Endocarditis: qué es y cómo cuidar tu corazón
Resumen
La endocarditis es una infección o inflamación del revestimiento interno del corazón y de las válvulas cardíacas. Las válvulas son como puertas que se abren y cierran para que la sangre circule en la dirección correcta. Cuando gérmenes, sobre todo bacterias, llegan a esa zona, pueden formar pequeñas masas y dañar las válvulas. Es una enfermedad seria que necesita atención médica, pero con tratamiento a tiempo muchas personas se recuperan.
Datos clave
- No es un simple resfriado: la endocarditis suele necesitar tratamiento médico y a veces ingreso hospitalario.
- Las personas con válvulas dañadas, válvulas artificiales o ciertos dispositivos cardíacos tienen más riesgo.
- La fiebre que no se va, junto con cansancio o falta de aire, es motivo para consultar pronto.
No es muy frecuente en la población general. Es más común en personas con problemas cardíacos concretos o que usan drogas inyectables, y los médicos la ven sobre todo en el hospital.
Puede afectar a personas de cualquier edad. Es más probable en quienes tienen válvulas cardíacas dañadas o artificiales, cardiopatía congénita (un problema del corazón de nacimiento), han tenido endocarditis antes, llevan un catéter venoso (un tubo fino que se deja en una vena) o un dispositivo dentro del corazón, usan drogas inyectables, tienen las defensas bajas o reciben diálisis.
Síntomas
- Llama a los servicios de emergencia de tu país (en España, el 112) si tienes dificultad para respirar de forma repentina o grave.
- Dolor fuerte en el pecho que no pasa.
- Desmayo o pérdida de conocimiento.
- Confusión súbita o no poder hablar bien.
- Labios o piel azulados.
- Latidos muy rápidos con mareo o sensación de desmayo.
- Fiebre alta con escalofríos intensos y sensación de desmayo.
- ⚠Fiebre que no baja o dura más de 2 o 3 días sin causa clara, sobre todo si tienes una válvula artificial o una cardiopatía.
- ⚠Fiebre con cansancio intenso o malestar general.
- ⚠Falta de aire nueva o que empeora.
- ⚠Hinchazón nueva en pies, piernas o abdomen.
- ⚠Sudoración nocturna o pérdida de peso sin explicación.
- ⚠Latidos irregulares nuevos o que te hacen sentir mareado.
Síntomas comunes
- Fiebre, a veces con escalofríos
- Cansancio y sensación de malestar general
- Falta de aire o dificultad para respirar
- Latidos del corazón rápidos o irregulares
- Sudoración, sobre todo por la noche
- Pérdida de peso sin explicación
- Dolor en el pecho (a veces)
- Pequeños puntos rojos en la piel, en los ojos o debajo de las uñas (menos frecuentes)
- Dolor en articulaciones o músculos
- Hinchazón en pies o piernas si el corazón no bombea bien
Síntomas en niños
- En niños los síntomas pueden parecer los de una infección común: fiebre, cansancio, falta de apetito, irritabilidad o malestar general.
- Si el niño tiene una cardiopatía conocida o un catéter, consulta pronto si aparece fiebre sin causa clara.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores los síntomas pueden ser más vagos: confusión, cansancio, falta de apetito, fiebre baja o simplemente sentirse mal.
- A veces no hay fiebre alta, por lo que es fácil confundirlo con otra cosa. Si hay un problema cardíaco de base, conviene estar atentos.
Causas
Causas principales
- Bacterias que entran en la sangre y se pegan al revestimiento del corazón o a las válvulas. Suelen venir de la boca, la piel, el aparato urinario o el intestino.
- Procedimientos médicos que pueden permitir la entrada de gérmenes, como ciertas cirugías, la colocación de catéteres o de dispositivos cardíacos.
- Uso de drogas inyectables, porque las agujas pueden llevar bacterias a la sangre.
- Hongos u otros gérmenes, menos frecuentes, sobre todo en personas con las defensas bajas.
Factores de riesgo
- Tener una válvula cardíaca dañada o una prótesis valvular (válvula artificial).
- Haber tenido endocarditis antes.
- Tener una cardiopatía congénita (problema del corazón de nacimiento).
- Llevar un catéter venoso de larga duración o un dispositivo dentro del corazón, como un marcapasos.
- Usar drogas inyectables.
- Tener las defensas bajas por una enfermedad o un tratamiento.
- Tener problemas dentales o de encías sin tratar.
- Recibir diálisis.
- Tener infecciones de la piel sin tratar.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Fiebre con escalofríos y malestar general, sobre todo si tienes una válvula artificial o una cardiopatía.
- Falta de aire nueva o que empeora.
- Latidos del corazón muy rápidos, irregulares o que te hacen sentir mareado.
- Hinchazón nueva en pies, piernas o abdomen.
- Sudoración nocturna o pérdida de peso sin explicación.
Programe una cita de rutina si:
- Revisión dental regular si tienes una válvula artificial o una cardiopatía, para prevenir infecciones.
- Si has tenido endocarditis antes, hablar con tu médico sobre cómo prevenir y qué señales vigilar.
- Consultar si tienes dudas sobre tu riesgo cardíaco o necesitas un plan de seguimiento.
