Mareos al ponerse de pie: hipotensión ortostática
Resumen
La hipotensión ortostática es un bajón repentino de la presión arterial (la fuerza con la que la sangre empuja las paredes de las arterias) que ocurre al pasar de estar sentado o acostado a estar de pie. Cuando te incorporas, la sangre tiende a quedarse en las piernas y el cerebro recibe menos riego durante unos segundos. Normalmente el cuerpo lo corrige muy rápido, pero en la hipotensión ortostática ese ajuste no funciona bien y aparecen mareo, visión borrosa o, a veces, un desmayo.
Datos clave
- No es una enfermedad en sí misma en muchos casos: suele ser una señal de que algo está afectando el ajuste de la presión arterial, como la deshidratación, algunos medicamentos o ciertas enfermedades.
- Dura poco: el mareo aparece sobre todo en los primeros segundos o minutos después de levantarse y suele mejorar cuando te sientas o te acuestas de nuevo.
- Es más frecuente con la edad y es una causa importante de caídas en personas mayores, pero también puede aparecer en jóvenes sanos, sobre todo por calor, ejercicio intenso o falta de líquidos.
Sí, es bastante frecuente. Se ve mucho en consultas de atención primaria y es más común a medida que aumenta la edad, aunque también aparece en adolescentes y en adultos jóvenes en situaciones puntuales como deshidratación o después de estar mucho tiempo de pie.
Afecta especialmente a personas mayores, a quienes toman medicamentos para la presión arterial o para orinar más (diuréticos), a personas con diabetes o con Parkinson, a personas que han estado en reposo en cama mucho tiempo, a embarazadas y a quien está deshidratado por calor, vómitos, diarrea o fiebre. También puede ocurrir tras donar sangre.
Síntomas
- Desmayo o pérdida de conocimiento, aunque sea breve
- Dolor en el pecho, presión en el pecho o sensación de que el corazón va muy rápido o muy lento
- Dificultad para respirar
- Debilidad o entumecimiento de un lado del cuerpo, boca torcida o dificultad para hablar (pueden ser signos de un ictus)
- Caída con golpe fuerte en la cabeza, sobre todo si se toma un anticoagulante o si la persona no recuerda lo que pasó
- Convulsiones
- Sangrado abundante o vómito con sangre
- En España, el número de emergencias es el 112; en otros países, consulta el número local de urgencias
- ⚠Mareos que se repiten varias veces en un mismo día o que van a más
- ⚠Un desmayo completo, aunque ya te encuentres mejor
- ⚠Mareos al levantarse que te impiden caminar con seguridad o levantarte de la cama
- ⚠Fiebre con mareo intenso o sensación de deshidratación que no mejora bebiendo líquidos
- ⚠Heces negras o muy oscuras, o vómitos con restos oscuros (pueden indicar sangrado)
- ⚠Aparición de los mareos después de empezar un medicamento nuevo o de cambiar la dosis
- ⚠Embarazo con mareos fuertes o sangrado
Síntomas comunes
- Mareo o sensación de cabeza vacía justo al levantarse
- Visión borrosa o visión que se pone oscura por un momento
- Sensación de que la cabeza flota o de que te vas a caer
- Debilidad en las piernas o en todo el cuerpo
- Náuseas o malestar en el estómago sin vomitar
- Palidez y sudor frío
- Zumbido en los oídos o sensación de que todo se aleja
- Desmayo breve, sobre todo si la bajada es grande
- Cansancio o confusión pasajera después del episodio
Síntomas en niños
- En niños y adolescentes suele ser menos frecuente y muchas veces aparece después de estar mucho tiempo de pie, en un lugar caluroso, con el estómago vacío o después de hacer deporte
- Pueden describirlo como 'me mareo', 'veo borroso' o 'se me va la cabeza'
- Se les puede ver pálidos, sudorosos o más cansados de lo normal
- Pueden tener que sentarse o tumbarse de repente para sentirse mejor
Síntomas en adultos mayores
- Mayor riesgo de caídas y de fracturas, sobre todo de cadera
- El mareo puede notarse más por la mañana, después de comer o al levantarse de la cama por la noche
- A veces no hay mareo claro y lo que se nota es confusión, debilidad general o dificultad para mantenerse de pie
- Es más probable si se toman varios medicamentos a la vez, especialmente para la presión arterial
- Después de un desmayo puede haber más cansancio y desorientación de lo habitual
Causas
Causas principales
- Deshidratación por beber poco, calor, fiebre, vómitos o diarrea
