Endometriosis living in older adults
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La endometriosis es una enfermedad en la que un tejido similar al revestimiento del útero (el endometrio) crece fuera del útero, por ejemplo en los ovarios, las trompas de Falopio o el tejido que recubre la pelvis. En las mujeres mayores, la endometriosis puede continuar después de la menopausia o aparecer por primera vez, aunque es menos común. Este tejido se comporta como el endometrio normal: se engrosa, se descompone y sangra con cada ciclo hormonal. Pero al estar fuera del útero, la sangre y el tejido no tienen salida, lo que puede causar dolor, inflamación, adherencias (tejido cicatricial) y otros problemas.
Datos clave
- La endometriosis puede afectar a mujeres de todas las edades, incluso después de la menopausia.
- Los síntomas pueden cambiar con la edad; algunas mujeres mayores tienen menos dolor pero aún presentan molestias.
- No tiene cura, pero existen tratamientos para controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
- No es un cáncer, pero puede causar problemas como dolor crónico o dificultad para quedar embarazada (en edad fértil).
La endometriosis es más común en mujeres en edad fértil, pero también puede presentarse en mujeres mayores. Se estima que afecta a alrededor del 10% de las mujeres en general. En mujeres mayores de 50 años, la frecuencia es menor, pero puede ocurrir, sobre todo si se han usado tratamientos hormonales después de la menopausia.
La endometriosis afecta principalmente a mujeres en edad reproductiva, pero las mujeres mayores también pueden tenerla. Esto incluye a mujeres que ya pasaron por la menopausia de forma natural o quirúrgica, y a aquellas que toman terapia hormonal. También puede afectar, aunque raramente, a hombres transgénero o personas no binarias con útero.
Síntomas
- Dolor abdominal o pélvico repentino e intenso que no mejora con reposo.
- Sangrado vaginal muy abundante (empapar una compresa o tampón cada hora).
- Fiebre alta con dolor pélvico (puede indicar una infección).
- Desmayo o sensación de mareo intenso.
- ⚠Dolor pélvico nuevo o que empeora progresivamente y no responde a los analgésicos habituales.
- ⚠Sangrado vaginal después de la menopausia (si no se está usando terapia hormonal).
- ⚠Dificultad para orinar o defecar que empeora.
Síntomas comunes
- Dolor pélvico intenso, especialmente durante la menstruación (aunque algunas mujeres mayores ya no menstrúan).
- Dolor durante o después de las relaciones sexuales.
- Dolor al orinar o al defecar, sobre todo durante el período.
- Sangrado excesivo o irregular (si aún hay menstruación).
- Fatiga crónica (cansancio persistente).
- Problemas digestivos como hinchazón, náuseas o diarrea durante el período.
Síntomas en adultos mayores
- Dolor pélvico crónico que no está relacionado con la menstruación (porque ya no hay períodos).
- Molestias al orinar o al defecar, que pueden empeorar si hay adherencias (tejido cicatricial).
- Dolor durante las relaciones sexuales, que puede empeorar después de la menopausia debido a la sequedad vaginal.
- Sangrado vaginal anormal si se está usando terapia hormonal o si hay restos de tejido endometrial activo.
- Sensación de presión o dolor en la parte baja del abdomen que no desaparece.
Causas
Causas principales
- Se desconoce la causa exacta. Una teoría es que durante la menstruación, parte del tejido menstrual retrocede por las trompas de Falopio y se implanta en la pelvis (menstruación retrógrada).
- Otra teoría sugiere que las células del área pélvica se transforman en células endometriales por influencia hormonal o inmunológica.
- También podría haber un componente genético: es más común en mujeres con familiares que la padecen.
Factores de riesgo
- Tener una madre, hermana o hija con endometriosis.
- Comenzar la menstruación a edad temprana (antes de los 11 años).
- Ciclos menstruales cortos (menos de 27 días) y abundantes.
- No haber tenido hijos.
- En mujeres mayores: haber usado terapia hormonal después de la menopausia.
- Tener un sistema inmunitario debilitado.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si se presenta dolor pélvico intenso que no cede con reposo o medicación de venta libre.
- Si hay sangrado vaginal después de la menopausia (sin razón conocida).
Programe una cita de rutina si:
- Si se tiene dolor pélvico crónico que afecta la calidad de vida.
- Si se experimenta dolor durante las relaciones sexuales de forma habitual.
- Si se tienen problemas digestivos o urinarios que parecen relacionados con el ciclo menstrual (aunque ya no haya ciclo).
- Para un control regular si ya se tiene diagnóstico de endometriosis.
Diagnóstico
El diagnóstico de la endometriosis comienza con una conversación sobre los síntomas y un examen físico, que incluye una exploración pélvica. El médico puede presionar suavemente el abdomen y la pelvis para detectar zonas dolorosas o bultos.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía (ultrasonido) pélvica o transvaginal: usa ondas de sonido para ver quistes o tejido endometrial en los ovarios.
- Resonancia magnética (IRM): proporciona imágenes detalladas de los órganos pélvicos.
- Laparoscopia: es una cirugía menor en la que se introduce un tubo delgado con una cámara a través de una pequeña incisión en el abdomen. Es la única prueba que confirma la endometriosis con certeza y permite tomar una muestra (biopsia).
