Eczema in adults
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El eczema, también llamado dermatitis atópica, es una afección de la piel que causa picazón intensa, enrojecimiento, sequedad y a veces pequeñas ampollas o piel engrosada. No es contagiosa.
Datos clave
- El eczema es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que suele aparecer en brotes.
- No se puede contagiar de una persona a otra.
- Con cuidados adecuados, la mayoría de las personas pueden controlar los síntomas y tener una buena calidad de vida.
Sí, es una afección cutánea frecuente. Se estima que afecta a aproximadamente 1 de cada 10 adultos en algún momento de su vida.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más común en adultos jóvenes y de mediana edad. Las personas con antecedentes personales o familiares de alergias, asma o fiebre del heno tienen mayor riesgo.
Síntomas
- Aparición repentina de una erupción con mucha picazón y dificultad para respirar (posible reacción alérgica grave).
- Señales de infección grave: fiebre alta, escalofríos, enrojecimiento que se extiende rápidamente, pus o mucho dolor en la zona afectada.
- ⚠Si la picazón es tan intensa que no lo deja dormir o interfiere con su vida diaria.
- ⚠Si aparecen signos de infección leve como enrojecimiento, calor o supuración.
- ⚠Si la erupción se extiende a grandes áreas del cuerpo o no mejora con cuidados en casa.
Síntomas comunes
- Picazón intensa, que puede empeorar por la noche.
- Piel seca, agrietada o escamosa.
- Enrojecimiento e inflamación en zonas como pliegues de codos, rodillas, cuello, muñecas y tobillos.
- Pequeñas protuberancias que pueden supurar y formar costras al rascarse.
- Piel engrosada y áspera por el rascado constante (liquenificación).
- Cambios en el color de la piel (zonas más claras u oscuras).
Síntomas en niños
- En los niños, el eczema suele aparecer en mejillas, cuero cabelludo y pliegues de la piel.
- Las lesiones a menudo supuran y forman costras, y hay más tendencia a infecciones.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, la piel es más delgada y seca, por lo que el eczema puede provocar grietas profundas y mayor riesgo de infección.
- Las lesiones suelen localizarse en piernas, manos y cuero cabelludo.
Causas
Causas principales
- El eczema es causado por una combinación de factores genéticos que afectan la barrera de la piel, haciéndola más seca y sensible.
- El sistema inmunitario reacciona de forma exagerada ante ciertos desencadenantes, provocando inflamación y picazón.
- Los factores ambientales como alérgenos (polvo, polen), irritantes (jabones, perfumes), clima seco o frío, y el estrés pueden desencadenar brotes.
Factores de riesgo
- Antecedentes personales o familiares de eczema, asma o fiebre del heno.
- Vivir en climas secos o fríos.
- Tener la piel expuesta a irritantes químicos o detergentes fuertes.
- Estrés emocional.
- Sudoración excesiva o uso de ropa de materiales sintéticos que irritan la piel.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si la erupción se extiende rápidamente o aparece en grandes áreas del cuerpo.
- Si tiene fiebre, escalofríos o signos de infección grave (pus, mucho dolor, enrojecimiento que se extiende).
Programe una cita de rutina si:
- Si los síntomas no mejoran con cuidados en casa después de unos días.
- Si la picazón interfiere con el sueño o las actividades diarias.
- Si nota cambios en el color o engrosamiento de la piel.
- Si ha tenido eczema antes y ahora aparece de forma diferente o más intensa.
Diagnóstico
El médico diagnostica el eczema con una revisión de la piel, observando las zonas afectadas, y preguntándole sobre sus síntomas, historial médico y posibles desencadenantes.
Pruebas que se pueden realizar
- Por lo general no se necesitan pruebas de laboratorio.
- En algunos casos, se realizan pruebas de alergia (como parches o pinchazos en la piel) para identificar alérgenos específicos que puedan estar empeorando el eczema.
- Raramente, se toma una pequeña muestra de piel (biopsia) para descartar otras enfermedades.
Qué esperar en su cita
El médico examinará su piel y le preguntará sobre sus hábitos de cuidado de la piel, posibles desencadenantes y antecedentes familiares. Es posible que le recomiende pruebas adicionales según sus síntomas. La consulta suele ser breve y no dolorosa.