- Pérdida de sangre, por ejemplo por una regla abundante o un sangrado digestivo lento
- Estar mucho tiempo de pie, sobre todo en lugares calurosos
- Reposo prolongado en la cama o una recuperación después de una cirugía
- Comidas grandes y copiosas, sobre todo con alcohol (los mareos pueden aparecer entre 15 y 45 minutos después de comer)
- Embarazo, por los cambios hormonales y del flujo sanguíneo
- Problemas del corazón o de las válvulas que dificultan el bombeo de la sangre
- Enfermedades que dañan los nervios que ajustan la presión, como la diabetes de larga duración o el Parkinson
- Medicamentos que bajan la presión arterial, hacen orinar más o relajan los vasos sanguíneos (nunca los cambies por tu cuenta: consulta siempre con tu médico o farmacéutico)
- Alcohol y drogas
- Edad avanzada, porque el organismo ajusta la presión con más lentitud
Factores de riesgo
- Tener más de 65 años
- Tomar uno o varios medicamentos para la presión arterial, para el corazón o para orinar más
- Tener diabetes, Parkinson o una enfermedad que afecte a los nervios
- Estar deshidratado, por calor o por beber poco
- Estar en reposo en cama durante días o semanas
- Embarazo
- Beber alcohol con frecuencia
- Donar sangre o tener la regla muy abundante
- Haber tenido una caída o un desmayo previo
- Hacer dietas muy estrictas o ayunos largos
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si te has desmayado o has perdido el conocimiento, aunque haya sido por un momento
- Si el mareo viene con dolor en el pecho, falta de aire o palpitaciones
- Si notas debilidad en un lado del cuerpo, problemas para hablar o para ver
- Si te has caído y te has golpeado la cabeza
- Si hay heces negras, vómito con sangre o sangrado que no se detiene
- Si el mareo es tan fuerte que no puedes ponerte de pie sin ayuda
Programe una cita de rutina si:
- Si los mareos al levantarte se repiten varias veces por semana
- Si notas que cada vez aguantas menos tiempo de pie
- Si has empezado un medicamento nuevo y crees que tiene relación con los mareos (no lo dejes de tomar sin consultar)
- Si tienes diabetes, Parkinson u otra enfermedad crónica y los mareos han aumentado
- Si los mareos te hacen evitar salir de casa, caminar o ducharte
- Si alguien de tu familia nota que te pones pálido o sudoroso al levantarte
- Si estás embarazada y los mareos son frecuentes
Diagnóstico
El diagnóstico se hace sobre todo con la conversación y con la medición de la presión arterial. El médico te preguntará cuándo aparecen los mareos, qué estabas haciendo, qué medicamentos tomas y si has tenido desmayos o caídas. Después suele medirte la presión en dos o tres posiciones: acostado, sentado y de pie, esperando uno o tres minutos entre cada medida. Si la presión baja de forma clara al ponerte de pie, esto orienta mucho el diagnóstico.
Pruebas que se pueden realizar
- Medición de la presión arterial en varias posiciones y en momentos distintos del día
- Análisis de sangre para ver glucosa, hierro, electrolitos y funcionamiento del riñón
- Electrocardiograma (un registro de la actividad eléctrica del corazón, indoloro y de pocos minutos)
- Monitor Holter, que registra el ritmo del corazón durante 24 horas
- Ecocardiograma, una ecografía del corazón
- Prueba de la mesa inclinada o 'tilt test': te tumbas en una camilla que se inclina lentamente para ver cómo responde tu presión
- Análisis de heces para descartar sangrado digestivo oculto
- Prueba de esfuerzo o control de la glucosa, si el médico lo considera necesario
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser sencilla y no duele. Es posible que te pidan volver otro día en ayunas o después de comer para medir la presión de nuevo, o que te pidan llevar un registro en casa con las cifras y los momentos en que aparecen los mareos. Ese registro ayuda mucho a encontrar la causa y a elegir el mejor tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. En la mayoría de los casos se empieza por medidas sencillas de estilo de vida: beber suficiente agua, levantarse despacio, evitar el calor y las comidas muy grandes, y revisar con el médico los medicamentos que puedan estar contribuyendo. Cuando estas medidas no bastan, el médico valora otras opciones, siempre de forma individualizada.