Qué esperar en su cita
El médico le preguntará sobre sus síntomas, su historia menstrual y si ha tenido cirugías previas. Le hará un examen físico y probablemente una ecografía. Si hay sospecha, puede recomendar una laparoscopia para confirmar. No tenga miedo: es un procedimiento seguro que muchas veces se realiza de forma ambulatoria (no requiere pasar la noche en el hospital).
Tratamiento
El tratamiento de la endometriosis en mujeres mayores busca aliviar el dolor, reducir el crecimiento del tejido endometrial y mejorar la calidad de vida. No hay una solución única para todas; el plan depende de los síntomas, la edad y la salud general. Se pueden usar medicamentos, terapias hormonales, cirugía o una combinación.
Autocuidado en el hogar
- Aplicar calor en la parte baja del abdomen (bolsa de agua caliente, baño tibio) para relajar los músculos y aliviar el dolor.
- Hacer ejercicio suave como caminar, nadar o yoga para liberar endorfinas (sustancias naturales que alivian el dolor).
- Descansar lo suficiente y manejar el estrés con técnicas de relajación (respiración profunda, meditación).
- Evitar alimentos que inflamen, como los muy procesados o ricos en grasas saturadas; algunas mujeres notan mejoría con una dieta antiinflamatoria.
Tratamientos médicos
Los médicos pueden recetar analgésicos (medicamentos para el dolor) como antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para las molestias leves a moderadas. Para las mujeres mayores, se pueden usar tratamientos hormonales como pastillas anticonceptivas (aunque no siempre recomendables después de la menopausia) o agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) para reducir los niveles de estrógeno y encoger el tejido endometrial. También existen dispositivos intrauterinos hormonales que liberan progestina directamente en el útero. Todos estos tratamientos deben ser indicados por un médico, quien evaluará los riesgos y beneficios según su historial de salud.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si los medicamentos no alivian el dolor o si hay quistes grandes (endometriomas), el médico puede recomendar cirugía. La intervención más común es la laparoscopia para extirpar o destruir el tejido endometrial. En algunos casos, especialmente si la mujer ya ha pasado la menopausia y no planea tener hijos, se puede considerar la histerectomía (extirpación del útero) con o sin extirpación de ovarios. La cirugía no siempre cura la endometriosis, pero puede aliviar los síntomas durante años.
Vivir con esta afección
Vivir con endometriosis puede ser un desafío, pero muchas mujeres mayores aprenden a manejar los síntomas. Es importante escuchar a su cuerpo y adaptar las actividades según cómo se sienta. Llevar un diario de síntomas puede ayudar a identificar qué desencadena el dolor y qué alivia.
Consejos de estilo de vida
- Mantener un peso saludable para reducir la presión sobre la pelvis.
- Evitar el estreñimiento con una dieta rica en fibra (frutas, verduras, cereales integrales).
- Usar ropa holgada y cómoda que no presione el abdomen.
- Planificar los días de mayor dolor para descansar y pedir ayuda si es necesario.
Dieta y ejercicio
Una dieta antiinflamatoria puede ayudar: incluya pescado graso (salmón, sardinas), frutas y verduras de colores, nueces y semillas, y aceite de oliva. Evite los alimentos muy procesados, el exceso de azúcar y las carnes rojas. El ejercicio moderado, como caminar, nadar o hacer yoga, mejora la circulación, reduce el estrés y libera endorfinas. Empiece despacio si no está acostumbrada y consulte a su médico antes de iniciar una rutina nueva.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor crónico y las molestias pueden afectar el estado de ánimo, causar ansiedad o tristeza. Es normal sentirse frustrada a veces. Hable con su médico si nota cambios en su humor o si el dolor le impide hacer cosas que disfruta. Buscar apoyo emocional, ya sea de amigos, familiares o un profesional de salud mental, puede ser de gran ayuda.
Prevención
Actualmente no se conoce una forma segura de prevenir la endometriosis. Dado que se desconoce la causa exacta, no hay medidas preventivas comprobadas. Sin embargo, mantener un sistema inmunitario saludable, evitar el exceso de estrógenos (por ejemplo, usando la dosis más baja posible de terapia hormonal si es necesaria) y acudir a revisiones ginecológicas regulares puede ayudar a detectar el problema a tiempo.
Programas de detección
No existe una prueba de detección poblacional para la endometriosis. La mejor manera de detectarla es prestar atención a los síntomas y consultar al médico si se presentan molestias pélvicas persistentes.
Complicaciones
Si no se trata
- Dolor pélvico crónico que puede empeorar con el tiempo.
- Formación de adherencias (bandas de tejido cicatricial) que pueden unir órganos entre sí, causando dolor y problemas para orinar o defecar.
- Quistes ováricos (endometriomas) que pueden romperse o infectarse.
- Problemas de fertilidad (en mujeres en edad fértil, pero las mayores ya no suelen buscar embarazo).
- Fatiga crónica que afecta la calidad de vida.
Pronóstico a largo plazo
Aunque la endometriosis no tiene cura, muchas mujeres mayores logran controlar bien los síntomas con el tratamiento adecuado. La calidad de vida puede mejorar significativamente. No deje que el miedo la detenga: acuda a su médico, infórmese y busque el apoyo que necesita. Con el manejo correcto, es posible llevar una vida activa y satisfactoria.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 21 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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