Diabetes: guía completa para pacientes
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La diabetes es una afección en la que el nivel de azúcar (glucosa) en la sangre es demasiado alto. Esto ocurre porque el cuerpo no produce suficiente insulina (la hormona que regula el azúcar) o no la usa bien.
Datos clave
- Hay dos tipos principales: diabetes tipo 1 y diabetes tipo 2.
- La diabetes no es contagiosa.
- Se puede controlar con alimentación, ejercicio y, en muchos casos, medicamentos.
- Un buen control reduce mucho el riesgo de complicaciones.
Sí, es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en el mundo. Se cuentan decenas de millones de casos, y el número sigue aumentando.
Puede afectar a personas de cualquier edad. La diabetes tipo 1 suele aparecer en la niñez o la juventud. La tipo 2 es más común en adultos, especialmente en personas con sobrepeso o antecedentes familiares.
Síntomas
- Pérdida del conocimiento o desmayo.
- Convulsiones.
- Dificultad para respirar o aliento con olor a fruta.
- Nivel de azúcar en la sangre extremadamente alto o bajo, con síntomas graves como confusión o incapacidad para despertarse.
- ⚠Fiebre con malestar general.
- ⚠Heridas en los pies que no cicatrizan o muestran signos de infección, como enrojecimiento, calor o hinchazón.
- ⚠Vómitos o diarrea que impiden comer o beber.
- ⚠Sed intensa, orina muy abundante y visión borrosa de aparición súbita.
Síntomas comunes
- Sed excesiva y boca seca.
- Necesidad de orinar con mucha frecuencia.
- Cansancio o debilidad sin causa clara.
- Pérdida de peso sin proponérselo.
- Visión borrosa.
- Heridas o llagas que tardan en sanar.
- Hormigueo o entumecimiento en manos o pies.
Síntomas en niños
- A menudo orinan en la cama después de haber dejado de hacerlo.
- Están irritables o menos activos de lo normal.
- Tienen hambre constante pero pierden peso.
- Respiran rápido o el aliento huele a fruta (señal de alerta).
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o cambios en el estado de ánimo.
- Mareos o sensación de aturdimiento.
- Infecciones frecuentes, por ejemplo en la piel o en la orina.
- Dolor en los pies o dificultad para caminar.
Causas
Causas principales
- En la diabetes tipo 1, el sistema inmunitario ataca por error a las células del páncreas que producen insulina, así que el cuerpo deja de fabricar esta hormona.
- En la diabetes tipo 2, el cuerpo no responde bien a la insulina, lo que se llama resistencia a la insulina, y con el tiempo no produce suficiente.
- En la diabetes gestacional, los cambios hormonales del embarazo provocan que la glucosa en la sangre suba.
Factores de riesgo
- Tener sobrepeso u obesidad, especialmente en la zona del abdomen.
- Llevar una vida sedentaria.
- Tener un padre, hermano o hermana con diabetes.
- Tener más de 45 años.
- Tener presión arterial alta o colesterol alto.
- En las mujeres, haber tenido diabetes gestacional o haber dado a luz a un bebé de más de 4 kilos.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes cualquiera de los síntomas de emergencia descritos, llama a los servicios de urgencias del país donde estés (112 en España) o acude al servicio de urgencias más cercano.
- Si presentas náuseas, vómitos, dolor abdominal intenso, respiración rápida y olor a fruta en el aliento, busca atención inmediata.
Programe una cita de rutina si:
- Si notas síntomas como sed excesiva, orinar muy seguido o pérdida de peso sin causa, pide una cita con tu médico de cabecera.
- Si tienes más de 45 años o factores de riesgo, pregunta si te corresponde una revisión de glucosa en sangre.
Diagnóstico
El diagnóstico se realiza con análisis de sangre que miden la cantidad de glucosa. Algunas pruebas requieren estar en ayunas; otras no.
Pruebas que se pueden realizar
- Glucosa en sangre en ayunas: se toma después de 8 horas sin comer.
- Hemoglobina A1c: muestra el promedio de azúcar en sangre de los últimos 2 a 3 meses.
- Prueba de tolerancia oral a la glucosa: se bebe una solución azucarada y se mide la glucosa después de 2 horas.
