has hecho la prueba de sífilis.
- Tu bebé tiene fiebre, no come, está muy somnoliento o la ictericia empeora.
Programe una cita de rutina si:
- Estás pensando en quedarte embarazada: es un buen momento para hablar de pruebas de infecciones.
- Tienes dudas sobre las pruebas que se hacen durante el embarazo.
- Tu bebé tuvo sífilis congénita y le toca una revisión de seguimiento.
Diagnóstico
El diagnóstico empieza con un análisis de sangre a la madre durante el embarazo. Si hay sospecha, se hacen pruebas al bebé después de nacer. El equipo médico también revisa cómo fue el embarazo y el parto, y los resultados de las pruebas de la madre, para decidir qué estudios necesita el bebé.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre a la embarazada; en muchas zonas se repite más adelante en el embarazo.
- Análisis de sangre del bebé y de la madre para comparar los anticuerpos (defensas del cuerpo).
- Exploración física completa del bebé, incluidos ojos, boca y piel.
- Radiografías de los huesos para ver si hay inflamación.
- Ecografía de la barriga para revisar el hígado y el bazo.
- En algunos casos, punción lumbar: se toma una muestra pequeña del líquido que rodea la médula para ver si la infección llegó al sistema nervioso. El bebé está monitorizado y se usa anestesia local.
- Revisión de la placenta después del parto.
- Pruebas de audición y de visión si hay algún indicio.
Qué esperar en su cita
Las pruebas suelen hacerse en el hospital y los resultados pueden tardar unos días. Es normal sentir miedo o cansancio. Pregunta todo lo que necesites y pide que te expliquen cada paso; puedes ir acompañada.
Tratamiento
El tratamiento consiste en antibióticos que eliminan la bacteria. Cuanto antes se empieza, mejor es el resultado. El bebé suele recibirlos en el hospital, a veces a través de una vía intravenosa, durante el tiempo que indique el equipo médico. La madre y su pareja también necesitan pruebas y tratamiento para evitar nuevas infecciones.
Autocuidado en el hogar
- Cumple todas las citas de seguimiento, aunque el bebé parezca estar perfectamente bien.
- Sigue las indicaciones del equipo sobre la alimentación y el cuidado del bebé.
- Anota tus preguntas y los síntomas que observes para comentarlos en la consulta.
- Pide apoyo a familia o amigos para las visitas al hospital y para poder descansar.
- No faltes a las revisiones de audición y de visión.
Tratamientos médicos
El tratamiento se basa en antibióticos que eliminan la bacteria, siempre indicados por un profesional de salud. La forma de administrarlos (por vía intravenosa en el hospital o con inyecciones) y su duración dependen de la edad del bebé, de los síntomas y de los resultados de las pruebas. La madre y su pareja sexual también deben recibir pruebas y tratamiento. Nunca uses medicamentos por tu cuenta ni los consigas sin receta.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no forma parte del tratamiento habitual de la sífilis congénita. En casos muy concretos, un especialista puede valorar una intervención por problemas en los huesos, los dientes o los ojos, pero esto es poco frecuente.
Vivir con esta afección
La mayoría de los bebés tratados a tiempo lleva una vida normal. El día a día se centra en las revisiones, la alimentación y el sueño del bebé, como con cualquier recién nacido. Poco a poco, las visitas al hospital se van espaciando.
Consejos de estilo de vida
- Mantén los controles del bebé y las pruebas de audición y visión.
- Habla con tu pareja sobre las pruebas y el tratamiento: forma parte del cuidado de los dos.
- Usa preservativo en las relaciones sexuales hasta que el equipo médico confirme que no hay infección.
- Evita el alcohol y otras drogas; si necesitas ayuda, pídela sin vergüenza.
- Si vuelves a quedarte embarazada, hazte la prueba de sífilis cuanto antes.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial para la sífilis congénita. Lo importante es que el bebé coma bien, con pecho o biberón, y gane peso. En los adultos, una alimentación variada, descanso y actividad física suave ayudan a sentirse mejor. Pregunta al pediatra si tienes dudas sobre la alimentación del bebé.
Salud mental y bienestar emocional
Es muy habitual sentir culpa, vergüenza, miedo o tristeza. Tener sífilis no significa que hayas hecho algo malo: es una infección que tiene tratamiento. Hablar con tu pareja, con una persona de confianza o con un profesional de salud mental puede ayudar mucho. Si tienes pensamientos de hacerte daño o sientes que no puedes seguir, busca ayuda inmediata: llama a los servicios de emergencia de tu país o acude al centro de salud más cercano. No estás sola.
Prevención
Sí, se puede prevenir casi por completo. La clave es hacerse la prueba de sífilis al inicio del embarazo, repetirla más adelante si hay riesgo y tratar a tiempo a la madre y a su pareja. También ayuda empezar los controles prenatales pronto.
Vacunas
No existe una vacuna contra la sífilis. La prevención se basa en las pruebas, el tratamiento y el uso de preservativo.
Programas de detección
Se recomienda que las embarazadas se hagan una prueba de sífilis en la primera visita prenatal; en muchas zonas se repite en el tercer trimestre y en el parto. Las parejas sexuales también deberían hacerse la prueba. Habla con tu centro de salud para saber qué se recomienda en tu país.
Complicaciones
Si no se trata
- Pérdida del embarazo en algunos casos (aborto espontáneo o muerte del bebé antes de nacer).
- Parto prematuro o bebé con bajo peso al nacer.
- Problemas en los huesos y deformidades.
- Pérdida de audición o problemas de visión.
- Alteraciones en los dientes permanentes.
- Problemas del sistema nervioso, convulsiones o retrasos en el desarrollo.
- En casos graves, riesgo para la vida del recién nacido.
Pronóstico a largo plazo
Con tratamiento a tiempo, la mayoría de los bebés se cura y crece sin secuelas. Cuanto antes se detecta, mejor. Si queda alguna consecuencia, el seguimiento con especialistas ayuda a tratarla y a que el niño tenga la mejor calidad de vida posible. Hay motivos para la esperanza: muchas familias pasan por esto y salen adelante.
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Última actualización: 22 de octubre de 2026
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