Diagnóstico
El médico pregunta por tus síntomas, revisa tu historia clínica y te explora. Para diagnosticar la endocarditis se apoya en análisis de sangre para buscar gérmenes, ecografías del corazón y otros estudios. A veces hace falta ingresar en el hospital para completar las pruebas.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre, incluidos hemocultivos (cultivos para buscar bacterias en la sangre).
- Ecocardiograma (ecografía del corazón) para ver las válvulas y posibles masas.
- Electrocardiograma (ECG) para revisar el ritmo del corazón.
- Radiografía de tórax.
- Análisis de orina.
- En algunos casos, otras pruebas de imagen como tomografía o resonancia.
Qué esperar en su cita
Puede que te hagan varias pruebas y que tengas que esperar resultados. Si los médicos sospechan endocarditis, es probable que te ingresen para observación y tratamiento. Es normal sentirse preocupado; pregunta todo lo que no entiendas.
Tratamiento
La endocarditis se trata con medicamentos para eliminar la infección, casi siempre en el hospital al principio. También se controlan las complicaciones y, si una válvula está muy dañada, puede valorarse cirugía. El tratamiento puede durar varias semanas.
Autocuidado en el hogar
- Toma el tratamiento exactamente como te lo indique el equipo de salud; no lo interrumpas por tu cuenta.
- Descansa y vuelve poco a poco a tu rutina.
- Mantén una buena higiene dental y acude al dentista con regularidad.
- Evita el uso de drogas inyectables; si necesitas ayuda, pídela sin vergüenza.
- Pregunta a tu médico qué señales deben hacerte buscar atención urgente.
- Si tienes fiebre o te sientes peor, contacta pronto con tu equipo de salud.
Tratamientos médicos
El tratamiento principal son medicamentos que combaten la infección: antibióticos si la causa es una bacteria, o antifúngicos si es un hongo. Al principio suelen administrarse por vena y después pueden continuarse en casa con supervisión. La duración depende del tipo de infección y de tu situación. El equipo médico controla el corazón con ecografías y ajusta el tratamiento. No te automediques ni uses antibióticos sobrantes.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Se puede considerar cirugía si una válvula cardíaca queda muy dañada, si la infección no cede con medicamentos o si aparecen complicaciones como insuficiencia cardíaca (el corazón no bombea bien) o abscesos (bolsas de pus). La decisión la toma un equipo especializado.
Vivir con esta afección
Después del tratamiento, muchas personas vuelven a su vida habitual. Necesitarás revisiones con el cardiólogo y quizá ecografías de control. Aprende a escuchar tu cuerpo: si aparece fiebre, falta de aire o cansancio nuevo, consulta.
Consejos de estilo de vida
- Mantén una buena higiene bucal: cepíllate los dientes y usa hilo dental a diario.
- Acude al dentista de forma regular, sobre todo si tienes una válvula artificial.
- Evita fumar y limita el alcohol.
- Haz actividad física según te recomiende tu médico.
- Duerme lo suficiente y controla el estrés.
- Si usas drogas inyectables, busca apoyo para dejar de hacerlo.
Dieta y ejercicio
Una alimentación variada, con frutas, verduras, granos integrales y poca sal, ayuda a cuidar el corazón. El ejercicio suave o moderado suele ser bueno cuando te has recuperado; pregunta a tu médico cuándo puedes empezar y qué actividad es segura para ti.
Salud mental y bienestar emocional
Pasar por una infección seria puede dar miedo, ansiedad o tristeza. Es normal. Habla con tu equipo de salud si te sientes así; también puede ayudar el apoyo de familiares, amigos o grupos de pacientes. Si tienes pensamientos de hacerte daño o estás en crisis, llama a los servicios de emergencia de tu país o acude al servicio de urgencias más cercano.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero puedes reducir el riesgo. Cuida tu salud dental, trata las infecciones de la piel a tiempo y evita el uso de drogas inyectables. Si tienes una válvula artificial o una cardiopatía, pregunta a tu médico si necesitas medidas especiales antes de ciertos procedimientos dentales o médicos.
Vacunas
Mantén al día las vacunas que te recomiende tu equipo de salud, incluidas las que protegen contra infecciones respiratorias. Pregunta qué vacunas son adecuadas para ti.
Programas de detección
No hay una prueba de cribado para la endocarditis en personas sin síntomas. Si tienes factores de riesgo, tu médico puede ayudarte a vigilar tu salud cardíaca y dental.
Complicaciones
Si no se trata
- Daño permanente en las válvulas cardíacas.
- Insuficiencia cardíaca (el corazón no bombea bien).
- Coágulos o émbolos que pueden llegar al cerebro u otros órganos.
- Abscesos (bolsas de pus) alrededor de las válvulas.
- Arritmias (ritmo cardíaco irregular).
- Infección que se extiende a otras partes del cuerpo.
Pronóstico a largo plazo
La endocarditis es una enfermedad seria, pero con tratamiento oportuno muchas personas se recuperan. La recuperación puede llevar tiempo y requerir revisiones. Si tienes un problema cardíaco de base, el seguimiento regular ayuda a detectar problemas a tiempo. Habla con tu equipo de salud sobre tu caso concreto.
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Última actualización: 23 de octubre de 2026
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