Autocuidado en el hogar
- Levántate en dos tiempos: primero siéntate al borde de la cama, espera unos segundos y luego ponte de pie despacio
- Si notas mareo, siéntate o túmbate de inmediato y eleva las piernas
- Bebe suficiente agua a lo largo del día; si sudas mucho o hace calor, necesitarás más
- Evita el alcohol y las comidas muy copiosas; mejor comer porciones pequeñas y más frecuentes
- Evita duchas y baños muy calientes y los ambientes muy calurosos
- No permanezcas mucho tiempo de pie sin moverte: cambia el peso de un pie al otro o cruza las piernas
- Al levantarte, aprieta los puños, cruza las piernas o tensa los músculos de las piernas para ayudar a que la sangre suba
- Usa medias de compresión si tu médico o farmacéutico te lo recomienda
- Eleva un poco la cabecera de la cama si tu médico lo sugiere
- No hagas fuerza al orinar ni al ir al baño
- Si te han puesto tratamiento, tómalo siempre según las indicaciones y no cambies nada por tu cuenta
Tratamientos médicos
El médico revisará primero los medicamentos que ya tomas, porque a veces basta con ajustar la dosis o cambiar el horario de alguno. También puede recomendarte aumentar la sal y los líquidos, pero esto solo debe hacerse si él lo indica, especialmente si tienes la presión alta o problemas de corazón o de riñón. En algunos casos se recomienda usar medias o mallas de compresión, dormir con la cabecera de la cama elevada o hacer ejercicios físicos guiados. Cuando estas medidas no son suficientes, el médico puede valorar medicamentos que ayudan a subir la presión o a retener líquidos; siempre los indica y los controla un profesional, y no deben tomarse por cuenta propia. El tratamiento se ajusta con controles periódicos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La hipotensión ortostática casi nunca requiere cirugía. Solo se plantea si existe una causa concreta que sí se corrige con una intervención, como un problema de una válvula del corazón o un sangrado interno, y en ese caso lo decide el equipo médico según cada persona.
Vivir con esta afección
Con el tiempo aprenderás a reconocer las señales de tu cuerpo y a anticiparte. Muchas personas llevan una vida completamente normal con algunas rutinas: levantarse con calma, beber agua antes de salir, evitar estar de pie mucho rato y sentarse en cuanto notan el primer mareo. Ayuda llevar una botella de agua, sentarse en el transporte público y avisar a quienes conviven contigo de qué hacer si te marea.
Consejos de estilo de vida
- Mantén horarios regulares de comidas y de sueño
- Bebe agua antes de levantarte y a lo largo del día
- Evita el alcohol y las bebidas muy azucaradas en ayunas
- Haz ejercicio suave y regular, adaptado a tu estado de salud
- Levántate despacio de la silla, del sofá y de la cama
- Evita los sitios muy calurosos y la ropa demasiado ajustada
- Ten una luz suave en el pasillo y en el baño para las salidas nocturnas
- Revisa con tu médico o farmacéutico todos los medicamentos que tomas, incluidos los de herbolario
Dieta y ejercicio
Come de forma variada y en porciones pequeñas y frecuentes. Bebe suficiente agua a lo largo del día, más si hace calor o haces ejercicio. No aumentes la sal por tu cuenta: coméntalo primero con tu médico, porque no es recomendable para todo el mundo. En cuanto al ejercicio, caminar, nadar en agua templada o hacer ejercicios suaves de piernas ayuda a que la circulación funcione mejor. Evita levantarte de golpe después de estar tumbado en el suelo o en una bicicleta, y termina siempre el ejercicio con unos minutos de calma.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir miedo a caerse o a desmayarse en público, y algunas personas empiezan a evitar salir, conducir o ducharse solas. Ese miedo puede afectar al ánimo y generar ansiedad. Hablarlo con el médico ayuda, porque muchas veces se puede reducir el riesgo con medidas concretas y recuperar la confianza. Si te sientes muy ansioso, triste o aislado, o si tienes pensamientos de hacerte daño, busca ayuda profesional cuanto antes; en una urgencia, llama al 112 en España o al número de emergencias de tu país.
Prevención
Muchas veces sí se puede prevenir o reducir. Beber suficiente agua, levantarse despacio, evitar el calor y las comidas muy abundantes, y revisar los medicamentos con el médico son las medidas que más ayudan. Si ya has tenido mareos, conviene hacer de esas rutinas un hábito diario.
Programas de detección
No existe un cribado general para la hipotensión ortostática. Lo que sí se recomienda es que, en las revisiones habituales, sobre todo a partir de los 65 años, se mida la presión en varias posiciones, especialmente si la persona ha tenido mareos, caídas o toma medicamentos para la presión.
Complicaciones
Si no se trata
- Caídas, que pueden provocar fracturas, sobre todo de cadera
- Desmayos con riesgo de golpes en la cabeza u otras lesiones
- Falta de autonomía: dejar de salir, de conducir o de hacer actividades por miedo a caerse
- En personas mayores, más riesgo de aislamiento y de pérdida de confianza
- En casos poco frecuentes, problemas por falta de riego sanguíneo en el cerebro u otros órganos
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico suele ser bueno. La mayoría de las personas mejora mucho con cambios sencillos en el día a día y, cuando hace falta, con un tratamiento ajustado por el médico. Muchas veces la causa se puede corregir, por ejemplo bebiendo más o ajustando un medicamento. Aunque no siempre desaparece del todo, se puede controlar y llevar una vida activa con seguridad.
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Última actualización: 23 de octubre de 2026
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