Tratamiento
El tratamiento del eczema se enfoca en aliviar la picazón, reducir la inflamación, mantener la piel hidratada y evitar los desencadenantes. No tiene cura, pero se puede controlar bien con un plan de cuidado personalizado.
Autocuidado en el hogar
- Hidratar la piel a diario con cremas espesas o emolientes, especialmente después del baño.
- Usar jabones suaves, sin perfume y de pH neutro.
- Evitar rascarse; mantener las uñas cortas y limpias.
- Usar ropa de algodón suave y evitar tejidos irritantes como la lana.
- Aplicar compresas frías o húmedas sobre las zonas con picazón intensa.
- Mantener una temperatura ambiente fresca y usar humidificadores si el aire es seco.
- Identificar y evitar alimentos, productos o situaciones que desencadenen brotes.
Tratamientos médicos
Su médico puede recetarle cremas o ungüentos que reducen la inflamación, medicamentos orales para controlar la picazón, o tratamientos con luz ultravioleta (fototerapia). En casos graves, pueden usarse medicamentos que actúan sobre el sistema inmunitario. Siempre siga las indicaciones de su médico y no use medicamentos sin receta a largo plazo sin supervisión médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No se requiere cirugía para tratar el eczema.
Vivir con esta afección
Vivir con eczema requiere cuidados diarios para mantener la piel hidratada y evitar brotes. Establecer una rutina de cuidado de la piel y conocer los factores que empeoran sus síntomas le ayudará a controlar mejor la afección.
Consejos de estilo de vida
- Mantener la piel limpia e hidratada todos los días.
- Usar ropa suave y transpirable, preferiblemente de algodón.
- Evitar cambios bruscos de temperatura y ambientes muy secos.
- Usar humidificadores en habitaciones secas.
- Practicar técnicas de relajación para manejar el estrés, como la respiración profunda o la meditación.
- Evitar el uso de productos perfumados en la piel (jabones, lociones, detergentes).
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial para el eczema, pero algunas personas notan que ciertos alimentos (como los lácteos, los huevos o los frutos secos) empeoran sus síntomas. Lleve un diario de alimentos y síntomas para identificar posibles desencadenantes. El ejercicio moderado es beneficioso, pero dúchese después para eliminar el sudor y aplique crema hidratante.
Salud mental y bienestar emocional
El eczema puede afectar la autoestima y causar ansiedad o depresión debido a la picazón constante y las lesiones visibles. Es importante hablar con su médico si se siente angustiado. Si tiene pensamientos de hacerse daño, busque ayuda inmediatamente: en España llame al 112 o al teléfono de crisis; en otros países consulte el número local de emergencias.
Prevención
No se puede prevenir completamente el eczema, pero se pueden reducir los brotes evitando los desencadenantes conocidos y manteniendo una buena rutina de cuidado de la piel. Identificar y evitar irritantes, alérgenos y situaciones de estrés ayuda a disminuir la frecuencia e intensidad de los brotes.
Vacunas
No existe una vacuna para prevenir el eczema. Sin embargo, las vacunas rutinarias son seguras para la mayoría de las personas con eczema; consulte con su médico si tiene dudas.
Programas de detección
No se realizan pruebas de detección sistemáticas para el eczema en personas sin síntomas. El diagnóstico se basa en la aparición de los síntomas característicos.
Complicaciones
Si no se trata
- Infecciones bacterianas de la piel, como impétigo o celulitis.
- Engrosamiento y oscurecimiento permanente de la piel (liquenificación).
- Problemas para dormir debido al picor constante.
- Impacto en la salud mental, como ansiedad, depresión o aislamiento social.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado y cuidados continuos, la mayoría de las personas con eczema pueden controlar los síntomas y llevar una vida normal. Aunque el eczema no tiene cura, los brotes suelen ser menos frecuentes e intensos con el tiempo. Consulte a su médico para encontrar el plan de manejo que mejor funcione para usted y mantener la esperanza en mejorar su calidad de vida.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 18 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.