Qué esperar en su cita
El médico te explicará los resultados. Si el diagnóstico es diabetes, hablará contigo sobre el plan de tratamiento, los cambios en la alimentación y la importancia de la actividad física. También te dirá si necesitas medicamentos y te ofrecerá pautas para el autocuidado.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es mantener la glucosa en valores lo más cercanos a lo normal para reducir los síntomas y prevenir complicaciones. El plan se adapta a cada persona.
Autocuidado en el hogar
- Llevar una alimentación equilibrada, con porciones regulares y pocos azúcares refinados.
- Realizar actividad física, como caminar, nadar o andar en bicicleta, al menos 30 minutos al día la mayoría de los días.
- Revisar los pies a diario para detectar cortes, ampollas o rozaduras.
- Tomar los medicamentos o la insulina exactamente como lo indique el médico.
- Acudir a todas las citas de control y realizarse los exámenes recomendados.
Tratamientos médicos
El tratamiento médico puede incluir pastillas que ayudan a controlar el azúcar en sangre, insulina inyectable o una combinación de ambos. En algunos casos también se utilizan medicamentos con efectos protectores para el corazón y los riñones. El médico de cabecera o el especialista en diabetes (endocrinólogo) decidirá la mejor opción según el tipo de diabetes y la salud de la persona.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos casos de diabetes tipo 2 y obesidad, la cirugía para perder peso (cirugía bariátrica) puede mejorar la diabetes o incluso ponerla en remisión. Esta opción se valora individualmente con el equipo médico y no es adecuada para todas las personas.
Vivir con esta afección
Vivir con diabetes significa incorporar nuevos hábitos, pero no renunciar a la calidad de vida. Con el tiempo, controlar el azúcar se vuelve parte de tu rutina: comes de forma equilibrada, te mantienes activo y acudes a tus revisiones.
Consejos de estilo de vida
- Mantener un peso saludable; incluso perder un poco de peso ayuda mucho.
- No fumar y limitar el consumo de alcohol.
- Dormir lo suficiente y manejar el estrés, por ejemplo con respiración profunda o paseos.
- Proteger la piel y los pies, usando calzado cómodo.
- Tener un plan para llevar siempre tus medicamentos y, si usas insulina, tus dispositivos de medición.
Dieta y ejercicio
Una dieta para la diabetes no tiene que ser aburrida: incluye vegetales, frutas enteras, legumbres, cereales integrales, pescado y carnes magras. Es mejor evitar bebidas azucaradas y dulces frecuentes. El ejercicio regular ayuda a que la insulina funcione mejor: camina, baila, nada o monta en bicicleta. Consulta con tu médico antes de empezar un programa nuevo.
Salud mental y bienestar emocional
Recibir un diagnóstico de diabetes puede generar tristeza, ansiedad o estrés. Es importante hablar de tus emociones con tu familia o con un profesional de salud mental. Si tienes pensamientos de desesperanza o de crisis, busca ayuda de inmediato en un servicio de salud mental.
Prevención
La diabetes tipo 1 no se puede prevenir. La diabetes tipo 2 sí se puede retrasar o prevenir, especialmente con una alimentación saludable, actividad física y manteniendo un peso adecuado.
Vacunas
Es muy recomendable que las personas con diabetes estén al día con sus vacunas, especialmente la de la gripe y la de la hepatitis B, porque las infecciones pueden ser más serias.
Programas de detección
Si tienes más de 45 años o factores de riesgo como sobrepeso o antecedentes familiares, pide a tu médico que te haga un control de glucosa, incluso si te sientes bien.
Complicaciones
Si no se trata
- Daño en los nervios, especialmente en pies y manos.
- Daño en los riñones, que puede llevar a enfermedad renal crónica.
- Problemas en los ojos, como retinopatía, que afectan la visión.
- Enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos.
- Infecciones frecuentes y heridas que cicatrizan con dificultad.
- Pie diabético: úlceras que, en casos graves, pueden requerir amputación.
Pronóstico a largo plazo
Aunque la diabetes no tiene una cura simple (excepto en algunas personas con cirugía metabólica), es una condición que se puede controlar muy bien. La mayoría de las personas con diabetes lleva una vida larga, activa y satisfactoria. Con el apoyo médico adecuado y el cuidado diario, el futuro es esperanzador.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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